Arte: El México de On Kawara

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Rodeado del misterio en que vivió, el famoso conceptualista On Kawara murió el pasado jueves 10 de julio a la edad de 81 años. Reconocido por su profunda y serena contundencia para hacer perceptible la intangibilidad del tiempo histórico, periodístico y personal, On Kawara tiene un pasado y un presente que lo vincula con la escena mexicana del arte contemporáneo.
Nacido en Japón y con exposiciones museísticas y galerísticas en Tokyo desde 1952, el entonces grabador y pintor llegó a México en 1959 relacionándose tanto con artistas de origen japonés (Luis Nishizawa, por ejemplo) como con personajes activos en la promoción de la nueva escena mexicana.

En 1961 participó en la exposición colectiva Pintura Contemporánea de México que se presentó en el Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, y en la individual El extraño sueño de la Señora Bibi que organizó el Salón de la Plástica Mexicana. En 1962, además de la colectiva 5 Nuevos Pintores en la Galería Jacobo Glantz, la emblemática galería Proteo lo expuso con la muestra 8 Decorations-Cakes sobre los muros blancos. Carente de estudios que ubiquen tanto su quehacer en nuestro país como los lenguajes figurativos, dramáticos y surrealistas que lo caracterizaban en esos años, On Kawara emergió en la actual escena contemporánea de México a través del coleccionista de arte conceptual y posconceptual César Cervantes.
Convencido de que la acción de coleccionar significa adquirir un cúmulo de conocimientos, Cervantes, al no comprender el valor artístico y comercial de Kawara en una feria internacional de 1999, se dedicó a la comprensión de sus poéticas. Atraído en sus adquisiciones previas por la creación pictórica y la expresividad cromática, el coleccionista se apasionó por la transmutación de los signos pictóricos, gráficos y lingüísticos que caracterizan a Kawara. Conocedor a fondo de este artista, Cervantes comenta que durante esa primera estancia en México, que se prolongó por lo menos hasta 1962, Kawara redujo su verdadero nombre –Kahawara– debido a que los mexicanos no pronunciaban la letra h.
Interesado en la percepción consciente y sensible de la experiencia temporal, Kawara desarrolló a partir de 1964 aproximadamente una propuesta que incide y evoca la permanencia presente del tiempo. Establecido en Nueva York desde 1965, su propuesta se basó en la creación de series que se continuaban indefinidamente fusionando el aquí y ahora del autor con alusiones a eventos públicos o circunstancias tan intangibles como compartidas. Iniciada con soportes pictóricos monocromáticos intervenidos con la referencia, también pictórica, a fechas concretas –Serie Today (Hoy) integrada por las numerosas Date paintings (pinturas fechadas)–, su propuesta abordó también experiencias espacio-temporales –Serie I got up– y sucesos políticos –Serie I read– a través de la utilización de distintos impresos como tarjetas postales y recortes de periódicos. Durante mucho tiempo, sus pinturas fechadas fueron intervenidas en su reverso con recortes periodísticos del día señalado.
Provocador conceptual de la autoconciencia del tiempo, On Kawara visitó varias veces nuestro país, leyó sus periódicos y dejó el testimonio de ese presente en obras de la Serie I read realizadas en 1968.