Regreso a la realidad… del basquetbol mexicano

La Selección de Basquetbol después de un partido contra Canadá.
Foto: AP

En los últimos tres años, la selección mexicana de basquetbol ofreció un recital de calidad y compañerismo: oro en el Premundial, oro en el Centrobasquet, plata en Panamericanos, segunda ronda en el Mundial… Este proyecto –sostenido por el entrenador español Sergio Valdeolmillos y el basquetbolista mexicano Gustavo Ayón, uno de los mejores que ha tenido México– se rompió por la falta de seriedad de las autoridades deportivas, que le deben más de un año de salarios a Valdeolmillos, y por una serie de malentendidos. Ahora, todo indica que uno de los pocos representativos exitosos en el país regresará a la mediocridad en la que vivió durante 40 años.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La participación de la selección nacional en la Copa del Mundo de Baloncesto, disputada entre agosto y septiembre pasados en España, terminó en una pugna entre Gustavo Ayón, jugador líder del equipo; el entrenador español Sergio Valdeolmillos; los directivos Modesto Robledo y Juan Manuel González; el director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte en México (Conade), Jesús Mena, y el presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM), Carlos Padilla.

La reconciliación entre jugadores y directivos que presumió Mena apenas asumió la dirección de la Conade, en 2012, duró apenas unos meses. Lo que parecía el final de la eterna disputa en el baloncesto del país se recrudeció cuando la quinteta consiguió el histórico pase a la justa mundialista, el primero en 40 años.

Para zanjar las diferencias, Mena, Padilla, González y Robledo se deshicieron del entrenador con el que México conquistó una medalla de plata en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 y el oro en el Premundial de Puerto Rico 2013, hace justo un año, además de calificar a la justa mundialista, donde llegó hasta la segunda ronda. Al entrenador que también logró el título del Centrobasquet de Nayarit 2014 ahora se le acusa de mercenario.

Por esta causa, Gustavo Ayón –quien llegó a jugar en la NBA y que luego de su participación mundialista fue contratado por el Real Madrid, considerado entre los mejores equipos españoles– decidió renunciar a la selección mexicana. Encima, los directivos lo responsabilizan de haberse adueñado del representativo nacional, el cual “controló a su antojo”, ya que, aseguran, impuso a su primo como utilero, y a su representante y amigo en México, Julio César Everardo, como secretario técnico, responsable de la logística del equipo y de la prensa durante el Mundial.

En medio del escándalo, el resto de los integrantes de la selección fue amedrentado por Juan Manuel González, quien también funge como presidente de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP). De tal forma que si los jugadores se arriesgan a realizar alguna declaración en su contra –o favorable al entrenador Valdeolmillos– serán vetados por todos los equipos.

González tiene la fuerza y los recursos para dejarlos sin trabajo, como ocurrió con el jugador Ramsés Benítez, quien lleva cuatro años en los tribunales en busca de que se le levante el castigo (Proceso 1958).

En mayo pasado, Ramsés denunció que, sin aviso, González, entonces directivo de los Halcones UV Xalapa, lo despidió dos veces del representativo veracruzano y ordenó que ningún otro equipo lo contratara. Reveló que fue vetado hace más de tres años por los directivos, quienes prohibieron a los planteles de la LNBP, así como a los del Circuito de Basquetbol del Pacífico (Cibapoca), emplear al deportista. González es amigo cercano del director general de la Conade.

El “crack” de los “cracks”

La Copa del Mundo de Baloncesto FIBA 2014 se disputó del 30 de agosto al 14 de septiembre en España con la participación de 24 países, entre ellos México. El equipo mexicano estuvo integrado por Gustavo Ayón, Jorge Gutiérrez, Román Martínez, Adam Parada, Israel Gutiérrez, Pedro Meza, Francisco Cruz, Paul Stoll, Orlando Méndez, Héctor Hernández, Fernando Benítez y Jovan Harris. La selección nacional alcanzó la segunda ronda, y en la fase de octavos de final fue derrotada por Estados Unidos, a la postre campeona.

Durante la preparación rumbo al Mundial, Valdeolmillos y Carlos Padilla se trenzaron en una guerra de declaraciones y el presidente del COM acusó al instructor de querer cobrar su salario libre de impuestos, una disposición fiscal que, aseveró, no puede eludirse.

