Merkel y Hollande exigen a Grecia respuestas “serias” para salir de la crisis

Un jubilado reclama su pensión en Grecia.
Foto: AP / Emilio Morenatti

México, D.F., (apro).- Tras el triunfo del oxi (“no”, en griego) en el referéndum celebrado en Grecia, la canciller alemana Ángela Merkel y el presidente francés, François Hollande, exigieron a Atenas que mañana, durante la reunión del Eurogrupo, presente propuestas “serias, precisas y creíbles” para salir de la crisis.

En un primer tiempo se reunirán los ministros y secretarios de economía de todos los países miembros de la Unión Europea, y posteriormente los jefes de Estado y de gobierno de la zona sostendrán un encuentro en Bruselas con el fin de lograr un consenso sobre el plan de medidas que adoptará Grecia.

“Hay emergencia para Grecia, hay emergencia para Europa”, comentó Hollande tras resaltar que “los partidos democráticos griegos reafirmaron su voluntad de permanecer en la zona euro”, en referencia a una carta conjunta que firmaron las fuerzas políticas por la mañana, en la que expresaron su deseo de reiniciar las negociaciones en el marco europeo.

Por separado, el primer ministro del país helénico, Alexis Tsipras, declaró que el 61.3% de los votos de rechazo al paquete de medidas y políticas sometido por el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), el pasado 25 de junio, le dará un mayor peso durante las negociaciones. Mientras tanto, los bancos griegos permanecerán cerrados durante los próximos dos días.

El proyecto del BCE y el FMI implicaba la adopción de nuevas medidas de austeridad para que Grecia tuviera acceso a los préstamos de sus acreedores, entre ellas una reforma del IVA, la extensión del tiempo laboral de 62 a 67 años y el aumento de las cotizaciones en salud para los adultos mayores.

“Mañana respetaremos la decisión del pueblo griego, pero habrá que escuchar la posición de los otros 18 miembros de la zona euro”, advirtió Merkel, y añadió: “Ya hemos demostrado mucha solidaridad con Grecia, la última propuesta que hicimos estaba muy generosa”.

De manera temporal, el BCE salvó hoy a los bancos griegos al prolongar el mecanismo de emergencia que los surte de liquidez, pero al mismo tiempo endureció sus condiciones de préstamo.

Durante la madrugada, pese a su entusiasmo por la victoria del “no”, el carismático ministro de economía griego, Yanis Varufakis, anunció su renuncia al asumir que los demás ministros de Economía europeos preferirán negociar sin él, ya que se sabe poco apreciado entre sus homólogos. En el cargo lo sustituyó el economista Euclides Tsakalotos.

Desde hace cinco días el gobierno griego debía reembolsar mil 500 millones al FMI, y el próximo lunes 20 deberá pagar al BCE 3 mil 500 millones de euros más. En total, su deuda asciende a 320 mil millones de euros.

En Europa el voto del “no” dividió las opiniones. Los partidarios de izquierda apoyaron al pueblo griego en la “lección de democracia” que ofreció a los demás países, y el diario The Guardian planteó que los resultados del referéndum obligan a los líderes europeos a “mostrar un poco de humildad y escuchar al pueblo griego”.

Los periódicos conservadores, por su parte, destacaron el “peligro” del voto del pasado domingo, al subrayar la inminencia del derrumbe económico y la posible salida de Grecia de la unión monetaria. Además calificaron a Tsipras de “demagogo” y aseguraron que su actitud en materia económica es “suicida”.

Y es que la salida de Grecia de la unión monetaria y su regreso a la moneda anterior al euro, el drachma, podría desencadenar una crisis en los demás países de la Unión Europea, sobre todo Alemania, Francia, Italia y España, cuyos bancos y gobiernos detienen partes de la deuda griega.

Según la agencia de calificación financiera Fitch, el riesgo del “Grexit” –la salida de Grecia de la unión monetaria– se incrementó de manera “dramática” en consecuencia de la victoria del “no” al referéndum.