Los nexos criminales de Schmidt Sandoval

La historia criminal de Sergio Kurt Schmidt Sandoval, El Pistola –detenido el viernes 19 por elementos del Ejército y policías federales–, data de 1982, cuando la banda a la que pertenecía asaltó un banco en Lagos de Moreno. En aquel atraco participó Jesús González Márquez, hermano del panista Emilio González, quien después sería gobernador. Ahora se sabe también que varios familiares de Schmidt están o han estado en las nóminas de los ayuntamientos de Tlajomulco y Guadalajara.

Sergio Kurt Schmidt Sandoval, El Pistola, el presunto operador financiero del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) detenido el viernes 19 por autoridades federales, solía comer en el restaurante zapopano New York, New York, localizado en la finca de la Avenida Guadalupe marcada con el número 1258, en la glorieta principal de la colonia Chapalita.

Los comensales recuerdan que hace aproximadamente seis meses dos clientes connotados –el exgobernador panista Emilio González Márquez y su antiguo coordinador de Innovación, Herbert Taylor Arthur– compartieron mesa con Schmidt Sandoval, uno de los principales operadores del cártel que encabeza Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.

Considerado por las autoridades estadunidenses como uno de los narcos más peligrosos de México, durante la gestión de González Márquez El Pistola fungió como presunto enlace entre el panista y el entonces candidato de Movimiento Ciudadano (MC), Enrique Alfaro Ramírez, para promover apoyos logísticos y económicos.

Familiares suyos incluso aparecen hoy en las nóminas de los ayuntamientos de Tlajomulco y Guadalajara, gobernados por MC, así como en el Consejo de la Judicatura.

En octubre de 2012, durante la administración del emecista Ismael del Toro en Tlajomulco, Kurt Schmidt Díaz, hijo del Pistola, entró a la Dirección General de Desarrollo y Bienestar Social en calidad de especialista, con un sueldo mensual bruto de 11 mil 220 pesos. Ahí permaneció hasta junio de 2013.

De octubre a diciembre de 2012, Schmidt Díaz tuvo dos cargos: el ya mencionado y otro como analista especializado en la Dirección de Formación y Actualización Judicial del Consejo de la Judicatura del estado. En este último percibía 10 mil 762 pesos al mes.

Hasta la semana antepasada, Schmidt Díaz estuvo en la nómina del ayuntamiento tapatío. Según el portal de Transparencia, ingresó en noviembre de 2015 como coordinador especializado “C”, con un sueldo de 15 mil 54 pesos mensuales brutos. Al mes siguiente fue nombrado soporte técnico “A” y sus percepciones se elevaron a 25 mil 128 pesos.

El miércoles 24, el secretario general del ayuntamiento de Guadalajara, Enrique Ibarra, aseguró que Schmidt Díaz fue dado de baja presuntamente por ausentarse días después del arresto de su padre; mientras que la síndico municipal, Bárbara Casillas, aclaró que se ausentó días antes de la detención.

La hermana del Pistola, Celia Olga Schmidt Sandoval, ingresó a la nómina de Guadalajara en enero de 2006, durante la administración del panista Alfonso Petersen Farah, como supervisor “A”, aunque no se especificó a qué dependencia, con un sueldo mensual bruto de 15 mil 290 pesos.

En enero de 2007 las autoridades tapatías publicaron que Celia Olga estaba adscrita al área de la Dirección de Egresos y Control Presupuestal. El último cheque que cobró fue el 30 de abril de 2008, sus percepciones mensuales aumentaron a 16 mil 714 pesos.

La esposa del Pistola, Adriana Díaz Guzmán, arrienda el edificio de Prolongación Escobedo 100 a la Policía Preventiva de Tlajomulco desde abril de 2012. Cada mes recibe 44 mil 717 pesos.

Según el portal de Transparencia del ayuntamiento, desde esa fecha hasta agosto de 2016, el ayuntamiento pagó 2 millones 373 mil 448 pesos de renta.

Primeras indagatorias

Sergio Schmidt Sandoval comenzó a ser investigado en enero de 2015, a raíz de la desaparición de Humberto Gómez Arévalo, un regidor de MC que llegó al ayuntamiento de Vallarta con Ramón Guerrero Martínez, El Mochilas, un expanista arropado por los emecistas. Guerrero fue alcalde de Vallarta de 2012 a 2015 y al final de su administración se declaró independiente, ante la serie de desencuentros con los emecistas.

