Se impugnará la elección, adelanta López Obrador

El candidato de la coalición Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador.
Foto: Miguel Dimayuga

MÉXICO, D.F. (apro).- El candidato de la coalición Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador adelantó que impugnará los comicios presidenciales.
“La elección presidencial, la elección en general federal, a todas luces fue inequitativa y plagada de irregularidades”, dijo en conferencia de prensa.
“Sí, sí las vamos a impugnar”, afirmó el candidato de las izquierdas en la sesión de preguntas y respuestas.
“No puedo reconocer los resultados hasta no tener la plena certeza de que se respetó el voto de los ciudadanos”, detalló.
López Obrador señaló que Enrique Peña fue favorecido por las televisoras y que durante su campaña se rebasaron los topes fijados por las autoridades.
“El candidato del PRI usó dinero a raudales, miles de millones de pesos de procedencia ilícita y rebasó por mucho lo permitido por la ley”, afirmó.
López Obrador adelantó que la elección fue inequitativa y plagada de irregularidades antes, durante y después de las votaciones.
No llamó a la resistencia civil, dijo que esperará a que se agote el procedimiento legal, y que concluya la revisión de las actas y de los votos.
Sostuvo que se usaron a raudales dinero; mil 800 millones de pesos en despensas sólo en el Estado de México y un millón de votos fueron comprados en esa entidad.
En la conferencia de prensa el candidato del Movimiento Progresista destacó también que Peña Nieto fue patrocinado por la mayoría de los medios de comunicación.
Dijo que tanto el rebase del tope de campaña de Peña Nieto y la iniquidad en los medios serán dos de las causales que presentaran ante las autoridades electorales.
Adelantó que habrá de esperar el miércoles al cómputo en los distritos electorales y exigirán al IFE y al Tribunal Electoral del Poder Electoral de la Federación (TEPJF) que limpien la elección.
El político tabasqueño convoco a todos sus simpatizantes a reunir todas las pruebas de anomalías registradas antes, durante y después de la elección.
Aseguró que no bajará la guardia, que es su convicción respetar la voluntad popular y garantizar que no quede duda de los resultados por el bien del pueblo.
“Vamos a seguir el camino de la legalidad” insistió López Obrador, quien aprovechó la ocasión para expresar su profunda admiración y reconocimiento a los 16 millones que votaron por su candidatura y mandó un saludo fraterno a los estudiantes del movimiento #YoSoy132.
Al terminar la conferencia, mientras el candidato se enfilaba hacia la salida, Margarita, una menuda mujer de 53 años, dijo llorando “Andrés, aguanta, el pueblo se levanta”. Llevaba dos horas haciendo guardia afuera del hotel Hilton, junto a decenas de jóvenes y adultos, hombres y mujeres que se sintieron defraudados por el proceso electoral del 1 de julio.
“¡Si hacen fraude nos vamos a la calle!”, gritaron los seguidores de López Obrador, quienes antes acordaron realizar una manifestación en la Plaza de la Constitución (Zócalo) el miércoles 3 de julio, día en que iniciará el cómputo en los consejo distritales de los votos para presidente de la Republica.
Durante la conferencia, varios reporteros insistieron en preguntarle a López Obrador si aceptaría el resultado de la elección o si saldría a las calles a protestar. El tabasqueño lo negó, aunque sí admitió que impugnará la elección porque no acepta ilegalidades.
“Cómo lo expresé anoche, vamos a esperar los cómputos distritales y la calificación de la elección presidencial. Como se comprenderá no puedo aceptar ningún resultado hasta no tener plena certeza de que se respetó el voto de los ciudadanos y que no se falsificó la elección”, destacó.
López Obrador estuvo flanqueado por los dirigentes de la coalición Movimiento Progresista: el perredista Jesús Zambrano, el petista Alberto Anaya y Luis Walton, de Movimiento Ciudadano.
El salón estuvo repleto principalmente de representantes de los medios de comunicación, quienes fueron increpados por un joven que pidió ante las cámaras a los dueños de estas empresas decir la verdad sobre el proceso electoral.
López Obrador resaltó que el problema no es con los reporteros, fotógrafos o camarógrafos, sino con los dueños de algunas empresas que en este proceso electoral “patrocinaron a Enrique Peña Nieto”.
El coordinador de campaña, Ricardo Monreal, y del diputado del PT, Jaime Cárdenas, serán parte del equipo que elaborará la impugnación y otras quejas ante el raudal de dinero destinado por el PRI a la compra del voto el día de la elección o para financiar tarjetas.
“El candidato del PRI usó dinero a raudales, miles de millones de pesos de procedencia ilícita y rebasó por mucho lo permitido por la ley”, insistió.
En ese sentido, pidió a los ciudadanos y miembros del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) dar a conocer pruebas y anomalías cometidas antes, durante y después de la elección. “Asimismo, les convoco a no bajar la guardia y a estar pendientes de los cómputos distritales el miércoles próximo”, destacó en el evento donde fue cobijado por su esposa Beatriz Gutiérrez Müller y sus cuatro hijos: José Ramón, Andrés Manuel, Gonzalo y Jesús Ernesto.
También hicieron acto de presencia los empresarios Alfonso Romo y Miguel Torruco Márquez; el diputado petista Porfirio Muñoz Ledo, el exprocurador del Distrito Federal, Bernardo Bátiz, entre otros.
Al terminar la conferencia, López Obrador salió caminando del hotel Hilton donde lo esperaban sus simpatizantes que comenzaron a gritarle: “¡Presidente! ¡Presidente!”.
La mayoría eran jóvenes que desde hace dos días realizan su asamblea permanente en el Monumento a la Revolución y, al unísono coreaban: “México sin PRI, México sin PRI”. “Si hay imposición, habrá revolución”. “Si hay fraude, nos vamos a la calle” y portaban pancartas que jugaban con las siglas del Instituto Federal Electoral, al que rebautizaron como el Instituto del Fraude Electoral.
López Obrador se despidió de sus simpatizantes, pero ellos se quedaron a gritar consignas: “Enrique, entiende, el pueblo no te quiere”. “México voto y Peña no ganó”. Después, mediante el altavoz, se pusieron de acuerdo para protestar el miércoles 3 de julio en el zócalo capitalino.