Televisión: el hogar de Batman y Harry Potter

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Time-Warner es ya la segunda compañía estadunidense productora de contenidos más grande, sólo está precedida por Disney. Participa en la industria con música, publicaciones, películas, series y programas de televisión; así mismo señales especializadas en deportes. Agrega las vías de distribución: canales de paga, salas de cine, internet y telecomunicaciones.

Las instalaciones que construyó en Holywood son las más espaciosas de la ciudad, alcanzan 30 estudios. Al interior de éstos se montan y desmontan sets de diferentes tamaños, algunos con la posibilidad de tener público acomodado en una tribuna para observar las grabaciones de las series más populares, sólo un día a la semana. La entrada es gratuita mediante un pase que se obtiene por internet. Las jornadas de los actores llegan a extenderse entre 8 y 12 horas de lunes a viernes. Cada día se graba un episodio.
Los exteriores se filman en calles construidas para tal efecto, se trata de fachadas, banquetas y mobiliario urbano idéntico en su forma desde los tiempos en que se filmaron películas como Casablanca, un gran clásico de la Warner. Cambia el decorado, la pintura, los letreros, los detalles, pero es el mismo lugar, la misma selva por donde han deambulado los dinosaurios de Jurassic Park. Este acre de terreno arbolado se cotiza en 30 mil dólares el día para rentarlo a productores externos a la empresa.
El gigante ha sabido crecer a partir de subdividir y multiplicarse: lo que comienza como una historieta se transforma en serie, luego en película y más tarde en juguetes, ropa, objetos que sirven a la vez para publicitar la marca. Posee una división internacional con HBO para Asia, Europa, India, América Latina, y con Turner Broadcasting International, el Millennium Media Group, Chilevisión, Turner Entertainment Networks. También es propietario de la cadena de noticias global de mayor peso, la CNN, que transmite en inglés y en múltiples idiomas por todo el mundo.
Warner Brothers es el hogar de una saga de películas altamente taquilleras. La primera de éstas convirtió al comic del hombre murciélago, Batman, en un catálogo de aventuras surgidas de la lente de un talentoso equipo, que mudó con luces y sombras un set de cartón en una ciudad espectacular y en una confortable morada bajo tierra. Los autos resultan ingeniosos artefactos armados con materiales sintéticos, cuyas líneas sobrepasan lo fantástico sin abandonar del todo su referencia real. Los otros vehículos retratados en las películas de Batman están, junto a los conocidos batimóviles, en exhibición dentro de uno de los estudios. Son parte ya, junto con las máscaras, las armas y los personajes que rodean al super-héroe, del patrimonio histórico de Warner.
Más reciente que la historia de Batman, la productora de cine adaptó todas las novelas de Charlotte Rampling sobre Harry Potter. Los filmes han sido exhibidos en el mundo con gran éxito, pasaron luego a los circuitos televisivos, al video y disco. Ninguno de los elementos que conforman esta saga se desperdician. Expuestos están los trajes, que de cerca pierden casi todo el glamour que la pantalla les da. Los artefactos que sostienen las películas de Harry Potter son menos espectaculares, pues ya en pleno uso de los efectos especiales y la digitalización, el set es más sencillo de armar. En estos mismos estudios se realizan series televisivas igualmente exitosas, revisión que dejamos para un próximo comentario.