En septiembre de 2013, durante la administración del Mochilas, la regidora vallartense Susana Mendoza Carreño identificó al Pistola como el sujeto que acudió al ayuntamiento y la amenazó a ella y a su colega Gómez Arévalo por negarse a autorizar un pago millonario para una obra del Teatro Fandango. Los fondos eran federales y ascendían a 6.3 millones de pesos que había gestionado el diputado federal Rafael González Reséndiz, según el presupuesto de egresos de ese año.

Mendoza Carreño comenta a Proceso Jalisco que ella y Gómez Arévalo sólo exigieron el manejo transparente de los recursos. No obstante, los dos ediles fueron denunciados penalmente porque presuntamente  intentaron extorsionar al Pistola, según la averiguación previa 4658/2013.

Según la exedil, Schmidt Sandoval la hostigó a partir de su negativa. El lunes 22, tres días después de la detención del presunto operador financiero del CJNG, la Fiscalía General del Estado (FGE) llamó a Mendoza para conocer su versión.

Ese mismo día, Televisa difundió un video en el cual ella encara a Schmidt. En ese encuentro, sus interlocutores le advierten; “El señor (Schmidt) dice que se la pelas y que te va a colgar”.

Poco después, asaltaron la oficina de Gómez Arévalo en el propio ayuntamiento vallartense. El entonces regidor se quejó de la falta de seguridad. Meses después, en 2014, Gómez Arévalo renunció al MC por considerar que la alcaldía solapaba actos de corrupción.

A finales de julio pasado, el titular de la FGE, Eduardo Almaguer Ramírez, adelantó a este semanario que desde que llegó a la dependencia trabaja para detener a “un personaje ligado a la delincuencia organizada, que ha servido de puente entre políticos y empresarios locales en los últimos cinco lustros”.

Y aun cuando Almaguer se refería a Schmidt Sandoval (Proceso Jalisco 611), la captura del empresario presuntamente vinculado con el CJNG no fue él quien la hizo, sino elementos del Ejército y de la Policía Federal.

No obstante, hay coadyuvancia del estado en las investigaciones sobre la carrera delictiva del detenido y el fiscal proporciona información para fortalecer el proceso penal contra el detenido.

Entrevistado el viernes 19 en el programa radiofónico Política en Directo, Almaguer Ramírez confirmó que no tuvo participación en la captura del Pistola, pero subrayó que en Jalisco se le investiga por su participación en los negocios dentro del penal de Puente Grande y por la desaparición del edil Gómez Arévalo.

El fiscal estimó que se podrán dar pasos muy importantes respecto a lo que se ha trabajado el último año:

“Tenemos ya un proceso de investigación, toda vez que la revisión que hicimos en el reclusorio, en el sistema penitenciario de Puente Grande, nos decía que en 2010 las autoridades estatales y este sujeto habían permitido que particulares tuvieran puestos de venta en el interior de éste.”

Schmidt es señalado como el enlace para la instalación de las tienditas y negocios dentro del penal. En cuanto a la denuncia por la desaparición del edil de Puerto Vallarta, la FGE abrió una averiguación según la cual estaría como presunto responsable: “De acuerdo con lo que hemos investigado estaría vinculado”, comentó Almaguer.

Los nexos del “Pistola”

Al conocerse de la detención de Schmidt Sandoval, la dirigencia del PAN en Jalisco guardó silencio. Algunos panistas declararon a este semanario bajo condición de omitir sus nombres que se trata de una estrategia montada por el gobierno priista que encabeza Aristóteles Sandoval Díaz para minar la imagen de los alcaldes emecistas, sobre todo Enrique Alfaro Ramírez, quien está al frente del ayuntamiento de Guadalajara.

Los declarantes coinciden en que El Pistola sirvió de enlace político y financiero entre el gobierno de González Márquez y el equipo de Alfaro Ramírez en las elecciones de 2015. Ese año, el PAN estatal perdió la oportunidad de recuperar los principales municipios después de la derrota sufrida a manos del PRI en 2012.

Casi un mes antes de los comicios del 7 de junio de 2015, los panistas acusaron a González Márquez de traicionar a su partido y de maniobrar en favor del emecista Alfaro Ramírez.

