Oribe Peralta: las contradicciones del delantero “extorsionado”

Oribe Peralta declara ante juez por presunta extorsión.
Foto: Miguel Dimayuga

El delantero Oribe Peralta enfrentó dos momentos clave del proceso judicial que mantiene contra dos hermanas que, según afirma, intentaron extorsionarlo con fotos comprometedoras. El americanista amplió su declaración y se careó con las acusadas. Sin embargo, sus nuevos dichos –y los de una amiga que supuestamente lo ayudó– no atajan el escepticismo sobre la veracidad de su señalamiento. El futbolista cambió la fecha en que ocurrió el supuesto chantaje y dice que las imágenes eran “inocentes”, pero que igual aceptó entregar 250 mil pesos… aunque su amiga asevera que sí eran fotografías sexuales.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El jugador del América Oribe Peralta y su amiga Esther Shueke Daniel se presentaron en el juzgado 69 penal para ampliar su declaración en un caso de extorsión agravada, delito por el que acusan a las hermanas Natividad Arlem y Mercedes Torres Ricarte, a quienes señalan como responsables de chantajear económicamente al futbolista a cambio de no hacer públicas unas fotografías que comprometen su integridad moral. Sin embargo, sus dichos no solventaron las dudas que planean sobre el caso.

Ocho meses después de que las indiciadas fueran detenidas –según la autoridad ministerial, en flagrancia– y posteriormente se les dictara auto de formal prisión, Peralta y Shueke comparecieron ante el juez para responder preguntas de los abogados de las hermanas Torres Ricarte y carearse con ellas.

En la diligencia, que se celebró el jueves 16 de abril ante el juez interino Carlos Ortiz Camacho, Oribe Peralta Morones ratificó “en todas y cada una de sus partes” la declaración que rindió el 19 de agosto de 2014, día en el que se realizó la supuesta extorsión y las hermanas fueron detenidas.

En su primera declaración, el futbolista dijo que a las 8 de la mañana de ese día, desde el teléfono móvil de Esther Shueke, se comunicó al de Harlem Márquez (Natividad Arlem), una mujer que –asevera– conoció en una reunión de amigos en enero de 2014. Intercambiaron números de celular y se mantuvieron en contacto en dos o tres ocasiones más.

Según declaró, habló ella porque otro amigo –ahora se sabe que es el futbolista Javier Aquino– le dijo que Harlem Márquez lo estaba buscando porque tenía unas fotografías de él, y que si no la llamaba las haría públicas.

El americanista agregó que, como sintió temor, le pidió ayuda a Shueke, con quien se reunió para llamar a Márquez. Siempre según su dicho, su amiga escuchó cómo, mediante amenazas e insultos, la mujer le exigió 500 mil pesos para entregarle a Peralta las fotos y no hacerlas públicas.

Oribe Peralta asentó que se comunicó con Esther Shueke para pedirle ayuda:

“Le llamé a mi amiga Esther Shueke Daniel al número telefónico (con terminación 1411) de la compañía telefónica Iusacell, ya que le tengo mucha confianza, y le comenté que esta mujer de nombre Harlem Márquez, a la cual conocí en el mes de enero del presente año, me había sacado unas fotografías en una reunión y que me estaba tratando de localizar porque quería hacer públicas esas fotografías, situación que me generó temor, ya que pone en riesgo mi integridad moral, ya que soy una figura pública y mi reputación es primordial para la profesión que desempeño, entonces le pedí que nos reuniéramos el día de hoy (19 de agosto) para llamarle a Harlem Márquez y ella escuchara lo que esta mujer me tenía que decir”, se lee en la averiguación previa.

Añadió que él y Shueke fueron a la casa de éste por el dinero –juntó 250 mil pesos– y llamaron otra vez a Márquez, a las 11:42 de la mañana, para decirle que sólo tenía esa cantidad. En la denuncia sostuvo que la mujer aceptó la suma y le dijo a Peralta que fuera al restaurante Los Arcos, en la avenida Insurgentes Sur, para entregársela antes de las dos de la tarde. Peralta le avisó que él no podía ir, pero que mandaría a alguien de su confianza. Shueke acordó con su amigo que ella entregaría la suma y recogería las fotografías (Proceso 1975).

Olvidos, incomodidades…

En la ampliación de su declaración –esta revista tiene una copia– Peralta le dijo al ministerio público (MP) que no recuerda dónde se realizó la reunión donde conoció a Harlem Márquez (Natividad Arlem), pero que Javier Aquino se la presentó “como una amiga”. Refirió que estuvo en dicha reunión durante 40 minutos, pero como le incomodó que le tomaran fotografías decidió irse.

“PREGUNTA: Que diga el testigo a qué se refiere cuando asienta que dichas fotografías le incomodaron. RESPUESTA: porque al principio se estaba tomando fotos como cualquier fan y de repente arrepegó (sic) todo su cuerpo y yo me sentí incómodo”, dijo Peralta al agente del MP.

