Paz, Huerta y Revueltas, visión digital de Juan Pablo Rulfo

Juan Pablo Rulfo, pintor.
Foto: Marco A. Cruz

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Tres imágenes seriadas con infinitas posibilidades, obra del pintor Juan Pablo Rulfo, acaba de lanzar a la venta el Fondo de Cultura Económica (FCE) con motivo del centenario del nacimiento de Octavio Paz (31 de marzo), Efraín Huerta (18 de junio) y José Revueltas (20 de noviembre).

En estas gráficas digitales, Rulfo quiso atrapar el alma de estos escritores.

Se trata de 16 obras hechas en papel de algodón alemán, en tinta de láser permanente, con calidad de duración de unos 200 años y tiraje de mil 600 piezas que se pueden adquirir en todas las librerías de FCE del país con un costo aproximado de 500 pesos cada una.

Son dos series de Paz, cuatro de Huerta y dos de Revueltas, así como cinco imágenes en torno de la editorial, que cumple 80 años.

Hijo del escritor Juan Rulfo, el artista explica cómo inició el proyecto el año pasado:

“Hice el logo por el 75 aniversario del fondo, y de una reunión se derivó la gráfica de los centenarios.

“Las tres imágenes que se usaron fueron hechas a partir de retratos de Paz, Huerta y Revuelta cuando jóvenes, lo importante es que fueran jóvenes por una decisión francamente mía, porque quería hablar de un punto de inicio de toda una vida de creación, que se da en la juventud y que conlleva ‘posibilidades’.”

Utilizó el elemento digital para establecer una idea de variabilidad, posibilidades que ni el grabado ni la litografía le hubieran permitido, según explicó.

“Estás gráficas son como un trabajo fantasmal que está entre la fotografía y el dibujo, elemento que sirve como filtro que permite pasar la luz. En pocas palabras, utilicé el dibujo como un filtro para la foto, y la foto como un filtro para el dibujo, y el dibujo y la foto son una suma de capas donde no destaco ni uno ni otra, sino el fantasma del personaje, porque hay un nivel de transparencia que sobresale entre uno y otro, eso es lo que hace distintivo a un ser, es la constante, y eso es lo que permanece.

“Buscar la constante en el individuo es como encontrar su sustancia, un poco de su alma, es ese tercer elemento, la constancia de los caracteres del individuo, lo que permanece, y esa posibilidad la encontré en lo digital.”

–¿Hizo alguna diferencia al momento de hacer las gráficas?

–Fue muy subjetivo de mi parte, busqué en cada uno un sentido propio, entre la forma y el planteamiento gráfico hay una intención de acentuar una personalidad, una serie de formas que hablen sobre ellos. Pero no una personalidad impuesta por mí, sino a través del proceso de trabajo. No impuse nada, fue un trabajo de ausencia y presencia de mi parte. Eso es lo que intenté.

“Cada foto es casi icónica. En el caso de Efraín y Octavio fueron por fotos, pero en el caso de Revueltas hay muy pocas imágenes de él joven, así que la encontré en un video, fijé una imagen y a partir de ahí trabajé. Revueltas me parece un personaje inasible, un ser en constante transformación y movimiento, un hombre dinámico y ácido. En el caso de Huerta, es un hombre con una forma fija, una personalidad muy determinante, energético, un gran observador que se detenía a mirar. Y Paz tenía una forma mucho más distinta… todos con personalidad de grandes creadores, traté de captar eso… De alguna forma es un homenaje a los fotógrafos, porque es parte de la historia del ícono.”

Quizás en una fecha cercana pudiera hacerse una exposición de las 16 gráficas, por lo menos el Fondo de Cultura Económica tiene una intención en ese sentido.

“Que se haya hecho esto es un poco admirando la labor del ilustrador, que va enriqueciendo y sumando la cultura, que ofrece la posibilidad de vernos a nosotros mismos como cultura; mientras no tienes esos parámetros te puedes desvanecer.”