Música: Ben Allison

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Con una muy interesante propuesta jazzística se presentó por primera ocasión en la Ciudad de México, el jueves 14, el contrabajista estadunidense Ben Allison, como parte del ciclo Alterna Jazz en el Centro Cultural Roberto Cantoral.

Pese a ser uno de los nombres menos conocidos en la escena mundial del género, Ben Allison cuenta con una larga trayectoria como músico de sesión, pero también como líder de varias bandas. Esta vez se presentó junto a Rudy Royston en la batería y los geniales guitarristas Steve Cárdenas y Brandon Seabrook.

Su particular estilo como compositor e instrumentista lo llevó a presentarse finalmente en el Carnegie Hall de Nueva York a finales del año pasado. Desde su casa en la gran manzana, Allison comentó al respecto:

“Para mí fue memorable. Pienso que para cualquier músico es importante presentarse ahí, gente de todo el mundo conoce ese lugar y sabe que si has tocado ahí debe ser porque ya lograste algo en tu carrera. Además fue emocionante porque estuvimos tocando música que compuse específicamente para esa presentación, así que fue también algo muy personal.”

Llegó a Nueva York como estudiante hace 25 años y logró abrirse paso en la difícil escena musical de esa ciudad.

“Pasé todos mis años de universidad como un simple estudiante, pero me di cuenta de que para convertirse en un músico realmente bueno dentro del género que yo decidí tocar, la única salida es hacerlo, practicar, crear. Eso simplemente toma mucho tiempo, realmente dominar tu instrumento, ser un verdadero artesano y un músico experto. Llegar a tener tu propia voz musical es algo que al músico de Nueva York le importa mucho, tener algo que decir toma casi una vida.”

El compositor de 46 años ha lanzado más de 10 discos y ha participado en medio centenar más, ha viajado por todo el mundo tocando su música y ha compartido escenario con colegas importantes, como el saxofonista Joe Lovano.

Su carrera como músico de sesión lo llevó a ser una de las voces principales en la lucha por los derechos a regalías mecánicas de todos aquellos músicos que participen en sesiones de grabación. Comentó el músico nacido el 17 de noviembre de 1966 en New Haven, Connecticut:

“Comencé a ser políticamente activo porque los músicos, compositores y la industria de la música necesitan del negocio para ganarse la vida y eso ahora es más difícil. Se ha vuelto así gracias a los adelantos tecnológicos y al internet, eso es un problema para los músicos.

“Lo que queremos la mayoría de quienes nos dedicamos a esto es mantener cierto control al respecto. Casi nadie sabe que en Estados Unidos los músicos que grabaron una canción no reciben dinero si la canción se transmite en la radio, pero el compositor sí. Muchas veces es una idea del músico de sesión la que termina haciendo una canción reconocible y muchas veces exitosa. Es como si tú haces una silla y un día alguien llega a robársela y la vende, tú no te puedes defender realmente.”