Reconoció que después de ese día siguió teniendo comunicación con Harlem Márquez aunque aclaró que no recuerda las fechas “no lo recuerdo, es como cualquier persona que me llama”.

Oribe Peralta declaró también que después de salirse de la reunión no le comentó nada a Aquino acerca de que su amiga lo había incomodado y que tampoco le ha dicho nada acerca de la supuesta extorsión.

En el interrogatorio, los abogados de las hermanas –Alejandro y Octavio Cruz Cisneros– le pidieron a Peralta que precisara cómo le tomó la fotografía, a lo cual contestó: “como cualquier fan, con la mano estirada, es decir, (salían las imágenes) de la procesada y el de la voz”.

El futbolista matizó: no recordó cuántas fotografías le tomó Harlem Márquez y tampoco pudo detallar el contenido de las mismas, porque “el de la voz no vio las fotografías, por lo tanto no puedo describirlas”.

“PREGUNTA: Que diga el testigo por qué considera que ponían en riesgo su integridad física y moral las fotografías que refiere le tomó mi representada. RESPUESTA: porque soy una persona que me dirijo correctamente y antes que nada está mi familia y mi carrera.”

Esa es toda la información que Peralta proporcionó al juez acerca de las fotos que le causaron zozobra y originaron el presunto delito. Las imágenes no forman parte del expediente de este caso.

Sobre esas instantáneas el MP también interrogó a Esther Shueke. Declaró que Harlem Márquez le mostró fotografías, pero en ellas no logró identificar a Peralta.

“PREGUNTA: que diga el testigo qué tipo de fotografías eran. RESPUESTA: fotografías de miembros masculinos. PREGUNTA: que diga el testigo cómo le muestra estas impresiones fotográficas. RESPUESTA: me pasa su celular y me muestra las fotografías de penes de varias personas, no me mostró papel, sino teléfono. PREGUNTA: que diga el testigo si Harlem le dijo algo cuando le muestra las fotografías. RESPUESTA: me dijo mira, y me das el dinero.

“PREGUNTA: que diga el testigo si las fotografías que refiere haber observado, en alguna se observa la imagen de alguna persona. RESPUESTA: sólo se observan penes. PREGUNTA: que diga el testigo si a su consideración alguno de esos penes se puede atribuir a persona alguna. RESPUESTA: no”.

Peralta introdujo otro cambio respecto de su primera declaración. Manifestó que el día que se reunió con Shueke para comunicarse con Harlem Márquez (Natividad Arlem) fue el 18 de agosto de 2014 y no el martes 19, fecha en la cual, según su primera declaración, fue extorsionado. Agregó que el encuentro se realizó en el estacionamiento de la iglesia del Pedregal.

“PREGUNTA: que diga el testigo aproximadamente cuánto tiempo estuvo en la iglesia. RESPUESTA: no lo recuerdo. (…) PREGUNTA: que diga el testigo, en caso de saberlo, si le fueron entregadas a la señora Esther Shueke las fotografías que refiere en su declaración. RESPUESTA: no lo sé.”

Los cambios de Shueke

En respuesta a las preguntas del MP, Shueke confirmó que el 19 de agosto de 2014 se reunió con Peralta en la iglesia del Pedregal, “en uno de los muros lateral (sic), afuera” y que el futbolista le pidió su teléfono para llamar a Harlem Márquez porque “como estaba muy nervioso” él quería que ella escuchara lo que le diría la mujer.

“PREGUNTA: que diga la testigo si recuerda cuánto tiempo estuvo dialogando Oribe con la señorita Harlem. RESPUESTA: segundos, no llegó ni siquiera al minuto. PREGUNTA: que diga la testigo cuál fue la conversación que tuvieron. RESPUESTA: ella le estaba exigiendo un dinero vía telefónica PREGUNTA: que diga la testigo si recuerda qué fue lo que le contestó Oribe. RESPUESTA: sí, le dijo que iba a ir yo, y que ellas insistieron que antes de las dos de la tarde tenía que estar el dinero.

“PREGUNTA: que diga la testigo qué hicieron después de dicha llamada. RESPUESTA: fuimos a su casa por el dinero. Yo pasé por él y estuvimos afuera de la iglesia aproximadamente cuatro minutos”. “PREGUNTA: que diga la testigo en qué parte del domicilio de Oribe Peralta le fue entregado el dinero que refiere en su declaración. RESPUESTA: en la calle, afuera de su casa.”

Estas declaraciones se contradicen con lo que el 19 de agosto Peralta y Shueke dijeron a la autoridad ministerial.

