Contradicciones en la SC

Ni el confuso comunicado que emitió la Secretaría de Cultura (SC) pudo disimular las contradicciones que existen entre las intenciones del presidente Andrés Manuel López Obrador de fomentar una gestión gubernamental democrática, el irresponsable desempeño de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, y la ambivalente actitud de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto.

Difundido el pasado miércoles 2 de enero, a raíz de la publicación en el Diario Oficial del Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2019, el comunicado, aun cuando trata de enfatizar que los 500 millones de pesos adicionales del presupuesto para 2019 al sector Cultura se ejercerá para fortalecer proyectos culturales de las comunidades y la infraestructura cultural de la República –correspondientes a los estados y municipios–, no logra justificar la opacidad y discrecionalidad de los recursos otorgados en el rubro de Proyectos no gubernamentales.

Integrado inicialmente por 12 mil 394 millones, 90 mil 259 pesos, el presupuesto para la SC fue beneficiado por la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados que preside el actor y empresario Sergio Mayer, con una ampliación de 500 millones que, con la extraña recomendación de “Distribución sugerida”, debe operar la misma SC. ¿En qué consiste realmente esa sugerencia si, al ser señalado en el Presupuesto oficial, la asignación presupuestal ya tiene carácter de ley?

Emparentados con los cuestionables recursos conocidos como “etiquetados” que, bajo la gestión de los gobiernos panistas y priístas se caracterizaron por la opacidad y arbitrariedad de su asignación, los proyectos no gubernamentales destacan negativamente en el presupuesto 2019 por su número, la ausencia de indicadores de selección y la falta de nombres de los beneficiarios.

En este contexto, dos proyectos cuestionan los principios de austeridad y honestidad que enfatiza Alejandra Frausto en relación con el presupuesto 2019: el relativo al “Equipamiento de foros educativos y comunitarios del MUAC-UNAM”, y el correspondiente al “Equipamiento de foros comunitarios y educativos arte contemporáneo UNAM”. Vinculado con el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) de la Universidad Nacional Autónoma de México, el primero recibirá 5 millones de pesos, y el segundo, de notoria indefinición, con 3 millones 750 mil pesos.  

En conjunto, un total de 8 millones 750 mil pesos que se otorgan a un proyecto aparentemente duplicado que beneficia a una misma institución, la UNAM, la cual, a su vez, cuenta con el mayor presupuesto destinado en 2019 a una instancia gubernamental de educación superior: 13 mil 790 millones 604 mil 957 pesos, mientras la Universidad Autónoma Metropolitana recibe 3 mil 420 millones, 504 mil 519 pesos, y el Instituto Politécnico Nacional 4 mil 204 millones, 307 mil 630 pesos. ¿Qué criterios tuvo la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados o, su presidente, Sergio Mayer, para omitir la duplicación y otorgar 8 millones para equipamiento de unos foros de los que no se especifica ni su relevancia ni su contenido y emplazamiento? 

Con base en lo que anunció desde el año pasado, el MUAC celebrará en 2019 la década que cumplió en 2018, con una muestra del afamado artista chino Ai Weiwei. Si se transparentaran los beneficiarios y destinos de los recursos, ¿podría ser que los 8 millones, 750 mil pesos estén destinados a la producción de la exhibición de Ai Weiwei? Y, de ser así, ¿por qué tiene que financiarlo la Secretaría de Cultura cuando el MUAC pertenece a la UNAM?