Rulfo completo será editado en su tierra

En octubre, durante un homenaje al escritor Juan Rulfo, la Secretaría de Cultura estatal lanzará un volumen de 288 páginas, con toda la producción literaria del escritor oriundo de Sayula. El volumen estará precedido de un prólogo del escritor colombiano Gabriel García Márquez. En ese acto se expondrán también fotografías sobre trenes tomadas por el propio Rulfo. Patricia Griselda Gutiérrez Navarro, directora de Publicaciones de la dependencia, habla de los entretelones de esta aventura editorial.

Por primera vez en la historia, toda la producción literaria del escritor sayulense Juan Rulfo será publicada de manera completa en su tierra natal, adelanta a este semanario el secretario de Cultura de Jalisco, Alejandro Cravioto Lebrija.
En entrevista con Proceso Jalisco, el funcionario asegura que la edición será presentada a más tardar en octubre próximo, en el homenaje que se le rendirá durante una semana al autor de Pedro Páramo, El llano en llamas y El gallo de oro.
Cravioto destaca que, desde hace varios meses, personal de la dependencia que él dirige trabaja en ese proyecto, y lo hace con todo profesionalismo para demostrar a la familia del connotado escritor la seriedad del proyecto que forma parte de la serie denominada Letras Inmortales de Jalisco.
La serie incluye la edición de obras de autores locales, como Agustín Yánez, Mariano Azuela, Juan Martínez, Elías Nandino, Gerardo Murillo (Dr. Atl), Enrique González Martínez, Juan José Arreola, Raúl Navarrete y Carmen Castañeda.
Sobre el homenaje a Rulfo, Cravioto aclara que llevará por nombre “Juan Rulfo en Guadalajara”, en el cual habrá lecturas públicas de algunos fragmentos de la obra rulfiana, así como exposición fotográfica con material captado por el propio autor, muestra de sus dotes artísticas aún no valoradas cabalmente.
“Estamos afinando los detalles del programa definitivo, pero te puedo adelantar que se está considerando la exposición, así como conferencias, una lectura pública y la presentación del libro Juan Rulfo, que incluye Pedro Páramo, El llano en llamas y El gallo de oro, comenta Cravioto.
Víctor Jiménez, presidente de la Fundación Juan Rulfo, organismo privado con sede en la Ciudad de México, confirma vía telefónica que la edición de las obras de Rulfo en Jalisco está autorizada, incluso menciona que el volumen tendrá un tiraje de 2 mil ejemplares. La propuesta resultó del agrado de la familia Rulfo, comenta al reportero.
Este hecho contrasta con lo ocurrido hace seis años, cuando la viuda y los hijos del escritor arremetieron contra la Feria Internacional del Libro (FIL) por usufructuar el nombre del escritor a través del Premio Internacional de Literatura Juan Rulfo. Incluso pidieron a los organizadores de la feria suprimir el nombre, que fue registrado como marca en 2005, precisamente cuando surgió la controversia.
Al año siguiente, la FIL, que encabeza Raúl Padilla López, tuvo que retirar el nombre de Rulfo y denominó el galardón Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances. El primer galardonado con esta nueva denominación fue el poeta Tomás Segovia.
Consultado sobre la edición del escritor saluyense en su estado natal, Juan José Doñán, colaborador de Proceso Jalisco, asegura que son pocos los textos de Rulfo publicados aquí. Recuerda que en la década de los cuarenta existía una revista literaria llamada PAN –que, por cierto, no tenía nada que ver con el Partido Acción Nacional–, encabezada por Juan José Arreola y Antonio Alatorre, en la cual aparecieron algunos cuentos de Rulfo.
En un primer momento, Rulfo se acercó a ese proyecto editorial para escribir reseñas de libros que le encomendaron los editores. En una ocasión, refiere Doñán, Rulfo llegó con Arreola y Alatorre y les entregó el cuento Nos han dado la tierra, para mostrarles lo que escribía:
“Rulfo les dijo: ‘Ahí les dejo esto para ver si les sirve de algo’”, dice el entrevistado, y aclara que el texto causó una grata sorpresa a Arreola y Alatorre. Más tarde, en la misma revista, Juan Rulfo publicó el cuento Macario.
Años después, en la Ciudad de México, el escritor entregó a la revista América otro texto de su autoría: La vida no es muy seria en sus cosas, relata Doñán. A principios de los cincuenta, Rulfo presentó El llano en llamas y dos años más tarde Pedro Páramo, también en la Ciudad de México.
Para Doñán el hecho de que hasta ahora no se hayan publicado las obras de Rulfo en su tierra natal es el reflejo de la miopía que ha existido en las instituciones responsables de la difusión cultural y de la promoción de los escritores locales.
Lejos de esa polémica, Patricia Griselda Gutiérrez Navarro, directora de Publicaciones de la Secretaría de Cultura, dice que obtuvo los permisos para la publicación de la obra de Juan Rulfo de los herederos del escritor, lo que significa un esfuerzo en el que se trabaja en forma permanente y que servirá como uno de los pilares principales en la serie Letras Inmortales de Jalisco.
Destaca que el homenaje a Rulfo pretende llamar la atención de las nuevas generaciones de jaliscienses, sobre todo de jóvenes y niños que están distantes de su producción literaria, y añade que la promoción que se hace del autor y de su obra será de vital importancia para el contacto con esos sectores de la población. Además anticipa que la exposición fotográfica del escritor tendrá como principal temática las imágenes captadas por él mismo en torno a los trenes.
Reconoce que la autorización concedida por la familia para la edición de la obra de Rulfo es una muestra de nobleza de su viuda y de sus hijos hacia la sociedad jalisciense. Y aclara que la cantidad que se pagó por ese permiso es simbólica: apenas 60 mil pesos.
Otra grata sorpresa para los nuevos editores de Rulfo es que cuando el premio Nobel de Literatura 1982, el colombiano Gabriel García Márquez, conoció la iniciativa, aceptó escribir un prólogo. Sus honorarios fueron de sólo 5 mil pesos, dice Gutiérrez Navarro.
La reedición de la obra rulfiana, que estará lista en menos de 10 semanas, no busca fines de lucro, comentan los promotores, quienes lo hicieron saber a los herederos del escritor; asimismo, dicen, la mitad de la edición será enviado a bibliotecas públicas para incrementar sus acervos; el resto se venderá a precios asequibles a jóvenes, alumnos, maestros y personas de la tercera edad.
“Se les hará un descuento de 50% sobre el precio marcado. Lo que buscamos, y espero que lo logremos, es demostrar a la familia del autor de Pedro Páramo que se trata de una iniciativa totalmente noble; que nuestra propuesta es ajena a cualquier tipo de manejo político o de índole comercial”, dice la funcionaria.
El libro tendrá 288 páginas de papel cuché ahuesado de 90 gramos e incluirá los textos referidos a cuatro tintas; además, tendrá pasta dura de tela trabajada en realce ciego, comenta Gutiérrez Navarro.
Y comparte una anécdota personal: un día previo al encuentro con la familia de Rulfo pasó la noche en vela, pues pensaba en la posibilidad de que el proyecto no pudiera concretarse. “El solo hecho de pensarlo me alteró los nervios”, dice al reportero.