En la averiguación previa FAS/T1/921 /14-08 –que inició la Agencia Especial de Investigación para Secuestros y Extorsiones con Detenido (FAS)– está asentado que el futbolista y Shueke declararon que se reu­nieron a las ocho de la mañana de ese día, que Peralta llamó desde el teléfono móvil de Shueke a Harlem Márquez, a las 9:54 horas, y que en esta llamada, con amenazas e insultos, le exigió 500 mil pesos a cambio de entregarle las fotos.

Fue después de esa llamada que, según su primera declaración ministerial, ambos se trasladaron a la casa de éste, donde reu­nió 250 mil pesos. A las 11:42, ya desde la casa de Peralta, llamaron otra vez a Harlem Márquez para decirle que tenía esa cantidad, que la mujer aceptó la suma y le dijo al jugador que fuera al restaurante para entregársela.

Según la segunda declaración de Shueke, en una llamada –y no en dos– que hizo afuera de la iglesia del Pedregal y que duró segundos se cometió la extorsión. Si la reunión –que comenzó a las 8 de la mañana– afuera de la iglesia sólo duró 4 minutos, de los cuales le tomó casi uno a Oribe Peralta hablar con Harlem Márquez, no se sabe dónde estuvieron y qué hicieron en la hora con 54 minutos que transcurrió antes de que, según la sábana de llamadas del teléfono de Esther Shueke –documento que Proceso también posee–, se realizó la primera de tres llamadas al número con terminación 9621 que pertenece a la indiciada.

Ante el MP Shueke también dijo que, como le dio miedo ir sola a entregar la citada suma, llamó al Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia del DF (número 5533-5533) donde se le informó que debería acudir a la FAS. Le proporcionaron la dirección de la fiscalía y los teléfonos 5345 5026 y 5345 5028.

En la FAS le contestó el teléfono Juan Felipe García, jefe de grupo de la policía de investigación, según expresaron el 19 de agosto de 2014. Los policías Israel Martínez e Irlanda Suhely Millán Díaz, a petición de su jefe inmediato, le pidieron su media filiación a Shueke y le informaron que acudirían al restaurante para “brindarle el apoyo”.

La amiga de Peralta aseveró también que a las 12:19 volvió a marcar al número con terminación 9621 y que le contestó otra mujer, no Harlem –a quien después identificó como Mercedes Torres Ricarte. A ella le dijo que tenía el dinero y que se verían en Los Arcos, donde, alrededor de las 14:30 horas, las hermanas fueron detenidas gracias a un megaoperativo que la FAS, con el simple dicho de Shueke, armó en menos de una hora.

En la declaración que rindió el pasado 16 de abril, Shueke dijo que la persona que le contestó el teléfono cuando llamó al Consejo Ciudadano fue “si mal no recuerdo, la señorita Irlanda ‘N’”.

En el expediente del caso está integrado el oficio CSPPJDF/DG/1709/2014, en el que el director jurídico del Consejo Ciudadano, José Henio Plascencia Hernández, informó lo siguiente al juez: “En atención a su solicitud se realizó una búsqueda exhaustiva de las grabaciones y registros de la línea ciudadana 5533-5533 del día 19 de agosto de 2014, así como de los días 18 y 20 del mismo mes y año, sin obtener ningún reporte con una extorsión en contra de la C. Esther Shueke Daniel y/o el C. Oribe Peralta Morones”.

Como parte de las diligencias del caso, falta que comparezca el futbolista Javier Aquino a quien, vía la embajada de México en España –país donde juega con el Rayo Vallecano– se le exhorta a presentarse.

Asimismo, el restaurante Los Arcos no ha entregado los videos de seguridad con las cintas que registraron lo ocurrido el 19 de agosto de 2014. Tampoco los empleados han atestiguado.

Hasta ahora, la reportera de TV Notas Gabriela de los Santos –a quien Natividad Arlem señala de haber acompañado a Esther Shueke el día que las detuvieron en el restaurante y la acusa de haberla hostigado durante meses para pedirle que le vendiera fotografías de Peralta– no ha podido ser notificada para que se presente a declarar. En el careo con Natividad Arlem, Shueke insistió en que asistió sola.

En el careo con Peralta, Natividad Arlem le dijo al jugador que el día que se conocieron se fueron juntos de la fiesta, lo cual negó el delantero:

“La procesada: ¿por qué intercambias teléfonos así (con una desconocida)?; careado responde: porque eras una fan; la procesada: ¿a qué hora nos fuimos a mi casa? Nos fuimos juntos; el careado refiere que no; la procesada refiere: ¿por qué te parecí simpática? ¿Qué otro día nos vimos?; el careado: ningún otro día, sólo ése; la procesada indica: ¿por qué dices que te llamé?; su careado responde: no lo recuerdo; la procesada manifiesta: aproximadamente salimos qué, ¿un par de veces?; su careado refiere: no salimos nunca; la procesada indica: me señalas sólo por creer que era quien te llamó, porque tienes miedo; su careado responde: no tengo miedo a nada, por eso estoy aquí” (sic).