Y su voz permanece

En la FIL Guadalajara se presentará el libro Otras voces, otros ámbitos del poeta Hugo Gutiérrez Vega, quien lo editó junto con los responsables del sello colimense Puertabierta Editores, Miguel Uribe y Salvador Silva. En entrevista, ambos relatan su experiencia de trabajar con el reconocido hombre de letras fallecido el mes pasado.

COLIMA, COL.- El poeta Hugo Gutiérrez Vega, fallecido el pasado 25 de septiembre, dejó preparado un nuevo libro de ensayos, cuyo título, Otras voces, otros ámbitos, rinde homenaje a la obra Other voices, other rooms, del novelista estadunidense Truman Capote.

El volumen saldrá bajo el sello colimense Puertabierta Editores y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), que lo presentarán en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara 2015.

Miguel Uribe Clarín, uno de los fundadores de Puertabierta, cuenta que hace meses Gutiérrez Vega y él trabajaron juntos en las tareas de edición hasta que, unos días antes de su muerte, el poeta y ensayista autorizó imprimir la versión definitiva de la obra.

Nacido en Guadalajara en 1934, Gutiérrez Vega publicó medio centenar de libros, la mayor parte de poesía; fue profesor universitario, periodista cultural y por más de 35 años se desempeñó en el Servicio Exterior Mexicano. Por su obra literaria y su trayectoria en diversas áreas recibió múltiples premios, reconocimientos y distinciones en México y en el extranjero. En 2011 fue electo miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, donde ocupó la silla XXXIV.

En entrevista con Proceso Jalisco, Uribe dice que los textos de Otras voces, otros ámbitos se clasificaron por temas: “De escritores y escrituras”, “Mirando el pasado”, “Vida pública antes y ahora” y “El pasado sí es lo que era”.

“En cada sección –refiere el editor– hay una serie de ensayos en los que el maestro Gutiérrez Vega recuerda, por ejemplo, la ocasión en que le cargó las maletas a Pablo Neruda; o bien cuando era agregado cultural en Roma y le dijo al papá de Carlos Fuentes que ‘ese muchacho’ iba a ser un buen escritor. De pronto narra encuentros con poetas que no son de nuestro ámbito, sobre todo poetas griegos, y te obliga a investigar y a disfrutar los textos tal vez como él lo hizo; habla también sobre escritores mexicanos, desde luego: vienen una carta a Elena Poniatowska y un ensayo sobre Carlos Monsiváis, entre otros.”

La última vez que Uribe charló con Gutiérrez Vega fue en la Ciudad de México un mes antes de la muerte del escritor, en su oficina del periódico La Jornada, cuyo suplemento semanal dirigía. En el encuentro participó también Salvador Silva Padilla, compañero y socio de Uribe en la fundación de la editorial.

“Platicamos sobre las características de su libro: desde aspectos técnicos hasta el contenido de la obra. Estaba muy animado y contento. Después seguimos en contacto telefónico, comentando ajustes y correcciones. Todavía nos alcanzó a dar indicaciones y aceptó algunas sugerencias; de hecho, en la última llamada, 15 días antes de su fallecimiento, el maestro cerró la edición. Me dijo: ‘Así está bien, tiene detalles mínimos, si tú consideras que deben corregirse, corrígelos, pero por mí ya está autorizada la edición’. Lo noté muy entusiasmado por esta publicación.”

La noche del 25 de septiembre pasado, mientras manejaba su vehículo por la carretera de Guadalajara a Colima, Uribe recibió por teléfono la noticia del fallecimiento del poeta.

“Fue una sorpresa que me dejó helado prácticamente; tú sabes que cuando tienes un plan con alguna persona, cuando están trabajando juntos en cualquier cosa y de pronto te dicen que ya no está, es impactante; a todos nos dolió su partida, pero creo que en estas circunstancias a mí me pegó muy duro.”