El equipo se fue a competir a España y las autoridades deportivas nunca le dijeron a Valdeolmillos que dejaría de ser el entrenador. El 7 de septiembre, empero, Padilla dejó entrever el derrotero que le aguardaba al director técnico. Dijo entonces que el coach merecía un reconocimiento por lo realizado, pero sentenció: “El proyecto que tenemos rumbo a Río 2016 (Juegos Olímpicos) no es Sergio Valdeolmillos; es un proyecto por México”. Agregó que estaban a la espera del reporte técnico de Valdeolmillos “para determinar si es o no (la persona que debe dirigir los destinos del representativo tricolor). No podemos estar como rehenes de nadie”.

Padilla respondió así a las quejas del técnico, quien ventiló en los medios de comunicación que los directivos desatendieron al representativo nacional en plena competición, no recibieron mensajes de aliento de las autoridades deportivas y que él tuvo que pagar con su tarjeta de crédito los excesos de equipaje de los seleccionados nacionales, además de haber trabajado gratis en lo que va del año por incumplimiento de pagos del COM, la asociación civil que, de acuerdo con el contrato laboral firmado, es la responsable de cubrir sus honorarios.

El 23 de septiembre, uno de los discípulos del entrenador español, Lorenzo Mata, anticipó en su cuenta de Twitter el despido del coach español: “El nuevo coach de la selección de México será Bill Cartwright. Increíble que saquen a Sergio V, qué mal. #Increíble #Injusto #ElBasketSigueIgual”.

A Valdeolmillos, empero, lo cesaron sin notificarle oficialmente. El 24 de septiembre, en una revuelta conferencia de prensa, los líderes del COM, la Conade, la Asociacion Deportiva Mexicana de Baloncesto (Ademeba) y la LNBP presentaron de forma conjunta al que será el nuevo entrenador del equipo mexicano, el estadunidense Bill Cartwright, quien jugó al lado de la leyenda Michael Jordan en la primera dinastía de los Chicago Bulls que conquistó el tricampeonato. Después –como asistente– ganó dos títulos.

En dicha conferencia, Robledo y González dirigieron sus reproches a Valdeolmillos. Aseguraron que se condujo de forma errónea al ventilar la falta de pagos. Sostuvieron que ellos se hicieron cargo de todas las necesidades del equipo mexicano durante su participación en el certamen mundialista.

Los discursos terminaron abruptamente cuando la community manager Alejandra Romo, quien trabajó para el equipo mexicano en la Copa del Mundo, acusó a Robledo de no haber estado al pendiente de la quinteta mexicana.

El sinsentido

Desde España, Sergio Valdeolmillos sigue molesto, pero se dice decidido a terminar la controversia. Sólo exige el pago por sus servicios prestados. Asegura que no ha cobrado un solo dólar en lo que va del presente año y parte de 2013. Adelanta a Proceso que su caso ya está en manos de sus abogados.

En entrevista telefónica, Valdeolmillos, quien vive en Canarias, donde nació, exhorta a los dirigentes del deporte en México a que afronten sus decisiones. Los acusa de defender “otros intereses” y asevera que su despido carece de argumentos sólidos.

Expresa que las autoridades deportivas de México no han vuelto a hablar del llamado “reporte técnico” que, según ellos, debe entregar como condición para recibir su salario. “Hablaron también de que me fui porque mi contrato estaba vinculado a Halcones de Xalapa y que me pagaron el ciento por ciento. Es falso. En realidad me adeudan 110%; ni siquiera me han pagado el primer año de contrato”, signado el 15 de julio de 2013, con vigencia a julio de 2015.

El entrenador revela que su contrato con la selección fue firmado por el Instituto Veracruzano del Deporte (IVD) y la LNBP. En dicho documento, el COM garantiza los pagos. Sin mostrar el contrato, por indicación de sus abogados, Valdeolmillos relata haber acordado que sus percepciones se hicieran en “pagos netos”, libres de impuestos:

“Cuando un profesional del deporte va a otro país puede negociar su contrato en neto o en bruto. Si se pacta en neto percibirá una cantidad más baja que si lo hace en bruto. Mi contrato se firmó en cantidades netas, y no tengo por qué pagar ni un impuesto en México”. Aclara, empero, que no se niega a pagar impuestos y que de hecho ya realizó su declaración anual 2013 en su país.

El instructor delata que las autoridades deportivas del país “manipulan la situación vilmente. Todo es diferente a como lo cuentan. Además, en junio pasado le pidieron a Gustavo Ayón que buscara a otro entrenador. Al que contactó es un amigo mío, que es español y me lo contó todo”.

