El CAR de la Femexfut y su letrina gigante

La letrina del CAR.
Foto: Benjamín Flores

El Centro de Alto Rendimiento de la delegación Tlalpan se encuentra en medio de un conflicto vecinal, pues los habitantes del predio donde se ubica lo responsabilizan de haber generado un enorme foco de insalubridad a partir de la construcción de una “olla de captación” de aguas negras por parte de la Federación Mexicana de Futbol. Y aun cuando el problema y los riesgos para la salud aumentan, ni las autoridades delegacionales implicadas –Tlalpan y Xochimilco– ni la propia Femexfut atinan a dar una solución integral al problema.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La “olla de captación” que la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) construyó en el predio del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la delegación Tlalpan desató la inconformidad de los vecinos de la colonia conocida como Paraje de Texoquite El Grande, del pueblo Santiago de Tepalcatlalpan, ubicado en Xochimilco, en cuyos linderos se habilitó esa obra, que no es otra cosa que una enorme fosa séptica rebosada de heces ­fecales.

En riesgo de convertirse en un grave problema de salud pública para los habitantes de dos demarcaciones políticas, Tlalpan y Xochimilco, la fosa mide alrededor de 40 metros de largo por cinco de ancho, con al menos cinco metros de fondo, y se halla a la intemperie. Sus aguas negras se desbordan constantemente y provocan inundaciones en el lugar.

Este conflicto se gesta paradójicamente en el predio del recinto que la Femexfut concibió como “una instalación totalmente equipada con la más alta tecnología y como un desarrollo que respeta el carácter natural de su entorno a través de una arquitectura que se expresa mediante el uso de materiales y formas típicamente mexicanos, así como un diseño que se caracteriza por su sencillez y sentido de la modernidad”, según presume el organismo en su portal oficial.

Ahí también se acumulan las aguas negras provenientes de las casas de la colonia Valle Verde, cuyos pobladores decidieron conectarse al desagüe del CAR desde principios de año con la autorización de la delegación Tlalpan.

Con una superficie de 12 hectáreas, el Centro de Alto Rendimiento se compone de cinco canchas de futbol, otra más de pasto sintético, dos hoteles –de los cuales uno es para uso exclusivo de la Selección mayor–, un gimnasio, una sala de hidroterapia, dos vestuarios, un auditorio para las conferencias de prensa, un comedor y una terraza. Se localiza en la calle Camino de las Rosas número 220, en la colonia ­Tepalcatlalpan.

El foco de contaminación se ubica cerca de uno de los hoteles que frecuentemente alojan a los futbolistas. La superficie de la fosa es una nata negra invadida por colonias de moscas, zancudos y bacterias de todo tipo, situación que preocupa desde hace meses a 350 familias afectadas, quienes se ven obligadas a mantener sus hogares totalmente cerrados de día y de noche. Así ha sido, al menos, durante los últimos tres años.

El Paraje de Texoquite El Grande, conformado por dos cerradas, es por así decirlo el “patio trasero” del CAR y su inclinada topografía lo convierte en blanco de los desechos que de manera constante despide la “olla de captación”, de tal manera que ese flujo le llega de arriba, desde la delegación Tlalpan.

Al lugar se accede por un estrecho camino de terracería desde la colonia Valle Verde, a un costado del predio de la federación. Justo atrás emerge la colonia referida como un embudo donde se acumulan los desechos. El punto de referencia para acceder al sitio es la caseta de cobro de la autopista México-Cuernavaca.

En tiempo de lluvias como el actual, la colonia entera se inunda de aguas negras. Gran parte de sus habitantes tienen que esperar durante varios minutos, a veces hasta horas, hasta que descienda el nivel del agua contaminada, para poder transitar la única calle que conduce a sus hogares.

El representante de los colonos, Andrés Benítez, se dice cansado de que las autoridades únicamente “peloteen” el problema, que ya es alarmante: “Estamos rogándole a Dios que no nos caiga un aguacero, porque entonces toda esa porquería se nos vendrá para abajo. Espero que no surja una infección de consideración, sobre todo ahora que los niños están de vacaciones”.

