Televisión: publicidad encubierta en “Factor Ciencia”

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Desatar una tendencia resulta más largo y complicado que establecerla. Las consecuencias de las políticas en materia de televisión pública persisten y perduran tiempo después de un cambio de directivos, especialmente cuando se pararon las producciones propias y se compra un gran volumen de series a compañías extranjeras. El stock está ahí, no transmitirlo es una pérdida.  Reanimar las realizaciones propias conduce a invertir fondos quizá escasos.  Tal es lo que sucede con Canal Once según desprendemos de su carta programática, plagada de títulos adquiridos a la BBC, Discovery Channel, entre otros.

Factor Ciencia contiene parte de esas adquisiciones. Para adaptarlo al público mexicano le añadieron un conductor que introduce los distintos segmentos. Pese al nombre, lo exhibido carece de esclarecimientos científicos, se trata de dar a conocer inventos o procesos tecnológicos de punta en sus aplicaciones prácticas. Ni se explica el proceso para fabricarlo, ni se describe el mecanismo mediante el cual el aparato funciona.

En un episodio se da a conocer un robot que es capaz de sacar del lugar en donde esté y desactivar o hacer explotar sin riesgos una bomba. ¡Con eso de los terroristas, muy útil aparato! Otro artefacto robótico es un “dron” fabricado por Estados Unidos, sirve para internarse en una selva, en un bosque en búsqueda de narcotraficantes, y es comandado desde lejos por un militar.  Su forma recuerda a un caballo de piernas cortas. En la miscelánea hay trajes para protegerse de un ataque con armas químicas. Se muestra cómo se desinfecta y luego salen de éste las personas. Claro no se nos informa a dónde va a dar el agua contaminada.

Así mismo describen el proceso de blindaje de un auto, expone el fabricante los distintos niveles, las necesidades de motor y cómo el coche queda por fuera en el mismo estado que antes de desarmarlo. Observamos videos de una balacera que el blindaje repele, sólo se rompe el forro y los integrantes salen ilesos.

En el país también existe desarrollo  tecnológico,  el grupo  de fuerza de tarea Los Zorros de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal ha desarrollado una técnica para entrenar perros que son capaces de localizar droga con el olfato. Estos elementos policiacos aparecen varias veces en el programa, saben usar el robot anti-explosivos y se entrenan para detener a los delincuentes.

Resulta evidente que el episodio está patrocinado por la secretaría. La propaganda a favor de la policía capitalina es evidente. Pero este no es el único anuncio, en otra parte se le pregunta al responsable médico de una farmacéutica qué es la biotecnología. Responde en su oficina, atrás de él se encuentra un letrero de los laboratorios Merck.

La información que ofrece Factor Ciencia, ¿sirve de algo al público o son curiosidades para distraer? ¿Es lícito que la policía se haga publicidad en televisión? Y más allá, ¿resulta válida la publicidad encubierta en un canal del Estado?