Engaños en silla de ruedas

Lárraga. Amor al poder.
Foto: Miguel Dimayuga

Las trampas en el deporte paralímpico mexicano llegaron al más alto nivel: el dirigente de las disciplinas sobre sillas de ruedas se reeligió –por segunda vez– gracias a que adulteró un acta y a que ninguna autoridad lo sancionó. El organismo que debería vigilar las elecciones federativas ni siquiera ha sido instalado y la Conade renunció a monitorear los cacicazgos que infectan el deporte nacional.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El presidente de la Federación Mexicana de Deportes sobre Silla de Ruedas (Femedessir), Pablo Lárraga Anell, se reeligió por segunda ocasión el sábado 7… gracias a que la Conade “olvidó” sancionarlo.

Todo comenzó en 2013, cuando el federativo cometió una serie de irregularidades reglamentarias en diversos procedimientos. A raíz de esos hechos, a inicios de 2014 la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD) otorgó una suspensión provisional, solicitada por la Asociación de Deportes Sobre Silla de Ruedas del Instituto Mexicano del Seguro Social del Valle de México (Adssir del IMSS), para impedir que se realizaran elecciones en la Femedessir. Sin embargo, Lárraga desobedeció al organismo y el 3 de junio de ese año, en Cuernavaca, fue elegido para otro periodo de cuatro años.

El acta de aquella asamblea ilegítima sirvió para que la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) le entregara a Lárraga el presupuesto del ejercicio fiscal 2014, en clara violación a sus propias Reglas de Operación: No consideró que el federativo ignoró a la CAAD, tal como dicho organismo le informó el 22 de septiembre pasado con el fin de que sancionara a Lárraga, cosa que no ha sucedido.

Esta problemática se debe a que no existe una autoridad que vigile los procesos electorales ni la forma como operan las federaciones deportivas en México, ya que la Conade elude esa responsabilidad y, contra lo que ordena la ley, no se ha instalado el Consejo de Vigilancia Electoral Deportiva (Coved).

Historia de irregularidades

En el segundo semestre de 2013 Lárraga convocó a las asociaciones afiliadas a la Femedessir a una asamblea extraordinaria que se realizó el 30 de noviembre de aquel año en la Ciudad de México.

El dirigente informó a sus afiliados que la junta se celebraría con la única finalidad de adecuar los estatutos a la Ley General de Cultura Física y Deporte que se publicó en abril de 2013.

Según les dijo, la Conade le había advertido que, si para el 5 de diciembre no realizaba los cambios, la Femedessir no recibiría recursos federales en 2014. Pero Lárraga fue más allá. Modificó un artículo para seguir siendo elegible como presidente y otro con el que, paradójicamente, afectó sus propios intereses: los candidatos no pueden estar sancionados en el momento en que se realicen las elecciones.

Las asociaciones de Jalisco, Baja California Sur y la del IMSS Valle de México se manifestaron en contra de las reformas, pero la mayoría de los afiliados las avaló y elaboraron el acta correspondiente, que los detractores firmaron bajo protesta. Posteriormente los inconformes presentaron una apelación en la CAAD, que sigue sin resolverse.

El 23 de enero de 2014 terminó el periodo de Lárraga como presidente, así como del resto de los miembros del Consejo Directivo de la Femedessir. Por esta razón debió convocar a elecciones antes de esa fecha. No obstante, Lárraga envió la convocatoria –vía correo electrónico– el 28 de enero. Ahí informaba que las asambleas ordinaria y electiva se efectuarían el 1 de marzo.

El 10 de febrero, la Adssir del IMSS impugnó ante la CAAD esa convocatoria. El 13 de febrero, dicho órgano otorgó una suspensión provisional para que no surtieran efecto la Asamblea General Ordinaria y la Asamblea General Electiva, “hasta en tanto se resuelva la suspensión definitiva o, en su caso, el fondo del presente asunto, por lo cual el estado que guarda el Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Deportes sobre Silla de Ruedas permanece statu quo hasta en tanto se resuelva el presente asunto”.

El 30 de abril, la CAAD notificó sobre la suspensión provisional a la Conade. Ante la incertidumbre jurídica, la dependencia informó a Lárraga que no le ministraría el presupuesto que tenía asignado para 2014.

