Música: “Hermandad”

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El ahora dueto de rock progresivo Cabezas de Cera, integrado por los hermanos Francisco (percusiones) y Mauricio (Chapman Stick) Sotelo, está presentando su más reciente producción discográfica titulada Hermandad.

Siete piezas son las que forman este disco, cuya mayor virtud sonora es la experimentación y exploración, características principales del grupo a lo largo de sus 17 años de carrera.

Tras la partida hace un año del saxofonista y clarinetista Ramsés Luna para formar la banda Luz de Riada, con la que debutó con el disco Cuentos y Fábulas (Proceso 1828), el dueto se vio forzado a reestructurar su sonido y repartirse aún más la labor melódica del grupo.

En Hermandad la ausencia de Luna es más que evidente, pues los espacios sonoros en los que sería inevitable escuchar sus líneas melódicas ahora son simples huecos con rellenos sin dirección definida en las cuerdas de Mauricio Sotelo.

Otra característica del grupo es la forma de sus composiciones. En discos anteriores era innegable que sus piezas eran la amalgama de ideas extraídas de horas de ensayo, pero sin desarrollarse demasiado y sin una relación verdadera entre sí.

En esta ocasión ese tipo de armado no es tan notorio y el grupo le da más oportunidad de desarrollo a las piezas, aunque en el resultado final esos intentos no son tan exitosos, salvo por la pieza titulada Rock Mahal, cuya base es bastante sólida y sugestiva.

Otra pieza rescatable es Sonocosmonauta, de la que debe resaltarse el trabajo realizado por Francisco Sotelo en el Salterio Prisma, aunque en general la pieza es larga y sin una melodía fuerte que la complemente.

Mención aparte merece el diseño de arte del disco realizado por Édgar Arrellín Caviedes, cuyo trabajo en este caso es muy interesante y fuera de lo común.

Dos capas de muy sencillos rompecabezas de madera con grabados en rayo láser predisponen al escucha a una experiencia diferente, que no llega al terminar la última pieza del disco.

El disco no es redondo y no muestra una orientación clara, pero sí homogeneidad en su espectro sonoro y tímbrico, misma virtud que hubiera sido aprovechada al máximo de haber contado con un productor externo que le diera forma a las ideas del dueto.

Si Hermandad es un esfuerzo de los hermanos Sotelo por dejar claro que ellos son la base del sonido de Cabezas de Cera y que aun con la salida de Luna el grupo podrá seguir produciendo, entonces el dueto logró su cometido con un disco poco propositivo pero que no se sale de la línea ya trazada por sus anteriores producciones.