Propone Rosario Guerra iniciación musical temprana

La abanderada del Partido Nueva Alianza por el Gobierno del Distrito Federal, Rosario Guerra Díaz, explica a este semanario su proyecto cultural, su punto de vista sobre la cultura, sus lecturas desde la infancia, su propuesta de incorporar la música a nivel primaria, y su opinión sobre el movimiento #YoSoy132.

Vía telefónica, pues se encuentra en plena agenda de campaña, no hace una referencia clara sobre sus asesores culturales ni de posibles candidatos en un gabinete.

–¿Cuál es el punto a destacar en su proyecto cultural?

–Hacer de la cultura parte de la vida de los capitalinos, como en todas las ciudades del mundo. Mucha gente confunde la cultura con recreación y educación, el tema de la cultura es otra dimensión porque entra en la formación de las personas, es central y fundamental, me parece muy bien que se acceda a espectáculos de calidad, pero eso no te hace cultura. Que nuestros palacios sean utilizados con el pretexto de eventos culturales que son comerciales, aquí hay una gran confusión.

“Al igual que la parte educativa, debe ser parte de la formación del desarrollo humano. Lo que propongo es que las escuelas de tiempo completo tengan clases de iniciación musical desde sus orígenes.”

Guerra Díaz es egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde estudió la licenciatura en ciencias políticas, ha ocupado diversos cargos en la administración pública y privada, y fue militante del PRI durante 20 años.

–¿Tiene asesores culturales, quién formaría parte de su gabinete?

–Escucho en parte a mi hijo Santiago Stephens Guerra, cuya vocación es el teatro, y gente del ambiente cultural que nos ha dado buenas ideas en el tema de recuperación de espacios públicos, gente del INBA por ejemplo, pero no te puedo dar nombres porque son diversos. Respecto a un gabinete, no he platicado con ellos todavía, pero son amigos muy queridos, de artes plásticas, y una historiadora del arte.

–¿Cómo se define en cuanto a cultura?

–Me gusta el teatro, la pintura, y la ópera desde niña, eso es básicamente, asisto regularmente pero este año ha sido atípico porque no he parado desde noviembre hasta ahora, las elecciones iniciaron recién, pero es un proceso y no he dejado de estar trabajando, no he  podido  ir  siquiera  a  Valle  de  Bravo.

–¿Qué le gusta leer?

–De la lectura muchas cosas, me encanta, mi hijo me ha regalado libros electrónicos. Como catedrática, con libros de texto, del trabajo, que tienen que ver con política y comunicación, pero personalmente la novela es un gozo. De joven los cuentos de Tom Sawyer y los clásicos que siguen habiendo, de adolescente Hermann Hesse sobre el nacimiento de la personalidad, Norman Cohen.

“De grande entré más al tema existencialista con Simone de Beauvoir y me dio por estudiar el francés. De México José Revueltas y Martín Luis Guzmán, que me llevaron de la mano por el análisis político con referencias claras. De la lengua inglesa James Joyce. Y ahora es un poco de todo, autores modernos y clásicos, Gabriel García Márquez es uno de ellos y Carlos Fuentes, por supuesto.”

Sobre la pregunta de a qué nivel coloca la cultura en su proyecto de gobierno, dice:

“Partiendo de que la cultura tiene la misma prioridad que la educación, para mí la formación cultural con la educación deben iniciarse desde edades muy tempranas, por eso lo de impulsar la música escolar. Lo que pasa es que son los problemas cotidianos los que abruman, el tema del transporte, el empleo, la seguridad, y la cuestión con la cultura es que si no se impulsa no forma parte de la canasta básica porque no hay esa sensibilización hacia ese tema.”

–¿Qué opina sobre una posible desaparición del Conaculta?

–Es que no es un tema burocrático sino de políticas publicas, siempre hay limitaciones y para la cultura más, y lo que hay que hacer es una política publica en ese sentido, porque si no tienes claro una referencia cultural es complicado, y para eso tienes que acudir a expertos para hacer una evaluación y ver los instrumentos con los que cuenta el Conaculta, si necesita mejorar, pero si no tiene definición estratégica no tiene sentido desplazarla.

Catedrática de la UNAM desde hace 10 años, Guerra explica que imparte la materia de Mercadotecnia política, pero este semestre lo tomó para realizar su campaña, y señala lo que a su parecer representa el movimiento #YoSoy132:

“Me da gusto que los jóvenes estén inquietos con temas políticos, de joven fui consejera universitaria y en aquella época había apatía por el tema político en la UNAM, nos costaba trabajo que los compañeros se interesaran, por eso celebro que los jóvenes puedan organizarse para impulsar cambios, ayudar a nuevas visiones.”

El pasado miércoles 6 de junio se presentó en la Universidad Autónoma de México en Iztapalapa, donde un estudiante le increpó formar parte de un partido conformado por Elba Esther Gordillo, líder del SNTE. Guerra dice:

“En el incidente de Iztapalapa lo único que me llamó la atención es que me dijo que pertenecía al movimiento, pero hizo descalificaciones y se negó al diálogo. Lo que les dije a los chicos es que había que pasar de la protesta a la propuesta y así tendría más sentido el movimiento, que espero que no se acabe, porque creo que todavía tiene mucho que dar.”