Benítez considera que una parte importante de la responsabilidad por este problema de insalubridad recae en la Femexfut, toda vez que instaló la fosa séptica al aire libre sin haber tomado las mínimas medidas de precaución. Y ahora, dice, el organismo “no quiere poner un quinto para solucionar el problema ni tampoco atiende la situación, cuando sabemos de antemano que ingresa millones de dólares por concepto de patrocinios de la Selección nacional”.

El dirigente de los colonos acusa además al Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) de darles “atole con el dedo”, pues el camión de desazolve que envía al lugar se ocupa, si acaso, durante cinco minutos para extraer las aguas negras que se acumulan en la enorme piscina del CAR. “El hedor y la inmundicia que despide esa fosa del CAR es un foco de infección cíclico”, alerta Benítez.

Agrega que en reuniones que ha tenido con el director de Fortalecimiento Institucional del Sacmex, Miguel Ricaño Escobar, el funcionario le comentó que se tenía prevista la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales en la zona, actualmente en proceso de licitación, para lo cual la Femexfut donó una parte de sus terrenos. Sin embargo, dice, no le expuso una fecha tentativa para el inicio de las obras.

“No vemos nada en concreto de las autoridades. Hay mucha calma, como que no le toman la debida atención (al problema). Son promesas incumplidas, pero al rato vamos a tener problemas de infecciones muy graves con toda la porquería que se junta entre la del CAR y la de la colonia Valle Verde”, señala.

La postura del Sacmex

En entrevista con Proceso, Miguel Ricaño reconoce la dimensión del conflicto, aunque advierte que “el problema es la falta de infraestructura de drenaje”. Si bien confirma que está en marcha el proyecto de construcción de la que se llamará Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Valle Verde, aclara que el problema de insalubridad no será resuelto en breve.

Explica que tan sólo el proceso de licitación dura tres meses, así que la obra ya no podrá realizarse este año.

–Para entonces se incrementarán los problemas en la colonia afectada –se le comenta.

–Sí, pero no es un problema de nosotros. Desde hace cinco años estamos buscando la solución, pero todo cuesta dinero. Desde hace dos años logramos tener los presupuestos para iniciar las obras en beneficio de Valle Verde y Tlaxopan (la colonia vecina); pues hay que beneficiar a toda la zona.

Arguye que si el asunto se analiza topográficamente, Valle Verde está un poco abajo de la autopista de cobro México-Cuernavaca; de ahí se desgrana hacia abajo y la zona de influencia hidráulica termina en el río Santiago, en Xochimilco, donde irremediablemente se descargan todas las aguas negras de la zona.

“Lo que vamos a hacer en una primera etapa es resolver que Valle Verde ya no le vierta a Tlaxopan, porque es lo único que tenemos. No podemos resolver el problema de Tlaxopan porque no podemos captar todo esto más abajo. El problema de este lugar se resolverá haciendo el colector”, que, sostiene, se habría terminado desde hace dos años si no hubiera sido porque el pueblo de Santiago, en Xochimilco, se opuso a su construcción, al argumentar que iban a beneficiar a Tlaxopan y al Paraje de Texoquite El Grande.

Ricaño asegura que les preguntó a los inconformes: “¿Y cuál sería el problema de beneficiar a Tlaxopan?”. “Que no queremos beneficiarlos”, le contestaron. Acepta que en esta zona se realizan descargas clandestinas de aguas negras por la falta de un colector. “El problema es que no tienen una infraestructura para ­desalojar su drenaje; entonces, las aguas del drenaje corren por la calle y caen a la zona de influencia del río Santiago”.

Añade: “El colector lo empezamos a construir sin novedad y formó parte de un grupo de obras en la delegación Xochimilco que habían demandado los vecinos ante (las autoridades de) Derechos Humanos. Parte del conflicto también era el Reclusorio Sur. La zona está inmersa en una problemática muy amplia. Entonces dijimos: vamos a hacer un colector para conectarlo al margen del río Santiago”.

