Reclama que atiendan su denuncia por homicidio, fraude y robo

Señor director:

Le agradeceré publicar esta carta para exigir que las autoridades esclarezcan la causa de la muerte de mi padre, Antonio Esperón Díaz Ordaz, quien fue titular de la Notaría 180 del Distrito Federal.

El 19 de enero de 2011 presenté una denuncia de hechos ante la Fiscalía Central de Investigación para la Atención de Asuntos Especiales y Electorales de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (averiguación previa FAE/A/T1/0008/11-01) por homicidio, fraude, robo y falsedad de declaraciones, pidiendo respeto a mis garantías individuales, así como a las de Gabriela Esperón Melgar, quien es la actual albacea de la sucesión testamentaria.

El problema es que en el acta de defunción de mi padre, certificada por Francisco Javier Castillo Zárate, se asentaron tres causas de muerte (infarto agudo al miocardio, enfisema pulmonar e hipertensión arterial), a pesar de que ofrecí evidencias de que no existía el riesgo de que falleciera por ninguna de esas causas, y mucho menos por las tres en el mismo momento. Igualmente, ofrecí pruebas que acreditan que son falsas las declaraciones respecto a su estado de salud, rendidas por los testigos falsos de los presuntos responsables.

En la denuncia que interpuse asenté que una testigo (plenamente identificada) me confió que una de las empleadas de la notaría (cuyo nombre también figura en la averiguación) solía agregar a las tazas de café que servía a mi progenitor algo que, en sigilo, sacaba de su bolso.     

Consta igualmente allí que, de acuerdo con dos testigos, esa empleada sabe reproducir la firma de mi difunto padre, y que ella y otros sustrajeron, después de su fallecimiento, cajas de documentos y sobres de la Notaría, además de que me impidieron el acceso a la misma y a la documentación e información que requería.

Por lo anterior, solicito públicamente a las autoridades referidas realizar las investigaciones correspondientes a mi denuncia para aclarar los hechos y hacer justicia. (Carta resumida.)

Atentamente

Marcela Esperón Melgar