AMLO rinde protesta por el PT; “no me temblará la mano contra la corrupción”, dice

Obrador durante la toma de protesta.
Foto: Germán Canseco

MÉXICO, D.F. (apro).-  En su toma de protesta como candidato presidencial del Partido del Trabajo (PT), Andrés Manuel López Obrador dijo que aunque en México se viven tiempos aciagos, es también una oportunidad de cambio.

Además se pronunció, en el marco del 74 aniversario de la nacionalización del petróleo, en contra de la privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex) y por bajar los precios de la gasolina, luz y gas.

Aseguró que se hará valer el artículo 27 constitucional, esto es, el dominio del Estado mexicano sobre los recursos energéticos de la nación. No sería una segunda expropiación, sino el respeto a la Constitución, precisó.

Luego de agradecer el apoyo de alrededor dos mil petistas reunidos en el auditorio Expo Reforma, dijo que hay cuatro candidatos a la Presidencia, pero sólo dos proyectos: más de lo mismo que proponen tres de ellos y el cambio que él plantea.

López Obrador advirtió que los otros aspirantes apoyan la privatización del petróleo, lo que significa más corrupción y desconocer lo que mandata la Constitución.

El argumento de los privatizadores es que con ello habrá crecimiento económico, pero esto es falso. En dos décadas de privatización del sector público sólo ha habido un 2.2 por ciento anual de crecimiento de la economía, pero para el pueblo sólo ha habido pobreza y miseria. Eso ya no lo queremos, manifestó el político.

Al recordar el aniversario de la nacionalización del petróleo, dijo que lo que necesita Pemex es una mejor administración, no la privatización.

Se pronunció asimismo por la reducción de los precios de gasolina, luz y gas para apoyar a las medianas y pequeñas empresas.

“No vamos a caer en la tentación de la privatización de Pemex”, sostuvo en medio de aplausos.

Señaló que mientras Pemex paga 800 mil millones de pesos anuales de impuestos, las grandes empresas trasnacionales únicamente desembolsan 600 millones de pesos.

Frente a la crisis nacional, propuso liberar fondos para el desarrollo del país y de esa manera enfrentar la inseguridad y la violencia.

En el auditorio abarrotado, desde el templete en el que estuvo acompañado por su familia y la dirigencia del PT, López Obrador dijo que de llegar a la Presidencia haría crecer la economía en 6% y generaría más de un millón de empleos anualmente.

Propuso para ello un plan de austeridad republicana, reducir los altos salarios de los funcionarios y distribuir la riqueza.

“No me va a temblar la mano, estoy decidido a terminar con la corrupción del país”, aseguró López Obrador al denunciar que es mucho el dinero que se va por la corrupción.

Habló también de la falta de pago de impuestos de los grandes empresarios. Dijo que tratará de convencerlos, sin autoritarismo, para  que paguen los impuestos que deben. “No habrá privilegios”, advirtió.

Acompañado del dirigente del PT, Alberto Anaya, quien destacó la honestidad del tabasqueño, López Obrador propuso elevar a rango constitucional el Estado bienestar.

En este marco planteó hacer ley en todo el país el apoyo a los ancianos y jubilados, mientras que a los jóvenes darles becas de 100 por ciento para que sigan sus estudios.

En el acto en el que estuvo también el candidato perredista para el gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, AMLO propuso sacar a 15 millones de mexicanos de la pobreza. Nunca más un mexicano que padezca hambre, manifestó.

Al finalizar el evento, López Obrador redujo su propuesta en tres ejes:

honestidad, justicia y mucho amor.

Concluyó lanzando un mensaje de unidad frente a la crisis y a los poderosos.

Queremos justicia, no venganza. Necesitamos unidad para salvar al país y entregar buenas cuentas a las nuevas generaciones, expresó.

En la Expo Reforma estuvieron presentes Miguel Ángel Mancera, candidato de las izquierdas al Gobierno del Distrito Federal; Manuel Camacho Solís, coordinador del DIA; el coordinador de la campaña, Ricardo Monreal y el diputado Porfirio Muñoz Ledo.

Al finalizar el encuentro, Camacho Solís confirmó que el tabasqueño arrancará su campaña el 30 de marzo en Macuspana, Tabasco.

Más tarde, en un encuentro sobre el sector energético, López Obrador propuso a Adolfo Hellmund para la Secretaría de Energía.

En conferencia de prensa presentó a Hellmund, quien explicó que lo que falta es aprovechar los recursos energéticos y a la gente que hay, que es de primer nivel.

En las conclusiones de la reunión citó la reducción de los precios de energía para los consumidores, mejores criterios para el financiamiento del sector, aumentar la capacidad de la CFE, que los proveedores principales sean mexicanos y diversificar las fuentes renovables.

López Obrador insistió en limpiar de corrupción a Pemex, construir las cinco refinerías (dos en Veracruz, dos en Hidalgo y otra en Campeche), mejor inversión antes de privatizar la paraestatal.

Dijo que desaparecerá el IETU y haría cambios en el régimen de Pemex para que no pague tantos impuestos. Además de que se respetarían los contratos de riesgo que ya existen en apego a la legalidad.

Finalmente, respecto a su posible asistencia a la visita del papa Benedicto XVI, el aspirante presidencial de la izquierda dijo que aún no ha recibido la invitación, pero que la espera esta semana.

Respecto a la declaración de bienes, dijo que ya la hizo pública y lo mismo hará su equipo de campaña y de gobierno.