Ahora, el colector está suspendido. “Si hubiéramos seguido se habría enfrentado un problema similar al de San Bartolo Ameyalco”, refiere el funcionario del ­Sacmex.

–¿Con la planta de tratamiento de aguas residuales se evitará el escurrimiento de aguas pluviales y negras al Paraje de ­Texoquite?

–Esta colonia todavía no se verá beneficiada porque (la planta) sólo es para Valle Verde, para que las gallinas de arriba no zurren a las de abajo.

Y aclara que si se quiere beneficiar a los pueblos de Tlaxopan y del Paraje de Texoquite, deberá construirse otro colector. Y para que eso ocurra, dice, el pueblo de Santiago tendría que estar de acuerdo.

El problema no es el CAR

En defensa de la Federación Mexicana de Futbol, Miguel Ricaño sostiene que el CAR no está conectado a su propia olla de captación. “Hemos llegado innumerables veces con los vecinos a demostrarles que no es el CAR el del problema, pero ya no los convences, porque aseguran que el del problema es el Centro de Alto Rendimiento”.

Ricaño tiene una percepción errónea acerca de la actividad que se desarrolla en esas instalaciones, y al igual que los vecinos está cerrado a una idea: en el CAR “no hay nadie viviendo ahí… El Piojo (director técnico de la Selección nacional de futbol) sólo estuvo dos días –antes del Mundial de Brasil– y El Chicharito Hernández ni siquiera fue. No los concentraron (a los ­jugadores)”.

El funcionario insiste: “Ellos (los del CAR) tienen resuelto su problema.

Esa olla la construyeron para cuando tuvieran un problema de excedencias, y lo que pasó es que los vecinos de Valle Verde se conectaron ahí indebidamente; ni siquiera pidieron permiso”.

–Esa es parte de las quejas de los vecinos afectados, quienes aseguran que el CAR no quiere aportar ni cinco centavos.

–El problema de Valle Verde por qué tiene que resolverlo el CAR; es un problema del gobierno. El CAR ya está participando: nos dio un terreno para la planta de tratamiento de aguas residuales. Ellos (el organismo) no propiciaron ese problema. Fueron los vecinos, junto con la delegación (Tlalpan) los causantes: se conectaron a un lugar donde no debían hacerlo. Finalmente, ¿cómo resolveremos la situación?… Como no nos permitieron construir el colector, vamos a captar todas las aguas negras de Valle Verde para llevarlas a una planta de tratamiento, las procesamos y la infiltramos, y ya no se les mandarán aguas negras a los de Tlaxopan.

–¿Tiene la certeza de que los vecinos de Valle Verde se conectaron a esta olla?

–Lo hicieron con autorización de la delegación… A nosotros nunca nos dijeron lo que querían hacer ni le informaron a nadie. Llegaron y conectaron.

–Los afectados dicen que el Sacmex les está dando atole con el dedo…

–No es un problema nuestro, no es un problema del Sistema de Aguas para que digan que a cambio estamos dándoles atole con el dedo. Es un problema que el que conectó ese lugar lo hizo irracionalmente. Hay que ver quién conectó y por qué lo hizo a una infraestructura particular.

Andrés Benítez, quien ha pasado toda su vida en el Paraje de Texoquite El Grande, insiste: “El problema fue originado por el drenaje del CAR, así lo pretendan manejar de otra manera…”.

El representante de la colonia refiere que ya le advirtió a la directora de Manifestaciones, Licencias y Desarrollo Urbano de la delegación Xochimilco, María Angélica Díaz del Campo, acerca del problema de insalubridad que padecen y en lo grave que podría tornarse.

Por medio de las áreas de Comunicación Social de las delegaciones Xochimilco y Tlalpan, Proceso solicitó entrevistas con los responsables de Obras y Desarrollo Urbano, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta de ninguna de las demarcaciones políticas.