De Luis Ricardo Pulido Gentil

Señor director:

Como militante del PRD-Jalisco solicito sea publicada una aclaración en torno al escrito que el señor Gustavo Monterrubio publicó la semana pasada en su revista, referente el caso Trino Padilla.
Es preciso señalar, primero, que “el león siempre cree que todos son de su condición”. Al afirmar Monterrubio que los perredistas fuimos enviados con la consigna de votar por Trinidad Padilla López en el distrito ocho local, durante la elección del 2009, y que inducíamos el voto a su favor, está diciendo una gran mentira. Los perredistas de Jalisco votamos por los candidatos (as) de nuestro partido, cuyo compromiso es apoyar las causas sociales, solidarizándose siempre con las luchas populares, las clases medias y los sectores más desprotegidos del estado.
La diferencia de votos que señala Monterrubio para tratar de explicar su sesuda conclusión sobre los resultados en las elecciones del 2006 y 2009 en el distrito ocho de Jalisco no considera que la del 2006 fue una elección presidencial y se dio el fenómeno conocido como “efecto López Obrador”.
A su vez, la elección del 2009 fue una elección intermedia, que tradicionalmente concita menos interés y participación entre los ciudadanos. También se dio el voto de castigo en contra de los panistas, ya que muchos electores votaron por el PRI como la única opción viable que aseguraba derrotar a la derecha, que tanto agravio ha generado a los jaliscienses.
Al parecer, Monterrubio sólo utiliza la buena fe y la oportunidad que su revista ofrece a los lectores, para denigrar y atacar a quienes militamos en una opción política de izquierda. Su encono en contra de los hermanos Padilla López va más allá de toda proporción. Su rencor y sus frustraciones personales no tienen por qué salpicar a una revista tan importante y prestigiada como Proceso.
Atentamente
Luis Ricardo Pulido Gentil
Zapopan, Jalisco