Acerca de “La pocilga de Godoy Pelayo”

Del diputado Raúl Vargas López

Señor director:

Le agradeceré publicar la siguiente carta, dirigida al articulista Juan M. Negrete con motivo del texto titulado La pocilga de Godoy Pelayo, publicado en Proceso Jalisco número 348.
Juan M. Negrete: Al leer tu artículo de opinión confirmo que la objetividad periodística y la honestidad intelectual no es tu forma de conducirte ni tu compromiso con los lectores. Lamento profundamente que la visceralidad sea la línea que conduce tu pluma y no el rigor analítico quedebiera contribuir al debate y esclarecimiento de los temas que son deinterés general.
Para que en lo sucesivo tengas elementos objetivos que te permitan redactar tus artículos de forma más venturosa, pero sobre todo que los lectores conozcan de la situación actual, enuncio lo que en realidad se ha hecho y lo que no se ha hecho en el Congreso en torno al tema del auditor superior.
1. Todas las irregularidades que se han ventilado en los medios se cometieron durante la pasada legislatura.
2. Sí se ha actuado para investigar las denuncias de corrupción en el manejo de los recursos del Congreso durante las pasadas legislaturas.
Prueba de ello es la denuncia penal que presenté contra quienes resulten responsables del extravío y sustracción de documentos oficiales del Congreso. La ausencia de documentación oficial ha sido el principal elemento por el que las investigaciones de diversas irregularidades se han visto obstaculizadas.
3. Sí se discutió y aprobó en el pleno del Congreso realizar una investigación escrupulosa para dar con todos los involucrados y los beneficiarios del manejo discrecional e indebido de los recursos del Poder Legislativo durante las dos pasadas legislaturas.
4. Sí se han tomado decisiones y se ha actuado en apego a derecho, respetando los recursos, procedimientos y tiempos señalados por las leyes para realizar de forma objetiva las investigaciones y deslindar responsabilidades.
5. No se ha exonerado, encubierto o solapado ningún acto de corrupción en la actual legislatura. Apegarse a la legalidad y debido proceso que mandata la Constitución Federal es la única vía para efectuar una investigación seria, un adecuado deslinde de responsabilidades y una justa aplicación de sanciones de acuerdo con la ley.
Además:
La resolución de la Comisión de Vigilancia no fue sobre ratificar o no en el puesto al auditor superior. La discusión y resolución fue sobre si existían elementos para calificar como ilegal la expedición y recepción de pagos extraordinarios al auditor superior. La decisión de la Comisión se basó en la opinión jurídica de la Dirección de Asuntos Jurídicos, que acota que no puede entrar a la revisión de los montos, justificación y origen de los pagos debido a que no existe documentación oficial que permita la revisión del proceso de gestión, autorización y emisión. La legalidad de los pagos se basa en un acuerdo de la Comisión de Administración de la 58 Legislatura que, a su vez, se basaba en acuerdo análogo de la Junta de Coordinación Política en Unión con la Comisión de Administración de la 57 Legislatura.
Para que Vigilancia dictamine sobre la solicitud de licencia o remoción del auditor debe respetarse el procedimiento señalado por el Título Octavo de la Constitución local y la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado. Así que mientes de forma deliberada, o adoleces de falta de acuciosidad en la investigación que da pie a tus artículos.
Si dispones de elementos de prueba sobre tus afirmaciones acerca de que “…No son pocos los cargos que se le achacan (al auditor superior)”, te invito a que los presentes ante las autoridades competentes. La invitación obedece al hecho de que sería de gran valor, para abreviar tiempos y documentar mejor los hechos, el contar con los elementos que te permiten asegurar la comisión de ilícitos de forma tan categórica.
Por otra parte, la piel sensible que me atribuyes no es otra cosa que mi convicción y acción por salir al paso de las mentiras. La discusión con el finado maestro Carlos Briseño se dio como consecuencia de sus acciones y afirmaciones, sin sustento, que derivaron en la desaparición del programa de trasplantes en los Hospitales Civiles. El debate lo di a tiempo, en el sitio adecuado y cuando el maestro Briseño Torres vivía y podía responder. Nunca acusó recibo de mis argumentos y ello se debió a la falta de seriedad y solidez en las acusaciones vertidas.
Acuso de recibo que te molesta mi pertenencia a un proyecto político que en Jalisco ha demostrado su valor y pertinencia frente a la derecha ultramontana. El proyecto político que he colaborado en construir siempre ha dado la cara ante los diversos intentos por hacer retroceder la política en el estado. Por cierto, en todos estos debates ninguna palabra te he escuchado ni he visto o leído un pronunciamiento tuyo. Pareciera que tu pertenencia a la izquierda es en la categoría acomodaticia y de aparador.

Atentamente
Raúl Vargas López

Respuesta de Juan M. Negrete

Señor director:

Ante la carta del diputado Raúl Vargas López, presidente de la Junta de Coordinación Política y de la Comisión de Administración del Poder Legislativo de Jalisco, permítame aclarar lo fundamental, más allá de las irrelevantes alusiones personales.
Aunque el legislador me invita a denunciar ante las autoridades los presuntos ilícitos del auditor superior del Congreso, Alonso Godoy Pelayo, por haber afirmado en mi texto que “no son pocos los ilícitos que se le achacan”, le aclaro que mi papel como periodista no es interponer demandas, sino justamente lo que hice: recordar que “se le achaca” o atribuye –y esto es del dominio público– haber recibido, por concepto de bonos y posibles prestaciones no disfrutadas, 9.8 millones de pesos adicionales a su sueldo, además de un traspaso de 30 millones de pesos a una cuenta de cheques.
Frente a los señalamientos de la carta en el sentido de que las irregularidades se cometieron en la pasada legislatura, de que sí se han hecho investigaciones pero que la falta de documentación oficial las ha obstaculizado, etcétera, destaco que el propio artículo precisa que la Comisión de Vigilancia del Poder Legislativo revisó el expediente de Godoy y lo encontró impoluto, y que sus amigos legisladores se han dado a la tarea de encubrirlo cuando debieran presentar en su contra una solicitud de juicio político.
Finalmente, aclaro que el texto de referencia recoge la demanda ciudadana, expresada en varios medios de comunicación, de que el auditor superior Godoy Pelayo sea llevado ante los tribunales, en vez de que los legisladores priistas y perredistas retuerzan leyes y códigos, con triquiñuelas y trucos argumentativos, para protegerlo, como aquí nuevamente lo hace Raúl Vargas López.

Atentamente
Juan. M. Negrete