Wikileaks prueba que EU sí intervino el celular de Ángela Merkel

La canciller alemana Angela Merkel.
Foto: AP

MÉXICO, D.F. (apro).- La publicación de nuevos informes clasificados de la Agencia Nacional de Seguridad estadunidense (NSA, por sus siglas en inglés) por parte de Wikileaks y varios medios europeos, demostró que los espías estadunidenses sí interceptaron el celular de la canciller alemana Ángela Merkel, así como de otros integrantes de su gabinete y funcionarios del Banco Central Europeo (BCE).

Hace apenas diez días la organización de Julian Assange reveló que la misma agencia escuchó las líneas telefónicas de los últimos tres presidentes franceses –y algunos de sus colaboradores más cercanos– y realizó tareas de inteligencia industrial contra las empresas francesas.

Si bien el periódico alemán Der Spiegel reveló en octubre de 2013 que el celular de Ángela Merkel figuraba entre los “blancos potenciales” de la NSA, el pasado 12 de junio la Corte de Justicia de Karlsruhe cerró la investigación al argumentar que no pudo recolectar las pruebas legales suficientes para afirmar que hubo espionaje.

Los documentos publicados hoy aportan esas pruebas: consisten en los análisis por parte de los expertos del “Servicio S2C32” –la sección de la NSA que sigue los asuntos europeos–, de dos conversaciones que sostuvo Merkel con sus colaboradores en octubre de 2011 acerca de la crisis griega.

De acuerdo con Wikileaks, la primera escucha telefónica fue compartida entre los “Cinco Ojos”, la alianza de inteligencia entre Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Canadá y Nueva Zelanda.

Y la segunda intercepción fue realizada por el Cuartel General de Comunicaciones (GCHQ, por sus siglas en inglés), el órgano de inteligencia de Gran Bretaña, cuyo trabajo de espionaje en colaboración con la NSA fue exhibido por los documentos que reveló el exanalista de la agencia estadunidense Edward Snowden.

Además, Wikileaks publicó una lista de 69 números telefónicos intervenidos que corresponden a las secretarías de Agricultura, Finanzas, de Economía y de Asuntos Exteriores, entre los cuales apareció el número del “punto de contacto” entre el gobierno alemán y la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Banco Central Europeo.

La revelación, en octubre pasado, de que la NSA espiaba a la dirigente del país más poderoso de la Unión Europea estremeció la opinión en Alemania y desató una crisis diplomática entre Berlín y Washington.

El 23 de junio anterior, Wikileaks publicó, bajo el nombre de “Espionaje Elíseo” –en referencia al palacio presidencial francés–, diez reportes clasificados de la NSA sobre conversaciones telefónicas de los últimos tres presidentes galos: Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y François Hollande.

Además, Wikileaks reveló parte de una lista de números telefónicos que la NSA intervenía en 2010, entre los cuales destacan los de los colaboradores más cercanos a Sarkozy, varios ministerios, así como la línea directa entre el Elíseo y el Centro de Transmisión Gubernamental, una dependencia de la Secretaría de Defensa y Seguridad Nacional.

También llevó a la luz pública una “orden de espionaje” emitida en 2012, en la que se instruyó a los servicios secretos a recolectar información acerca de los contratos que llegaría a firmar Francia en materia de telecomunicaciones, energía y tecnologías ambientales y de salud. Otra orden mandataba a los espías a generar información acerca de la participación del gobierno francés en proyectos internacionales cuyo valor rebasaría los 200 millones de dólares.