Aeroméxico y sindicato negocian contrato para nuevos empleados

Aeroméxico y sindicato negocian contrato para nuevos empleados.
Foto: Germán Canseco

MÉXICO, D.F. (apro).- El secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, confirmó que el lunes 3 se instaló la mesa de negociación entre Aeroméxico y la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA) para pactar los términos y condiciones del contrato colectivo B, el cual se aplicará a los trabajadores de nuevo ingreso.

El contrato B fue uno de los temas que atoró la negociación entre empresa y sindicato y que casi llevó a la huelga a esa aerolínea la madrugada del sábado pasado; no obstante; se superó el punto luego de pactarse la instalación de una mesa de diálogo.

Este martes, en rueda de prensa y acompañado del director general de Aeroméxico, Andrés Conesa Labastida, así como del secretario general de ASSA, Ricardo del Valle, Navarrete Prida destacó los acuerdos alcanzados en la reunión del lunes.

El titular de la STPS resaltó el aumento salarial de 4.7%, más 1.5% en prestaciones para bonos de despensa, 27 días de salario para aguinaldo y, por única ocasión, 1.10% para desarrollo sindical.

“Aeroméxico también, por única ocasión, creará un fondo de 1.5% del tabulador anual para inducir una mayor productividad y mejorar la calidad en el servicio de pasajeros”, indicó.

Los resultados de estos acuerdos deberán ser tangibles en aproximadamente tres meses.

Y en un mes se sabrá lo relacionado con el convenio B; la próxima reunión entre la empresa y el sindicato con la intermediación de la STPS será el próximo jueves 6.

Navarrete Prida aseguró que “la Secretaría del Trabajo ha estado abocada a resolver cualquier tipo de controversia entre los factores de la producción y mantenerlos en equilibrio, que es exactamente lo que la ley obliga”.

También comentó que durante este proceso de negociación se revisaron cláusulas del contrato colectivo de los sobrecargos que no se habían analizado desde hace varios años –durante los gobiernos panistas– y se antepusieron los intereses de competitividad, productividad y permanencia en el mercado, así como calidad en el servicio, aspectos que para la empresa son indispensables para el futuro de la aerolínea.

“La empresa, por su parte, el día de ayer presentó ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje su petición para suspender indefinidamente el conflicto de naturaleza económica que previamente interpuso”, apuntó.

El lunes anterior, en la página T2mx, se difundió un comunicado que la empresa envió a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), donde se anticipa que el “contrato colectivo B” entrará en vigor a partir del 1 de julio próximo.

“El acuerdo alcanzado con sobrecargos representa un cambio estructural de gran importancia para la compañía y se agrega a los acuerdos de productividad y eficiencia alcanzados previamente con otros grupos de colaboradores”, señaló Andrés Conesa, director general de Grupo Aeroméxico.

Sin embargo, Del Valle no descartó un nuevo conflicto con la aerolínea por el contenido del polémico contrato el cual, señaló, hipoteca el futuro laboral de los trabajadores de nuevo ingreso en la aerolínea, al pretender quitarles prestaciones y reducir su salario hasta en 60%.

No obstante, Conesa ya advirtió que el desistimiento definitivo del conflicto laboral de naturaleza económica al que se acogió la empresa sólo será realidad cuando firmen el contrato B.