Reconoce que en esa fecha se rehusaba a venir a México, porque para abril pasado el COM ya le adeudaba
10 meses de salario. Al tratarse de una Copa del Mundo, no obstante, optó por participar.

El coach dice que antes de aterrizar en el país, Juan Manuel González y Carlos Padilla hablaron con Ayón para plantearle que el entrenador se negaba a integrarse con la selección porque “anteponía sus intereses personales”. Ello motivó que el jugador criticara públicamente la “actitud negativa” del canario.

Niega que Ayón haya asumido el control de la selección, pero admite que el jugador pidió incluir a su primo en el cargo de utilero y a su representante en México, Julio César Everardo, como delegado. “Eso no es nada grave. Gustavo no ha impuesto nada. Eso se lo digo yo”.

También admite que Ayón pidió viajar en primera clase al Mundial de España, como difundió el propio Padilla. Valdeolmillos explica que así lo hizo porque, además, fue el único jugador que se trasladó de la Ciudad de México a España. El resto participó en un juego de carácter amistoso en Argentina. “Esto es mínimo en relación con las cosas que ha hecho Gustavo por la selección. Son atenciones, pero Ayón no ha hecho nada, ni intentó imponer a los demás jugadores. Ha sido un líder positivo”.

Valdeolmillos, quien dirige en México desde 2011, aún espera el llamado de las autoridades deportivas. “Desde que acabó el Mundial intenté comunicarme. A Carlos Padilla le mandé un email. En ningún momento he recibido respuesta de nadie”.

Más allá de Ayón

Luego de admitir el papel que desempeñó en la selección mexicana (“Fui delegado y jefe de prensa de la selección. La función de delegado abarca la logística”), el amigo y representante en México de Gustavo Ayón, Julio César Everardo, reconoce que los dueños de equipos establecieron que todo aquel jugador que realice alguna declaración “buena o mala será vetado de la liga. Es confidencial entre los clubes y no hay ningún papel de por medio”.

Julio César anticipa que Ayón ya está “enfermo de todo este tema. Me ha dicho de retirarse de la selección, independientemente de que quiere mucho a su país, pero las cosas no han cambiado en los últimos 20 años”.

El reciente éxito del baloncesto nacional, puntualiza, nada tiene que ver con el COM, Conade, Ademeba ni la LNBP. “Muchos jugadores llegaron a la selección porque los convocamos nosotros, ya que éstos no tienen ningún tipo de influencia ni confían en Ademeba”.

Para Everardo, las autoridades deportivas intentan desviar la atención con temas que él llama “de lavandería, para quitar el foco más importante, que es el cambio de entrenador, así como la convocatoria que tendrán el próximo año. Ahí sí van a tener problemas cuando los jugadores se nieguen a venir. Soy testigo de que con su propio celular Gustavo les llamó a todos los jugadores en marzo pasado. Nosotros tenemos un programa de trabajo desde ese mes y hablamos a las personas que realmente se creía que ayudarían y serían parte fundamental de la selección, aunque no estaban seguros de venir”.

–¿Quiere decir que esta selección fue confeccionada por Ayón? –se le pregunta.

–En conjunto con Valdeolmillos. Fueron llamadas telefónicas extraoficiales de que habría un Premundial. Nos sentamos antes con Juan Manuel González, Modesto Robledo y Jesús Mena para plantearles nuestro proyecto.

Ese plan, dice, se presentó el 1 de julio de 2013. Incluye la convocatoria de la selección, el programa de entrenamientos, juegos amistosos y garantías a los seleccionados. Se plantea además cómo hacer sustentable al combinado y la forma de recuperar la inversión. “Jesús Mena nos dio luz verde. No hubo ni una traba. Robledo y González no se rieron ahí frente a nosotros pero nos dijeron que no fuéramos tan aventurados ni soñadores para plantear las metas de un Mundial”.

Everardo confirma que Ayón renunciará a la selección: “Por el momento, sí. No sé qué vaya a pasar en junio cuando regrese. Él se quiere enfocar mucho en la liga en España, pero nadie puede influir en su decisión. Es que todavía está muy caliente el tema.

“Tanta armonía que había en la selección, tanta disciplina y compromiso, para quebrarlo de raíz por algunos comentarios que se hicieron en la prensa… Fue un error gravísimo, y la decisión de despedir al entrenador no la tomó ni la Conade ni el COM, la tomó Juan Manuel González.”