Lo primero que hizo fue llamar a Lucinda Ruiz Posada, esposa del escritor, para expresarle las condolencias de la editorial y de la familia Uribe. Dos semanas después la contactó nuevamente y acordaron continuar el proyecto.

En la actualidad, dice el editor, se está definiendo quiénes serán invitados como comentaristas en la presentación del libro en la FIL, acto organizado por la cátedra que lleva el nombre del autor en la Universidad de Guadalajara y que tentativamente se realizará el 3 de diciembre.

“Normalmente era él quien invitaba a quien quería, pero ahora no está, por lo que Lucy y la editorial nos hemos puesto de acuerdo sobre quien creemos que le hubiera gustado al maestro que comentara su libro”, añade.

“Creemos que va a ser un evento muy concurrido –expresa–, sobre todo ahora que desgraciadamente nos faltó el maestro, para rendirle este sentido homenaje de nuestra parte, que es lo mínimo que podemos hacer.”

Por tratarse de una coedición con el Conaculta, una parte del tiraje será distribuida por esa institución.

Fundada a finales de 2011 por los ya mencionados Uribe y Silva, con el fallecido historiador Juan Carlos Reyes Garza, Puertabierta Editores estableció contacto con Hugo Gutiérrez Vega “de manera circunstancial” en 2013, a raíz de la edición de El Espectador, primer libro del joven cuentista Hiram Ruvalcaba, originario de Ciudad Guzmán, quien logró que el reconocido escritor tapatío le escribiera el prólogo.

Invitado posteriormente como presentador de la obra en Guadalajara, Gutiérrez Vega recibió como obsequio una colección de los libros publicados por la editorial hasta ese momento.

“Después –cuenta Uribe– nos escribió por correo electrónico para decirnos que había libros muy interesantes que le habían gustado, y preguntaba con una gran humildad si podía reseñar algunos en La Jornada Semanal. Nosotros, una editorial que apenas iba empezando, estuvimos encantados de la vida: es que eso ni tendría que haberlo preguntado, nosotros casi se lo pensábamos pedir, y así es como se inició el contacto.”

Prosigue: “Cuando nos atrevimos a pedirle algo suyo para publicarle, sin pensarlo dos veces nos dijo: ‘Claro que sí, me gusta su trabajo, me gusta lo que están haciendo y sobre todo me gusta que están apoyando a gente joven, pues a la cuestión editorial casi nadie le entra por vocación, la mayoría lo hace por dinero’, y con esto último, en resumen, se refería a las grandes editoriales”.

El primer libro de Gutiérrez Vega publicado por Puertabierta Editores fue la selección de ensayos Voces y paisajes, también en 2013. El año siguiente le siguió Peregrinaciones, una antología poética de 1965 a 1996, y en 2015 aparecerá de manera póstuma Otras voces, otros ámbitos. Los dos últimos, en coedición con el Conaculta.

Humildad y confianza

“Trabajar con él fue un placer –afirma Uribe–, sobre todo porque sus textos son una maravilla, es una motivación muy grande leerlos, haz de cuenta que entablas una plática con él a través de sus escritos y te deja ese gusanito de ‘caramba, esto que me está diciendo suena interesante, ¿por qué me lo está diciendo?’ y te metes a investigar de lleno todo, si es que no lo conoces.”

Uno de los detalles que motivaron a Uribe en la edición de los libros de Gutiérrez Vega fue la confianza del poeta, aunque también estaba consciente de su gran responsabilidad.

“El editor nunca puede evadir su responsabilidad, pero no es lo mismo que un autor te pida el original para revisarlo, te señale errores y te diga los cambios que quisiera, a lo que hacía el maestro Gutiérrez Vega, que prácticamente depositaba toda la confianza en ti. A veces le hacíamos algunas observaciones sobre un texto y después de escucharlas decía: ‘Si tú consideras que mejora el texto, adelante’; yo estaba sorprendido por la humildad de este señor y por la confianza que nos tenía, afortunadamente quedó muy satisfecho con la edición de Voces y paisajes.”

