¿Cómo se busca a un desaparecido?…

Integrantes de la policía comunitaria en busca de fosas clandestinas en Iguala, Guerrero.
Foto: Octavio Gómez

MÉXICO, D.F. (Proceso).- “¿ Cómo se busca a un desaparecido?”

Baltazar Samayoa recibe la pregunta con una leve sonrisa. Da una mordida a su torta de pierna mientras se acomoda en el sillón de su oficina. Comenta que no había podido probar bocado desde la mañana y ya casi oscurece. Dice que las necesidades de su cargo se lo habían impedido: es el titular de la Unidad Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UEBPD) de la PGR y este día –18 de noviembre de 2014– su personal tiene que hacer el “levantamiento” de nuevas fosas clandestinas encontradas en las cercanías de Iguala, Guerrero.

Abogado de profesión, Samayoa está al frente de esta unidad desde que fue creada, el 26 de mayo de 2013, una semana después de que siete madres y un padre de desaparecidos concluyeran una huelga de hambre frente al edificio principal de la PGR, en Paseo de la Reforma de la Ciudad de México, tras arrancarle al gobierno federal la promesa de que se crearía esa instancia especializada.

Al momento de la entrevista con Samayoa, el personal de la UEBPD ascendía a 176 funcionarios, entre ellos 31 agentes del Ministerio Público y 40 miembros de la Policía Federal Ministerial. Un grupo pequeño para hacer frente a la búsqueda de 23 mil extraviados o desaparecidos en el país registrados en el RNPED. De hecho, la unidad sólo tenía asignados 400 expedientes correspondientes a 562 personas desaparecidas, la mayoría de sexenios anteriores, de las cuales había encontrado a 97, 67 de ellas con vida y 30 muertas.

Por si fuera poco, la Cámara de ­Diputados había disminuido el presupuesto destinado a los gastos operativos de la unidad: de 64 millones de pesos en 2013 a 52 millones en 2014.

–¿Cómo se busca a un desaparecido?

–Con imaginación –responde…

Fragmento de la entrevista que se publica en la edición 1997 de la revista Proceso, ya en circulación.