Pero Lárraga siguió adelante con las asambleas, como si la CAAD no existiera. No informó de la notificación a los afiliados e, incluso, el director técnico de la Femedessir, Sergio Durand, les envió un par de correos electrónicos, durante la última semana de febrero de ese año, en los que confirmaba que las reuniones proyectadas se realizarían a las 10:00 horas del 1 de marzo, en el auditorio de la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme).

El día de la cita, la presidenta de la Adssir del IMSS, Martha Elena Hernández Galdeano –acompañada por los integrantes de la planilla que pretendía competir con Lárraga, encabezada por la medallista paralímpica Cristina Hoffman–, se presentó al lugar para impugnar las asambleas.

Sólo en ese momento Lárraga informó a los asociados que estaba impedido de realizar las juntas. Los presentes, quienes viajaron desde distintos estados se quejaron del gasto inútil en boletos de avión y viáticos.

Los argumentos

En su respuesta a la notificación de suspensión provisional, Lárraga explicó a la CAAD que en la asamblea extraordinaria del 30 de noviembre de 2013 se aprobó el artículo transitorio 3, mediante el cual se amplió la vigencia del Consejo Directivo hasta el 31 de marzo de 2014, por lo cual, según sus alegatos, es falso que la convocatoria fuera emitida a destiempo. Para demostrarlo, el federativo exhibió el acta protocolizada de esa asamblea.

En contraparte, la Adssir del IMSS presentó como prueba la versión del estatuto que Lárraga envió a los afiliados el 28 de noviembre de 2013, vía correo electrónico. En ese documento no existe ningún transitorio 3, de tal suerte que el presidente de la Femedessir alteró el acta que los afiliados firmaron.

A mediados de mayo de 2014, la Femedessir manifestó ante la CAAD la intención de llegar a un acuerdo con la parte demandante. Entre otras cosas, pidió que 10 días después de que se alcanzara una conciliación se celebraran las elecciones.

Mientras Hoffman y compañía analizaban la contrapropuesta, Lárraga los madrugó. En Cuernavaca, donde se llevaría a cabo la Paralimpiada Nacional 2014, invitó a los presidentes de las asociaciones afiliadas a la Femedessir a participar en una supuesta reunión de trabajo.

El 3 de junio, 23 de los 34 presidentes se congregaron en el hotel sede del encuentro. Ahí, Lárraga les dijo que la Conade le había advertido que, si no ejercía el presupuesto asignado para ese año, se presentaría un subejercicio y debería devolver el dinero a la Secretaría de Hacienda.

El encuentro, que duró más de cinco horas, terminó por convertirse en una asamblea, pues Lárraga persuadió a sus afiliados de que emitieran una convocatoria y lo reeligieran a él y a todo su Consejo Directivo. El propósito, argumentó, era que hubiera un representante legal facultado para recibir los recursos gubernamentales.

Con el acta de esa asamblea ilegítima, Lárraga se apersonó ante el subdirector de Calidad para el Deporte de la Conade, Othón Díaz, y el coordinador de Normatividad y Asuntos Jurídicos, Enrique Cebrecos, quienes dieron su visto bueno para que se le otorgara el presupuesto.

La Adssir del IMSS impugnó esos procedimientos ante la CAAD, que se realizaron fuera de toda norma. En respuesta a una nueva notificación, Lárraga presentó ante este órgano de justicia el acta protocolizada de la asamblea de Cuernavaca, pero esto le resultó contraproducente, ya que el tribunal usó ese documento como evidencia para, el 7 de julio, declarar a la federación en desacato y mediante el oficio 3266/2014 turnar el expediente a la Conade para que lo sancionara.

“En consecuencia, toda vez que no se conserva la materia de la litis, y que se incumplió el proveído de fecha 13 de febrero del año en curso, por parte de la Federación Mexicana de Deportes sobre Silla de Ruedas, este pleno determina declarar en desacato a la federación en comento, ordenándose se gire atento oficio y remita la copia certificada de todo lo actuado en el presente expediente a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, por conducto de su director general, para que en el ámbito de su competencia inicie el procedimiento sancionatorio a que hubiere lugar a la autoridad deportiva antes mencionada. Lo anterior con fundamento en lo dispuesto por la Ley General de Cultura Física y Deporte en su artículo 79 fracción VII, y en su Reglamento en su artículo 137.”

