Llega a la pantalla la tragedia de ‘Un galeón de Manila’

MÉXICO, D.F. (apro).- Desde las Islas Filipinas al puerto de Acapulco, el documental Un galeón de Manila, de la Dirección de Medios de Comunicación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), lleva al espectador a recorrer el viaje de un buque perdido en 1576. Se proyectará este martes en el II Ciclo de Documentales de Arqueología Subacuática.

Entre las dunas de las costas de Baja California, investigadores del INAH buscan las pistas del San Felipe, un galeón de Manila que hace 437 años terminó su viaje en tragedia con toda su tripulación a bordo, cerca de las costas mexicanas.

Así, Un galeón de Manila, del realizador Emilio Cantón, llega a la pantalla en el II Ciclo de Documentales de Arqueología Subacuática, este 16 de julio a las 19:00 horas en el Auditorio “Jaime Torres Bodet” del Museo Nacional de Antropología, con entrada libre al público.

Además de ser conocido como una de las más célebres historias navales, el documental sigue el rastreo de arqueólogos e historiadores náuticos mexicanos y estadunidenses, entre Tijuana y el norte de Cabo San Lucas, en Baja California, según comentó Roberto Junco, investigador de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del instituto.

Esa subdirección le ha seguido la pista al navío desde 1999, encontrando a la fecha más de millar y medio de tesoros asiáticos que nunca llegaron a puerto, y recuperados por un equipo de investigadores de la SAS, en colaboración con reconocidos especialistas como el historiador náutico Edward von der Porten.

Entre las partes encontradas del galeón se halla “cargamento, la porcelana, la cera, algunos objetos suntuarios, pero también tenemos parte del buque, láminas de plomo que recubrían el casco, pernos y clavos de hierro, y un poco de madera fosilizada”, dijo Junco al respecto.

El Proyecto Galeón de Manila ha enfocado sus últimas temporadas de campo en labores de excavación, y es probable que en las próximas se dé a la tarea de llegar a las zonas donde están las anomalías. Se cree que éstas se relacionan con restos más completos del buque.

Cabe recordar que la Nao de China, el Galeón de Manila o de Acapulco (como también se le conocía), además de un barco, fue el nombre de una ruta que durante 250 años (de 1565 a 1815) convirtió a la Corona española en cabeza del comercio, no sólo con América sino también con Asia, según informó el INAH.

El II Ciclo de Documentales de Arqueología Subacuática concluye con las proyecciones de Un legado en el mar, el martes 23;  y El resguardo sagrado, el 30 de julio, ambos en el mismo recinto a la misma hora.