Arte: “Sucede que sucede”

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Con un excelente proyecto de exposición egresa la generación 2009-2013 de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”.

Emplazada en las galerías Central, AB y Espacio Alternativo del Centro Nacional de las Artes, en la Ciudad de México, la muestra titulada Sucede que sucede sobresale por una inteligente narrativa curatorial que logra dar sentido a la diversidad de propuestas e inquietudes artísticas de los noveles profesionales.­

Apoyada por los profesores Karla Villegas, Ulises Mora, Abel Arellano y Jorge Reynoso, la exhibición está diseñada como una radiografía de los derroteros artísticos que interesan a los jóvenes creadores.

Inspirada conceptualmente en la noción de heterotopías de Michel Foucault –un espacio creado por distintos lugares que establecen redes de relaciones–, la colectiva organiza las prácticas creativas a partir de discursos que inciden en la confrontación con el orden, las rutinas, los rituales, la intervención de las superficies, las quimeras y la concientización del desperdicio, entre otros subtemas.­

Sobresalientes por la contundencia de su discurso y la seducción de sus poéticas, en el conjunto destacan algunas mujeres artistas, como Casandra Robredo, Danae Santana y Natalia Magdaleno: Con una pieza conceptual que a manera de texto delata algunos vicios machistas e individualistas del sistema artístico, Magdaleno renuncia a ser artista; con el testimonio fotográfico de una acción que la muestra con la cabeza rapada y enfundada en un atractivo corsé y falda de cerámica, Robredo destruye imposiciones sociales rompiendo su espléndido atuendo; con una serie de finos y agresivos grabados en blanco y negro que vinculan los miedos infantiles con la perversidad del cómic, Santana revitaliza la estampa contemporaneizando las estéticas goyescas.

A diferencia de las esculturas, instalaciones y prácticas conceptuales que se caracterizan por su debilidad y agotamiento, la pintura sobresale en número y calidad. A diferencia de la selección que presentó en La Esmeralda a principios de año, Aldo Rosas, sin abandonar su vinculación con el cómic, sorprende con un atractivo discurso pictórico basado en vocabularios abstractos de estéticas atmosféricas y cromáticas.

Con una potente expresividad que transmite a través del dibujo pictoricista, Victor Peña desarrolla una narrativa basada en la ciencia ficción. Y por último, vinculado con las estéticas low-brow pero con un magnífico trabajo de atmósferas paisajísticas, Juan Hernández confirma que, en nuestro país, la pintura tiene todavía mucho que decir.