El 17 de julio, la CAAD notificó a la Femedessir del procedimiento realizado. Por esas fechas, Hoffman y una de las integrantes de la Adssir del IMSS, la multimedallista paralímpica Amalia Pérez, se reunieron con Enrique Cebrecos en la Conade. Le pidieron que la dependencia gubernamental actuara con prontitud para sancionar a Lárraga. El funcionario respondió que la Conade no había sido notificada oficialmente, pero reconoció que fue él quien sugirió a Lárraga que realizara la asamblea ilegítima de Cuernavaca.

“Cebrecos nos recibió y se le salió decir que él fue quien orientó a Pablo para que hiciera esa asamblea. El (responsable) jurídico de la Conade, que se supone que está para vigilar a las federaciones, nos dijo a nosotros que él se lo sugirió, pero que ya era cuestión de Pablo si tomaba o no la sugerencia. ‘Nosotros sólo apoyamos, no vigilamos’. Ésa fue su respuesta. No está de más decir que la CAAD se tardó muchísimo en notificar a la Conade, dizque por falta de presupuesto”, relata Amalia Pérez.

Sólo dos meses después –el 22 de septiembre– la CAAD turnó el oficio a la Conade, informándole del desacato.

Como durante octubre, noviembre y diciembre la Conade no sancionó a Lárraga, el 9 de enero pasado Hernández Galdeano envió una carta dirigida a Jesús Mena en la que le explicó todo el caso y pidió que agilizara el proceso sancionatorio.

“Aseguramos que Pablo Lárraga y todo el Consejo Directivo de la Femedessir carecen de legitimidad y deberían ser desconocidos por la Conade en el menor tiempo posible, para que se realice un periodo electivo apegado a derecho y a las disposiciones estatutarias vigentes”, se lee en la misiva.

Mena no sólo ignoró la petición. Días después, Hernández Galdeano fue llamada a las oficinas de la titular de la División de Cultura y Deporte del IMSS, la exclavadista María José Alcalá. Delante de varios integrantes de su equipo de trabajo, la servidora pública, fuera de sí y gritando, reclamó su osadía a la presidenta:

“Jesús Mena es mi amigo, él me cuida las espaldas y yo le cuido las suyas”, le espetó. Alcalá le dejó claro que ella podía quitarla de la presidencia de la Adssir: “Tengo el derecho para hacerlo”. Le ordenó que no volviera a molestar al director de la Conade con ese tipo de peticiones.

El 15 de diciembre, la CAAD emitió la resolución final del expediente 18/2014, y sólo hasta el 11 de febrero pasado notificó a la Adssir del IMSS. El tribunal deportivo resolvió que la Femedessir debía convocar, a más tardar para la primera semana de marzo, a una nueva asamblea general extraordinaria electiva.

También ordenó a la federación que entregue copias de los estatutos vigentes hasta el 30 de noviembre de 2013 y de los modificados en esa fecha.

“Logramos investigar que la Conade no quería castigar a Lárraga hasta después de que se realizaran las elecciones. Y ya para qué. Como la Conade no ha instalado el Coved, simplemente no quiere actuar en este caso y nos deja a los atletas en la indefensión”, arguye Pérez.

La intención del grupo que encabeza Hoffman era que la Conade sancionara a Lárraga antes de los comicios para que, según el estatuto que él mismo modificó, no pudiera reelegirse por segunda ocasión.

A la asamblea que se realizó el 7 de marzo no se presentó ningún representante de la Conade para vigilar que el proceso electoral se realizara con legalidad. Según la Ley General de Cultura Física y Deporte, el Coved sería el encargado de velar por la limpieza de las elecciones deportivas, pero sólo existe en la teoría: en la práctica las asociaciones en México llevan a cabo sus comicios sin que ninguna autoridad las supervise.

Así, Lárraga fue elegido “por mayoría”, mediante voto abierto. Al final de las votaciones ni siquiera se dio a conocer cuántas asociaciones estatales sufragaron para que este federativo cumpla 12 años como presidente de la Femedessir.