Televisión: recuento de un año aciago

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El año que termina ha visto culminar el proceso desnacionalizador que comenzó en el sexenio de Miguel de la Madrid. Hoy prácticamente no queda recurso natural en manos del país, y las tecnologías asociadas a su explotación se han concentrado en escasas firmas privadas, dejando un espacio ínfimo a lo público.

Ello incluye a las telecomunicaciones, la radio y la televisión; éstas pasaron por el tamiz de las reformas de tal manera que las desigualdades se profundizarán. Gracias al cambio digital aparecieron nuevas opciones de negocio para los empresarios. Los medios públicos continuaron marginados, bajo amenaza de censura y sin presupuestos adecuados.

Entre los hechos sobresalientes del ámbito comercial rescatamos lo siguiente:

Canal Uno, producido por el grupo de Carlos Slim, pudo verse a través de una conexión a internet. Dos veces al día hay noticiarios. También en la red apareció un servicio que se denomina Claro Video. Ofrece un catálogo de mil 380 títulos y el Karaoke bajo demanda. Se descarga en computadora, tabletas, teléfonos inteligentes y receptor de televisión. Lo oferta Telmex seis meses gratis a sus suscriptores para luego engancharlos. Las tácticas son similares a su principal competidora en ese terreno, Netflix. Esta compañía estuvo ofreciendo, sólo mediante un registro con los datos del usuario, un mes sin pagar. La diferencia está en el repertorio. Por su parte, TV Azteca, mediante otras empresas como Yuzu, ofrece lo mismo además de Total Movie, éste viene asociado al sistema Total Play del consorcio de Salinas Pliego que opera el triple servicio: televisión, telefonía e internet.

El Grupo Imagen lanzó una nueva señal en Cablevisión y SKY sintonizable en el 127 del dial. Según sus afirmaciones es una extensión del diario Excélsior. Cadena Tres o Canal 28, del mismo consorcio, difunde realizaciones de la productora Argos.

En el terreno de lo público hubo modificaciones de detalle al cambiar las directivas. Nada de fondo. Quizá lo más significativo fue la rebaja de 231.46 millones de pesos del presupuesto de Canal 22. También el convenio que firmó la televisora con América Móvil, es decir Telmex, para transmitir los Juegos Olímpicos de Invierno 2014 en Sochi, Rusia.

El Canal del Congreso celebró sus 10 años al aire, mientras que TVUNAM hizo lo propio por sus ocho años. Crearon nuevas series y firmaron convenios con televisoras de fuera. Canal Once no mejoró. La peor noticia fue la debacle de un canal para el Distrito Federal, Capital 21. La directora Marcela Gómez Zalce, quien laboró para OCESA-Televisa, fue ratificada por Miguel Ángel Mancera. El canal dejó de producir, se repitieron series. Hubo mudanza del local acondicionado en Lindavista por unas oscuras oficinas en la calle de Izazaga, se despidió a la mayoría del personal.

Desde el gobierno se logró concretar una Reforma de Telecomunicaciones pro-empresarial orientada a hacerle lugar a nuevos competidores industriales y especialmente a los capitales foráneos, pues permite 100% de inversión extranjera en telecomunicaciones y 49% en radiodifusión. No se consideró un nuevo reparto de frecuencias. Ni se discutieron las leyes secundarias.

El resultado es un esquema igual al analógico pero modernizado a digital. Así lo confirman las cifras: El total de frecuencias de radio asciende a 2 mil 259 en toda la República; las concesionadas abarcan mil 810 y los permisos 449, 24.8% del total. En radio se adoptó el estándar IBOC para lo digital. En dicha frecuencia las concesiones superan en dos tantos a los permisos: 972 contra 349. Las frecuencias televisivas son mil 35, de las cuales 703 son aún analógicas y 327 digitales, inauguradas después de 2004, se han otorgado 46 permisos en TDT. Las concesiones ascienden a 281 frente a las 452 analógicas que aún restan.