Después de la jornada electoral aparecieron los nombres de los panistas contratados por Alfaro, entre ellos Diego Monraz Villaseñor, secretario de Vialidad en la administración de González Márquez y actual coordinador de Servicios Municipales en el ayuntamiento tapatío.

En el sector patronal de Jalisco, El Pistola era conocido como empresario y abogado penalista, pero también como gestor durante la administración del panista  González Márquez.

En julio de 2015, tras la salida de Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco de la FGE, El Pistola buscó el amparo de la justicia federal contra posibles demandas de orden penal. Incluso obtuvo uno (el 874/2015) para evitar una orden de aprehensión.

Cuando finalmente fue capturado, el coordinador de Seguridad Nacional, Renato Sales Heredia, comentó que El Pistola era el objetivo 101 de una lista de 122 personas buscadas por la Procuraduría General de la República por sus presuntos nexos con la delincuencia.

El detenido inició sus actividades ilícitas a principios de la década de los ochenta, cuando pertenecía a una banda de asaltabancos en la que participaba Jesús González Márquez, hermano de Emilio, que después sería gobernador.

De acuerdo con la versión oficial, El Pistola fue detenido por elementos del Ejército y agentes de la Policía Federal al filo de las cuatro de la mañana del viernes 19. Sin embargo, algunos testigos comentan a Proceso Jalisco que el operativo se realizó a las ocho de la mañana en una vivienda del Callejón del Iris, casi al cruce con Circuito de las Flores norte, de donde los uniformados y los militares sacaron varios objetos pertenecientes al detenido.

Según las autoridades federales, El Pistola era “pieza clave” en las operaciones del CJNG, organización que logró una gran expansión en los estados de Colima, Michoacán, Nayarit y Veracruz, donde distribuye, vende y trafica drogas, así como en la producción de metanfetaminas.

Fuentes cercanas a la investigación confiaron a Proceso Jalisco que El Pistola posee un centenar de bienes inmuebles que están a nombre de sus familiares.

Durante la administración del panista González Márquez, El Pistola era muy cercano a la familia del gobernador; tenía nexos con los priistas Arturo Zamora Jiménez y Rafael González Reséndiz, así como con el emecista Hugo Luna. Un empleado del Congreso estatal que pide omitir su identidad asegura que El Pistola solía acercarse a las comisiones legislativas y trabajar con sus integrantes.

El asalto de 1982

En su edición del 30 de abril de 2006 este semanario publicó que Jesús González Márquez, hermano del panista Emilio González; El Pistola, y otros sujetos asaltaron un banco en Lagos de Moreno, la tierra natal de la familia González Márquez. El atraco fue considerado como uno de los más grandes registrados en la historia de México. Los asaltantes se llevaron 93 millones de viejos pesos (Proceso Jalisco 77).

Cuando se realizaban las indagatorias, Jesús González Márquez murió en un accidente automovilístico. Meses después, el 11 de noviembre de ese año, integrantes de la desaparecida Policía Judicial del Estado de Jalisco, encabezada por el comandante Francisco Valdez Sánchez, detuvieron a los responsables del atraco bancario.

La banda estaba conformada por estudiantes de la Facultad de Administración Pública de la Universidad de Guadalajara, entre ellos El Pistola, de 23 años, quien había sido presidente de la sociedad de alumnos de ese plantel; así como Eduardo Paredes Legoff, Rafael Alejandro Álvarez Espinoza, Ignacio Peña Durán y Javier Rodríguez Limón; este último ayudó a planear el asalto.

De acuerdo con declaraciones de los miembros de la banda, “Jesús González Márquez fue el autor intelectual del asalto”. Según dijeron, él les reveló que “había estado tomando (alcohol) con un policía bancario, quien le reveló que esa sucursal era la más importante de la región y la que manejaba más dinero”.

Con la información del policía, señalaron los cómplices de Jesús, planearon el robo. Después se reunieron en un departamento del Pistola en el fraccionamiento Las Fuentes, en Zapopan, para repartirse el botín. “A cada uno le tocaron 17 millones de pesos”, según la versión judicial.

Asimismo, confesaron que escondieron el dinero debajo de una cama y en un ropero de la vivienda del Pistola. La mayoría de los billetes eran de 10 mil pesos. l>