Disminuye afluencia a salas cinematográficas en 2012: Imcine

GUADALAJARA, Jal. (apro).- A pesar de registrarse 112 producciones y de que se elevó a 67 el número de estrenos el año pasado, la afluencia a la salas de cine registró una baja sensible respecto de 2011.

Además, los filmes nacionales enfrentan severos problemas con la distribución y exhibición mexicanos, según se desprende del Anuario estadístico de cine mexicano 2012, realizado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), que fue presentado este martes en el marco de la 28 edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG).

El volumen de más de 200 páginas presenta una recopilación de los datos numéricos más representativos del año pasado en los diversos rubros que conforman la industria cinematográfica en el país.

El político y académico José Woldenberg fue el invitado de la FICG que realizó la presentación del libro:

“Lo sabemos, las películas narran historias, recrean mitos, generan modas, apuntalan y erosionan usos y costumbres, ilustran y ponen a circular supercherías, encumbran estrellas e impactan el lenguaje”.

El exconsejero presidente del IFE añadió que “las hay analíticas y complejas y también elementales y rutinarias; entretienen, aburren, entusiasman, alimentan discusiones y moderan gustos y aspiraciones, son en una palabra un fenómeno cultural en el sentido antropológico de la palabra, y en ocasiones algunas se convierten en una auténtica obra de arte, no es común, pero sucede.

“No obstante, también el cine es una industria y, para reforzarla, en un mundo donde la competencia es expansiva, se requieren políticas específicas; sin embargo, también son imprescindibles diagnósticos que ilustren sobre el estado que guarda tan singular industria, es en ese contexto que el Anuario estadístico… tiene un enorme valor”, dijo Woldenberg.

Asimismo, destacó que en materia de producción nacional “avanzamos”, pero en la distribución y exhibición “tenemos problemas agudos”:

En 2012, de las 112 películas que se produjeron, “63% fueron apoyadas por el Estado; de ellas, 43% fueron óperas primas de nuevos directores; se produjeron, además, 622 cortometrajes, y 22 millones de pesos es el costo promedio de cada largometraje mexicano”.

Esas 112 cintas “representan un crecimiento importante de producción, pues en 2007 se hicieron 70, en 2008 fue el mismo número, en 2009 la cifra bajó a 66, y en 2010 sólo se realizaron 79.”

Luego el analista expresó que la cifra de largometrajes, 112, no se alcanzaba desde 1964, cuando se rodaron 114.

“Al parecer los estímulos fiscales y la política de Imcine han cumplido con su misión: elevar la producción cinematográfica”, acotó.

Woldenberg siguió con las cifras:

El año pasado fueron al cine “unas 228 millones de personas (en 2011 asistieron 205 millones), y el público en general generó en taquilla 10 mil 674 millones de pesos, pero 89% de esos ingresos lo originaron películas estadunidenses, y sólo 4% entró con filmes mexicanos y 6% por europeos”.

En otras palabras, a disfrutar “de películas mexicanas sólo concurrieron 10.9 millones de personas, es decir, 4.78% del total; incluso la cuota en el mercado del cine nacional” bajó el año pasado.

Y aunque en 2012 se estrenaron 319 largos, 67 de los cuales fueron mexicanos, 25 de estos últimos no las vieron ni mil personas. “Es que un buen número de cintas del país no encuentran lugares para ser proyectadas porque todo lo ocupa el cine de Estados Unidos”.

Jorge Sánchez, titular de Imcine, escribió en la presentación:

“Es deseo del Instituto que el presente trabajo ayude a articular un diálogo tangible y pertinente entre todos los involucrados en esta actividad, sobre los logros y retos que enfrenta nuestra expresión cinematográfica”.