Cy Twombly en el Museo Jumex

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Dejando atrás la vulgar banalidad que caracterizó su inauguración en noviembre de 2013 (Proceso, 1937), el Museo Jumex presenta un atractivo proyecto museológico que tiene al reconocido, venerado y también descalificado estadunidense Cy Twombly como figura central.

Complejo en su idioma pictórico y muy interesante en lo que se refiere a la fortuna crítica de su firma, el artista nacido en 1928 formó parte, al igual que su amigo Robert Rauschenberg, de la segunda generación de la famosa escena neoyorquina de los expresionistas abstractos.

Cercano en los primeros años cincuenta a las estéticas de Franz Kline y Gorky, el lenguaje de Twombly inició su transformación a raíz de un viaje que realizó en 1952-53 por Italia y el norte de África. Con evidentes paralelismos a la abstracción expresionista de tensión emocional, acciones caligráficas, signos pictóricos y asociaciones históricas o literarias de europeos como Wols, Giacometti, Vedova, Mathieu, Burri o Merz, Twombly desarrolló una elegante y hermética poética que lo caracterizó durante toda su vida.

Establecido desde 1957 en Italia y admirador apasionado de la cultura mediterránea, el artista convirtió la superficie pictórica en un territorio ocupado por entes formales –líneas, rasgaduras, materia cromática– con emociones propias. Activo hasta su muerte en 2011, Twombley mantuvo la esencia de su pensamiento pictórico –signos pictóricos que presentan sin narrar o representar, asociaciones con literatura y poesía clásica a través de resoluciones formales en constante transformación–.

Aceptado en los años cincuenta como parte de la escena neoyorquina y descalificado ahí mismo a partir de su exposición de 1964 en la Galería Castelli, Twombly tuvo una fortuna crítica ambivalente. Además de su presencia constante en el ámbito comercial europeo –principalmente Italia y Alemania– e inclusive, con el mismo Castelli, el artista fue mantenido al margen de la historiografía y crítica del arte contemporáneo hasta la década de los ochenta. Notoriamente valorado durante el auge de los expresionismos pictóricos italianos y alemanes de esos años, el creador fue considerado uno de los dos artistas más importantes de la segunda mitad del siglo XX
–el otro es Joseph Beuys– por el mítico curador suizo Harald Szeemann (1933-2005).

Admirado, altamente cotizado y considerado por algunos como un farsante que pinta como lo haría un niño y por otros como un genio de la pintura vinculada con el análisis conceptual, Twombly se presenta en el Museo Jumex de la Ciudad de México con una sintética muestra de 58 piezas que permiten ubicar las transformaciones creativas de su trayectoria, que va de 1951 a 2011. Integrada en su mayoría por papeles y con la suma de algunas esculturas que evidencian no sólo el protagonismo de la pintura en tanto materia sino, también, la importancia de los objetos ordinarios como planteaba Dubuffet, la muestra denominada Paradise se enriquece con la acertada prohibición de utilizar los celulares para tomar fotografías turísticas frente a las obras.