“El edificio que se derrumbó es histórico, pero no se perdió”: Inti Muñoz

El edificio que se derrumbó esta mañana en la calle República de Perú.
Foto: Octavio Gómez

MÉXICO, D.F. (apro).- El edificio que se derrumbó esta mañana en República de Perú, del Centro Histórico de la capital mexicana, “es un monumento histórico, fue construido antes del siglo XX, pero no se perdió en su totalidad y ya estaba catalogado en riesgo de colapso, pero no vivía nadie” ahí, explicó Inti Muñoz, director del Fideicomiso Centro Histórico de la Ciudad de México.

En entrevista, Muñoz detalló que incluso estaba acordonado por parte de la delegación Cuauhtémoc:

“Por fortuna no hubo pérdidas humanas. Está monitoreado por la Secretaría de Protección Civil, la misma delegación y el fideicomiso. Nosotros fuimos y realizamos un trabajo de seguimiento. Mis arquitectos realizaron una expedición ahí hace una semana. Los inquilinos estaban por iniciar las gestiones para que fuera expropiado justo por su condición de riesgo ante el Instituto de Vivienda (Invi). Sólo estaba ocupada una accesoria de la planta baja. Hubo algunos heridos.”

Rememoró que este derrumbe es el segundo caso que se da en esta temporada de lluvias, las cuales han sido muy fuertes:

“La solución integral se trabaja de manera conjunta con la delegación Cuauhtémoc, la Secretaría de Protección Civil y el Invi. Consiste en que se concluya un proceso que ya lleva varios años, prácticamente desde el inicio del gobierno democrático en la Ciudad de México, de expropiación y rehabilitación en todos los edificios abandonados y en riesgo que quedan todavía en el Centro Histórico.”

Muñoz destacó que el conjunto de edificios enlistados como de riesgo de colapso se ha reducido:

“De cerca de 150, ahora son no más de 30 en los últimos 10 años, y los edificios que son monumentos históricos son los menos, estamos hablando de una tercera parte. Tenemos apuntalados alrededor 18, y los que no hemos podido apuntalar es porque no se han construido las condiciones jurídicas para entrar: se debe ver quién es su propietario y así poder expropiar, y si no hay nadie se puede apuntalar cuando hay una petición de los propios inquilinos.”

A decir suyo, “la intención es que este problema se resuelva al 100% en corto y mediano plazo a partir de un programa coordinado con distintas instancia de la Ciudad de México”.

Luego aceptó que es un tema delicado como otros que hay en el Centro Histórico:

“Como en su momento fue el colapso total de la red eléctrica de distribución subterránea que provocó durante varios años un conjunto de explosiones con serios problemas de riesgo. Éste caso quedó solucionado con una inversión muy grande, con un trabajo continuo de tres años, con una amplia coordinación de instancias locales y federales. En general el conflicto era el vacío, la deshabitación en las construcciones que hace seis años era de casi 70%. Eso se combate al rehabilitar edificios para vivienda, distinto usos económicos o para actividades culturales. Ahora el vacío debe rondar en alrededor de 30%.”

–¿Es una disminución importante?

–Sí. Son los últimos signos que todavía persisten de la prolongada y profunda crisis urbana que vivió el Centro Histórico en la segunda mitad del siglo XX, el cual trajo consigo una serie de problemas estructurales de todo tipo en lo social, lo cultural, lo económico y lo arquitectónico.

“El Centro Histórico se despobló. Hace seis años era 70%, pero llegó a ser 80% el vacío. También era el perímetro de una zona altamente insegura y ha dejado de serlo: se ha recuperado el espacio público, la habitabilidad y ha habido obras de infraestructura: repavimentación y colocación de nuevos sistemas de alumbrado, en fin. Todo eso ha hecho que el Centro Histórico vaya superando con claridad la mayoría de los aspectos de esa crisis urbana que lo llevó a finales del siglo XX a estar en duda en cuanto su viabilidad como ciudad histórica viva.”

Así Muñoz finalizó:

“Seguimos trabajando en eso y hay problemas que no se han resuelto”.