El arte en el Primer Informe de Peña Nieto

Rafael Tovar y de Teresa, titular del Conaculta.
Foto: Germán Canseco

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Con imágenes de creaciones extranjeras expuestas en México a través de protagonistas del mercado del arte, el presidente Enrique Peña Nieto ilustró las breves palabras que dedicó a la creación mexicana y a los resultados del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), durante el mensaje que emitió el pasado 2 de septiembre con motivo de su Primer Informe de gobierno.

Las proyecciones del video Horizontal, de la finlandesa Eija-Liisa Ahtila y de las pinturas del estadunidense Verne Dawson, en conjunto con la mención de que “en estos nueve meses se han apoyado más de 64 mil proyectos de arte y cultura en beneficio de 35 millones de personas”, definen la administración de las artes visuales durante los últimos seis meses y bajo la titularidad de Rafael Tovar y de Teresa como presidente del Conaculta: carencia de actividades que evadan la imprecisión de los criterios cuantitativos, estableciendo metas concretas e indicadores medibles de evaluación; y apoyo transversal para el mercado del arte, incluyendo vendedores, coleccionistas, acciones legitimatorias y subvenciones financieras.

Contrario al impulso de transformación prometido por Enrique Peña Nieto al final de su mensaje, Tovar y de Teresa ha mantenido programas y actitudes que merecerían ser transformadas. En concreto, la opacidad y el Programa de Promoción Internacional de Artistas Visuales Mexicanos financiado a través del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca). Un programa opaco desde su título, ya que el beneficio no incide en la mayoría de creadores mexicanos, sino en los dueños de las galerías seleccionadas. ¿No sería más adecuado promover una feria nacional o un stand gubernamental para los numerosos creadores becados por el Fonca?

Después de subvencionar con alrededor de 1 millón de pesos, en 2012, a galerías que asisten constantemente a ferias internacionales, como la Kurimanzutto, OMR, Labor y Arroniz, el pasado 8 de agosto se anunció que las mismas galerías recibirán un nuevo apoyo por 500 mil pesos. Con una pésima evaluación del programa –recibida a través de la solicitud de acceso a la información 1114100041813– que, además de incluir un número arbitrario de visitantes a los stands de las galerías –la dinámica ferial dificulta cuantificar al público en el interior de las instalaciones–, no menciona metas nacionales ni precisa la autoría y precio de las obras vendidas, el nombre de los contactos establecidos y los datos concretos de las invitaciones a exposiciones, el Fonca otorgó también este año entre 404 mil y 500 mil pesos a otras seis galerías: Le Laboratoire, Gaga, Yautepec, SM (Marso), Curro&Poncho y Monclova.

Correspondientes a las actividades realizadas de diciembre de 2012 a junio de 2013, los datos del subsector cultura que aparecen en el primer informe de Peña Nieto generan dudas por la profusión de cifras y la ausencia de criterios de calidad. En lo que se refiere al contexto general del documento, destaca la acertada intención de vincular la gestión gubernamental de la cultura con las acciones destinadas a promover el valor de México en el mundo. Y por último, regresando a las imágenes que enmarcaron el mensaje, no queda más que preguntar al equipo de Peña Nieto si la decisión de incluirlas responde a su ignorancia artística o a que las consideran más valiosas que la creación de los mexicanos y un ejemplo para los artistas de nuestro país.