Eliades Ochoa se despide de Buena Vista Social Club

Eliades Ochoa, compositor cubano.
Foto: Alejandro Saldívar

MÉXICO, D.F. (apro).- Con “Joyas encontradas”, el músico cubano Eliades Ochoa se despidió de la agrupación Buena Vista Social Club, aunque seguirá trabajando con el Cuarteto Patria, formado en los años setenta.

“Joyas encontradas” es el tercer CD de Buena Vista Social Club y sale a dos décadas de la grabación original. El disco contiene temas inéditos grabados en estudios de La Habana y en vivo. Incluye una versión “deliciosa” de Lágrimas negras en la voz de Omara Portuondo, el gozo de Ibrahím Ferrer y Rubén González sobre escenarios consagrados y unas sorpresas musicales de Ochoa que nadie hubiera esperado.

Es una producción de World Circuit, lanzada en México por Discos Corason. El productor es Nick Gold (Macusa y Lágrimas negras producidos por Ry Cooder).

Desde La Habana, Cuba, el guitarrista y cantante platica en entrevista telefónica que sabe que siempre lo van a identificar con Buena Vista Social Club porque fue fundador de ese proyecto musical, junto con Ibrahim Ferrer, Rubén González, Pío Leyva, Manuel Licea y Compay Segundo, ya fallecidos, y Manuel Mirabal, Omara Portuondo, Barbarito Torres y Amadito Torres.

“Siempre que me pare en cualquier lado me van a reconocer como un Buena Vista Social Club, yo me imagino que Buena Vista se acaba”, dice.

Ochoa ofrecerá un concierto baile en el Salón Los Ángeles de esta ciudad el próximo sábado 13 a las 19:30 horas.

–¿Qué le brindó este grupo musical a su vida?

–Para nosotros Buena Vista es lo mejor que nos ha pasado en la vida a cualquiera de los fundadores músicos de esta agrupación, no sólo a mí. Como ser humano me ha brindado alegría y siento que soy embajador de la música cubana en el mundo gracias a Buena Vista. Me falta mucho por trabajar todavía, pero me siento bien porque he dado a conocer en el mundo lo que hago y soy, y eso me hace sentir que aún sirvo para algo. Vamos a ver qué pasa…, pero dejó una familia grande. Buena Vista se volvió una sola familia, lo que pasa es que ya han desaparecido muchos.

“Todo lo que ha pasado con Buena Vista es felicidad. Las presentaciones que hemos tenido en diversas partes del mundo, los millones de copias de discos vendidos, los premios y la película, del alemán Win Wenders, etcétera”.

–Con todos esos millones de copias de discos y el sinnúmero de presentaciones  a nivel mundial, ¿se volvieron ricos?, es decir, ¿ganaron mucho dinero o no?

–La verdad es que existen cosas más importantes que la riqueza monetaria. Yo me siento millonario de amistad y cariño en todo el mundo. Eso no hay con que pagarlo ni comprarlo. El dinero no es el arroz que necesitamos para el arroz con pollo.

Sobre el disco cuenta que es una iniciativa World Circuit:

“Está  creado con melodías que no se integraron  en el disco anterior y ahora sale a la luz pública y está muy bueno. Este álbum, que quizá sea el último de Buena Vista, tiene más calidad que el primer disco. Las canciones están más cuidadas y lo siento más profesional. Buena Vista está para quedarse  siempre e igual este proyecto, se queda para la historia”.

De la nueva relación de Estados Unidos y Cuba, no duda al decir que le da alegría ese acercamiento entre los dos países:

“Me veo tocando en una plaza gigante con artistas estadunidenses y veo a los artistas de Estados Unidos presentarse en la isla con los cubanos. Eso sería muy bonito. Y las familias de cubanos que están en Miami podrán verse porque hay problemas para que vengan a aquí o que la gente vaya allá”.

Y finaliza:

“Soy muy positivo con esa nueva cercanía, en todos los aspectos”.