Fisicoconstructivismo: 25 años de una dirigencia nefasta

Una participante en el Campeonato Mundial Femenil de Fisicoconstructivismo.
Foto: Octavio Gómez

Francisco Cabezas lleva un cuarto de siglo al frente de la Federación Mexicana de Fisicoconstructivismo y Fitness. En ese tiempo, según sus detractores, ha incurrido en prácticas nefastas: registrar un bar de su propiedad como domicilio fiscal del organismo deportivo, exigir que se le entreguen todos los ingresos de algunos certámenes, expedir “cédulas profesionales” –cosa para la que no está facultado– y, tal vez lo más importante, ocultar los resultados de los exámenes contra el dopaje, práctica esta última que ya ha cobrado la vida de algunos atletas.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- En medio de confrontaciones entre dirigentes afiliados y desafiliados, Francisco Cabezas Gutiérrez es acusado de extralimitarse en sus funciones como presidente de la Federación Mexicana de Fisicoconstructivismo y Fitness (FMFF). Entre otras cosas, expide “cédulas profesionales” de entrenador, facultad que sólo compete a la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública.

A Pancho Cabezas, como es conocido en el ambiente del fisicoculturismo, también se le responsabiliza de violentar los estatutos de la propia federación, vetar a los deportistas que deciden participar en torneos no reconocidos por el organismo, desconocer e imponer a los presidentes de asociaciones deportivas y boicotear los eventos independientes a la FMFF.

Los presuntos malos manejos del federativo incluyen señalamientos como “piratearse” atletas en plena competencia y amenazar a los deportistas que aparecen en la revista especializada Físico y Fitness, cuyo director, Ricardo Rueda, le representa una fuerte oposición por el hecho de presidir Musclemania México, organismo reconocido internacionalmente pero no por la federación mexicana.

La larga gestión de Cabezas al frente de la FMFF (24 años) ha sido marcada por hechos insólitos, como haber establecido uno de los dos domicilios fiscales del organismo en un restaurante bar de la colonia Santa María la Ribera: se llama el Rincón del Paraíso y es de su propiedad.

Para colmo, un grupo de dirigentes, un juez nacional y un empresario del ramo que se dicen agraviados por las decisiones del presidente de la FMFF revelan que durante años Cabezas nunca ha dado a conocer los controles antidopaje que se realizan a los seleccionados nacionales participantes en los campeonatos mundiales.

Ante las acusaciones, Pancho Cabezas niega que su agrupación esconda dichos controles. Y –por primera durante su gestión al frente de la FMFF– revela a este semanario que cuatro atletas dieron positivo a sustancias prohibidas en 2014, año en el que, afirma, se registró el mayor índice de dopados. Aunque dice no acordarse de los nombres, asevera que cada uno de los deportistas cumple una sanción de dos años.

Contraataca: Sostiene que los titulares de las Asociaciones de Fisicocontructivismo de Querétaro y del Distrito Federal, Arturo Franco y Víctor Hernández, en ese orden, fueron desafiliados tras negarse a actualizar el Código Antidopaje en sus estatutos. Además, los acusa de promover la venta de productos prohibidos.

Los aludidos refutan al veterano dirigente. Franco asienta que su desafiliación ocurrió porque supuestamente falsificó la firma de Cabezas en la asamblea extraordinaria de la agrupación realizada en Acapulco en 2013. Franco fue denunciado penalmente, pero, dice, la autoridad nunca demostró el delito.

Para diciembre de ese año, los pleitos entre los dirigentes empeoraron y Franco decidió publicar un comunicado “urgente” debido al boicot impuesto a la Asociación de Fisicoconstructivismo y Fitness del Estado de Querétaro, A. C. En ese documento, Franco comunicó al público la cancelación del Seminario de Farmacología Deportiva 2014. ¿La razón? La FMFF no autorizó la presencia del personaje invitado, el Mr. México Leo Flores.

“El que dice llamarse presidente de la FMFF amenazó y condicionó a Leo para que no asista al evento. (…) Nuestro mayor interés no es promover o difundir el uso de fármacos. Lamentablemente la mayoría de los atletas en México hacen uso de esas sustancias y como asociación es nuestro deber informarle al atleta de las consecuencias que lo anterior le puede ocasionar”, se leía en el texto. “La FMFF es la única responsable de controlar el uso indebido del esteroide anabólico en competencias estatales y nacionales”.

El queretano acusó al federativo de negarse reiteradamente a cumplir la petición de la Conade en el sentido de añadir el Código Antidopaje al estatuto de la federación para que el organismo pueda recibir recursos federales.

“Cabezas ha hecho caso omiso. Por lo tanto, es el único culpable de los culturistas que han fallecido en los últimos años. Ahí está el sonado caso de la muerte lamentable de un culturista por el abuso de estas sustancias que la FMFF dejó en el olvido para no verse involucrada”, sentencia el queretano.

Avaricia, el origen

El problema entre Cabezas y Franco, cuenta este último, se detonó por la organización del Campeonato Nacional 2010. “Me otorgaron la sede del evento en noviembre de 2009. Me hicieron firmar un convenio en el que me comprometía a entregarle el 100% de las inscripciones de los atletas, la taquilla y los patrocinadores. El certamen generó casi 400 mil pesos.

“Todo se lo entregamos a la FMFF, pero por estatuto sólo se le tenía que dar 15% de las inscripciones. Lo demás pertenecía a la asociación organizadora.”

En la federación “me criticaron por haber realizado un mal encuentro, siendo que todos los fondos se los quedó la federación. Ahí está el contrato firmado por el presidente del organismo y un servidor. Encima me exigió 40 habitaciones para los presidentes de asociaciones que regaló a los patrocinadores, con la idea de que le compraran un stand cuyo valor osciló entre los 40 mil y 60 mil pesos por patrocinador. Fue una exageración porque yo los vendí entre 7 mil y 8 mil pesos”.

