Inauguran en Canadá la exposición “Los Aztecas, el pueblo del sol”

Los aztecas, el pueblo del sol, en Canadá.

MÉXICO, D.F. (apro).- A partir de este viernes 29 el Museo Pointe-à-Callière de Historia y Arqueología de Montreal, Canadá, presentará la exposición Los aztecas, el pueblo del sol, luego de haberse exhibido en Australia y Nueva Zelanda, donde fue visitada por 220 mil personas.

Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), y el museo canadiense, la muestra reúne un conjunto de 250 piezas que dan cuenta de la historia de la cultura mexica, desde la fundación de México-Tenochtitlán, hacia el año 1325, hasta su consolidación a lo largo de sólo dos siglos a través de la expansión militar y su caída con la llegada de los conquistadores españoles.

Según el INAH, la exposición es una oportunidad para mostrar al público canadiense los mitos que inspiraron a esta civilización. Entre ellos el fundacional, que retoma la nación mexicana: El largo peregrinaje iniciado en Aztlán para encontrar el lugar designado por su dios Huitzilopochtli para fundar su ciudad: Un lago, “lo que implicó un desafío”.

La historia se muestra mediante un facsimilar del Códice Boturini y también con diversos recursos multimedia. Hay otros medios visuales como una reproducción del mural El mercado de Tlatelolco, realizado por Diego Rivera en Palacio Nacional. Con esa imagen se ejemplifica el comercio entre las ciudades de Tlatelolco y Tenochtitlán, que los investigadores consideran como gemelas, y en general con la llamada Triple Alianza, completada por los señoríos de Tlacopan y Texcoco.

También se muestra en el discurso museográfico cómo se erigió el Templo Mayor, dedicado a las deidades mexicas tutelares Huitzilopochtli, dios guerrero y del sol, y Tláloc, dios de la lluvia y de la agricultura.

La colección que conforma la muestra incluye esculturas en piedra basáltica y cerámica, artefactos líticos, objetos votivos en piedra verde, hueso, concha y estuco, entre otros materiales, dan cuenta de aspectos rituales como el Juego de Pelota, escenario donde los adversarios recreaban la lucha cósmica; o el sacrificio humano y su componente bélico.

Las obras provienen de 16 museos, en su mayoría adscritos al INAH, entre ellos el de sitio del Templo Mayor y el Nacional de Antropología. Se incluyen piezas halladas en las excavaciones del Proyecto Templo Mayor (PTM) y del Programa de Arqueología Urbana (PAU).

El arqueólogo Raúl Barrera, director del PAU, es el curador de la exposición. Detalla en información del INAH que las obras –entre las cuales sobresalen una escultura de un guerrero águila elaborada en cerámica y cubierta de estuco; una máscara cráneo decorada con pedernal, concha y pirita, y una olla Tláloc de cerámica policroma– se separan en seis núcleos temáticos: Orígenes y migración, Gobierno y sociedad, Economía y vida diaria, Dioses y rituales, Conquista y expansión militar, y Caída del imperio.

Fundador y exdirector del Proyecto Templo Mayor, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma destaca en el comunicado del INAH que es un privilegio conocer el inicio y final tanto de Tenochtitlán como de Tlatelolco:

“Después de cerca de 200 años de existencia, las dos ciudades tuvieron que enfrentar al enemigo común: los españoles y sus aliados indígenas que querían liberarse del yugo al que los tenía sometidos Tenochtitlán. Lo que sigue es historia. Cortés avanza hacia Tenochtitlán reforzado con indígenas enemigos”.

La muestra, que será inaugurada por el arquitecto Enrique Ortiz Lanz, director de Museos del INAH, permitirá a los visitantes conocer también sobre los símbolos de los periodos históricos prehispánico, independiente, moderno y contemporáneo de México y cómo el emblema del águila devorando a la serpiente (señal para la fundación de Tenochtitlán) quedó plasmado en el Escudo Nacional, e incluso el nombre México “es un homenaje a ese pasado”.