En 2014 trabajaron la edición de Peregrinajes con base en una antología que publicó años antes la Universidad de Puerto Rico, aunque al final resultó una obra muy distinta:

“Duramos como cuatro meses trabajando con él de manera muy intensa, aprendimos muchísimo, vimos la pasión del maestro por las letras, corrigiendo sobre todo. Hizo correcciones sobre lo que ya tenía, sobre un mismo poema hizo algunas observaciones, sobre todo en cuestión de puntuación manejó muchos cambios.”

La edición de este libro es uno de los trabajos que mayor satisfacción han dejado a Uribe, por todo el trabajo previo y por el contacto cercano con el poeta y su esposa.

Explica: “Conocer las opiniones del maestro sobre tal o cual poema, escuchar por qué quiere cambiarlo, y de pronto ¡que te pida tu opinión! Digo… uno es de a pie… Que te haya dicho: ‘Oiga, Miguel, ¿usted qué piensa si manejamos esto así, cómo lo ve?’, es una gran encrucijada, es una responsabilidad tremenda, pero esto más que presumirlo nosotros, te lo presumo a él, por la humildad que tiene para tratar con cualquier persona”.

Además de aspectos relacionados con la edición de Otras voces, otros ámbitos, en el último encuentro que tuvieron en la Ciudad de México, Uribe le propuso al poeta que fuera a la ciudad de Colima para presentar los libros publicados con Puertabierta y hablar de otros temas. Él aceptó y comentaron que la fecha probable podría ser antes o después de su viaje a la FIL de Guadalajara para presentar el libro de ensayos.

Prosigue Uribe: “Él había comprometido a mi hija, se llevaba muy bien con ella, para que lo lleváramos a comer a la playa. Dijo: ‘Voy y me invitan a comer a la playa. ¿Qué les parece?’. Desafortunadamente su estado de salud era delicado ya.

–¿Qué significa para Puertabierta tener entre su catálogo a Gutiérrez Vega?

–Es sin duda alguna lo más importante que hemos hecho. Ojalá podamos tener otro autor de su talla, nos encantaría, aunque sabemos que es difícil. En el caso del maestro fueron circunstancias que se fueron dando, prácticamente sin planearlo, y a final de cuentas resultó, insisto, en mucho por su sencillez, su humildad y bondad.

–¿Le dio un impulso muy fuerte a la editorial?

–Sí, claro, para una editorial tan joven como la de nosotros tenerlo en su catálogo es un verdadero lujo, sobre todo viendo que el maestro no quería tratos con las grandes editoriales. No sé cuáles, pero estoy seguro que muchas de ellas le ofrecieron contratos para tener su obra en exclusiva y él nunca quiso. Siempre las tildó de voraces e inconscientes, porque al final de cuentas lo único que buscan es la lana.

“El hecho de publicarle a él, por ejemplo, nos abrió las puertas para realizar coediciones con el Conaculta, y hemos podido trabajar también con Dante Medina, a la vez que se nos han acercado otros escritores de México y hasta de Argentina, con quienes estamos en pláticas. El maestro Gutiérrez vega nos facilitó mucho un trabajo que nosotros tendríamos que haber hecho en más tiempo.”

Desde finales de 2011 a la fecha, Puertabierta Editores ha publicado alrededor de 40 títulos, en su mayoría de poesía y narrativa. Además de los mencionados, cuentan con obras de Víctor Manuel Cárdenas, Guillermina Cuevas, Pancho Madrigal, Carlos Ramírez Vuelvas, Alejandro Morales, Glenda Libier Madrigal, Abelardo Ahumada, Alfredo Montaño, Alberto Llanes, Davide Arena, Jesús Leticia Mendoza Pérez y Juan Carlos Reyes. Actualmente se encuentra en edición un libro de Vicente Preciado, de Ciudad Guzmán. l