CNDH urge al gobierno a erradicar la tortura; menciona a Tlatlaya y Ayotzinapa

El titular del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto, y el titular de la CNDH, Luis Raúl González.
Foto: Octavio Gómez

MÉXICO, D.F. (apro).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) urgió al Estado mexicano a atender las recomendaciones emitidas por organismos internacionales y en el país contra la práctica de la tortura para que no se repitan hechos como los ocurridos en Tlatlaya e Iguala.

“La tortura es un flagelo inadmisible, indignante y representa un serio retroceso en el estado de derecho, por lo cual, más allá de la frecuencia con que se presente o de lo extendido de este fenómeno en México, la autoridad debe garantizar que cada caso que ocurra será investigado y sancionado”, señaló el organismo.

A través de un comunicado en ocasión del Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de Tortura que se conmemora hoy, la CNDH subrayó que la prohibición de la tortura está universalmente reconocida y consta en diversos instrumentos internacionales, además de ser un principio ampliamente aceptado en el derecho internacional.

El organismo expresó su solidaridad con todas las víctimas de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, y llamó a todas las autoridades y sociedad a reflexionar sobre todas las medidas tendentes a prevenir y erradicar esa práctica nociva “que degrada tanto a quienes la reciben como a quienes la cometen”.

La tortura, abundó el organismo, es una de las más graves violaciones de derechos humanos que representa e impone “graves costos a millones de personas y sus familias en el mundo” por daños físicos y secuelas psicológicas y emocionales que suelen ser aún más destructivas e imposibles de superar.

“Las víctimas de tortura tienen necesidades urgentes y específicas, como tratamiento médico, ayuda jurídica y psicológica, o un medio de transporte para trasladarse a un lugar seguro, lo que se les debe proporcionar de inmediato, ya que en su mayoría no tienen acceso a centros especializados, especialmente por carecer de medios económicos”, subrayó el organismo.

La CNDH recordó que el 12 de diciembre de 1997, la Asamblea General de Naciones Unidas, por recomendación del Consejo Económico y Social (decisión 1997/251), proclamó el 26 de junio como el Día Internacional de las Naciones Unidas en apoyo a las Víctimas de la Tortura (resolución 52/149), a fin de erradicar la tortura y aplicar efectivamente la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (resolución 39/46), que entró en vigor el 26 de junio de 1987.