–¿Cuántos patrocinadores reunió el Campeonato Nacional? –se le pregunta.

–Más de 30, que dejaron más de 150 mil pesos, además de los 400 mil pesos del evento. Los 380 competidores pagaron 600 pesos de inscripción por persona. Todo se lo quedó la federación y no hubo rendición de cuentas.

Víctor Hernández, quien todavía preside la Asociación de Fisicoconstructivismo y Fitness del Distrito Federal y también es titular de la Asociación Mexicana de Fisicoculturismo y Acondicionamiento Físico (AMFAF), denunció en mayo pasado, a través de una carta abierta a la opinión pública, prácticas ilegales y amenazas por parte del titular de la FMFF.

Hernández denunció que hubo amagos de veto o de suspensión temporal a los competidores que participaran en torneos no avalados por la FMFF.

Esto violenta las garantías individuales, “ya que por estatuto sólo puede limitar la participación de preseleccionados y seleccionados nacionales. Nadie más puede ser limitado o vetado de competir donde le parezca y convenga. En caso de que alguien viole sus derechos es recomendable presentar un acta ante la Comisión de Apelación y Arbitraje Deportivo (CAAD)”, sugirió Hernández en su texto.

El dirigente del fisicoconstructivismo capitalino advierte en entrevista que pronto documentará otros malos manejos en la FMFF, que van desde “usurpación de funciones y enriquecimiento ilícito, hasta posible distribución de drogas y lenocinio, al relacionar a algunas deportistas con políticos de primer nivel”.

La FMFF “no nos permite trabajar nuestros eventos y certificaciones de los entrenadores. En nuestro calendario contamos con una serie de actividades que han causado molestias en la federación. Entre más trabajamos, más problemas tenemos con Cabezas, quien en represalia castiga a los atletas y presidentes de asociaciones. En esta situación también están Querétaro, San Luis Potosí, Jalisco y Durango”.

Hernández ejemplifica con el caso de Musclemania, empresa que organiza certámenes. “Por envidia, el presidente de la federación prohíbe que los atletas aparezcan publicados en la revista Físico y Fitness, cuyo director, Ricardo Rueda, ha pretendido hacer portadas a los campeones ‘Mr. México’, pero el presidente los amenaza y les ordena que ni siquiera se presenten.

“Ese desplante es una mala acción, porque debemos apoyar a nuestros atletas, que se sientan motivados al salir en las revistas, en los periódicos. Como asociación becamos a nuestros campeones, y eso también le molesta al señor Cabezas.”

Hernández relata que fue el primero en contratar el gimnasio Juan de la Barrera para sus competiciones, entre las que destacan Mr. Distrito Federal, Copa Ciudad de México, Novato del Año y Copa Promesa, hasta que la FMFF decidió utilizar el inmueble para celebrar el Campeonato Nacional y Mr. México.

Cabezas no sólo empalmó sus torneos con los que él organiza, por su lado, en la Sala de Armas del Distrito Federal, sino que “encima roba y te piratea a los atletas en plena competencia”.

Lo anterior, cuenta, lo obligó a buscar otras opciones y creó la AMFAF, independiente de la FMFF. “Cabezas tampoco me avaló mi asamblea y mis seminarios, siendo que esta federación expide cédulas profesionales que violan la ley, porque estos documentos sólo los otorga la SEP. El caso es que el señor anuncia que da cédulas profesionales tras un curso de dos semanas”.

Cédulas para todos

Proceso cuenta con una “cédula profesional de entrenador” firmada por Cabezas y que lleva la siguiente leyenda: “Este documento es oficial, otorgado por la Federación Mexicana de Fisicoconstructivismo y Fitness, A. C. por lo tanto queda prohibida su reproducción total y parcial”.

Al respecto, el pasado 11 de mayo el director de la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos (ENED, dependiente de la Conade), Alfonso Geoffrey, respondió a una solicitud de información hecha por Arturo Franco:

“En relación con su petición No. 1508205, que a la letra dice: ‘Información acerca de las certificaciones de entrenador de pesas que realiza la FMFF, ya que ellos utilizan el logotipo de la SEP en sus convocatorias y diplomas que expiden’, y turnando a esta ENED, me permito hacer de su conocimiento que una vez revisados los archivos de control escolar y de eventos de capacitación de la ENED no se tiene registro alguno de aval para eventos académicos organizados por la FMFF, por lo tanto, no validamos sus diplomas ni carnets y no tenemos registros de sus ponentes.”

–¿Una federación deportiva puede emitir una cédula profesional? –se le inquirió a Pancho Cabezas durante una conversación sostenida el jueves 11.

–El entrenador es un profesional y hay entrenadores principiantes o básicos y entrenadores profesionales personalizados. Le llamamos cédula profesional de entrenador.

–Pero sólo una instancia puede expedir una cédula profesional…

–Ah, claro, y lo entiendo. Mi terminología es muy clara. La federación tiene la facultad para capacitar a los entrenadores. Se trata de un entrenador personalizado, y en nuestro medio así se les llama a las personas que se dedican a preparar a los muchachos. No nos metemos en otras profesiones. No son licenciados.

Luego de negar una y otra vez las acusaciones de sus opositores, Cabezas adelanta que esta misma semana presentará una demanda contra Hernández debido a la carta que publicó en mayo pasado:

“Lo estoy demandando por tantas cosas que ha dicho sin fundamentos. Ahora me tiene que probar todo lo que está diciendo.”