Daños por el sismo e indolencia gubernamental tienen a hospital psiquiátrico en ruinas

Una ambulancia en el Hospital Psiquiátrico Samuel Ramírez Moreno.
Foto: Especial

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Trabajadores del Hospital Psiquiátrico Samuel Ramírez Moreno, ubicado en Valle de Chalco, denunciaron daños graves a las instalaciones tras el sismo de 7.2 grados Richter registrado el viernes 18 de abril.

El director del hospital, César Bañuelos Arzac, envió un correo electrónico al personal de la institución en el que señala: “Los daños en el área de consulta externa son considerables y Protección Civil de Valle de Chalco dictaminó riesgo de colapso, por tanto queda cancelada.

“El lado de adultos tiene daños que podrían agrandarse como consecuencia del área de consulta, ya que la cimentación es frágil, una sola zapata encima de la cual está montada la construcción, de tal forma que lo que pasa en un punto se refleja en todo el edificio.

“El edificio 4 tiene daños que parecen menores. Cuando uno anda dentro se siente la inclinación del piso. Esperaremos el dictamen. Mientras tanto parece factible seguir utilizándolo”, concluye el e-mail.

De acuerdo con una serie de fotografías enviadas a Proceso, el hospital presenta grietas en el suelo del área de urgencias, hundimientos en los pasillos exteriores y largas cuarteaduras en los consultorios, además de otras carencias como la ausencia de rampas para camillas y sillas de ruedas y falta de servicios básicos como agua, electricidad y teléfono.

“Me parece grave y dudoso que primero mande un correo donde diga que todo está mal y luego nos diga que según protección civil, todo está bien. El clima de indiferencia en el hospital, iniciando por el director, es insostenible”, asegura personal médico que pidió el anonimato.

De acuerdo con el testimonio, el área de urgencias fue remodelada hace siete años, pero desde hace más de un año los pacientes que llegan en camillas tienen que pasar por un tramo de tierra y los enfermos deben sortear una serie de losetas para llegar a consulta.

“Muchos trabajadores, incluso administrativos, se han caído y nadie hace o dice nada”, dice.

Pese a las afirmaciones de que no existe peligro para los pacientes y los trabajadores como consecuencia del sismo, sindicalizados pidieron un amparo para no laborar hasta el 6 de mayo.

También es posible que haya más cuarteaduras que no han sido detectadas todavía.

Además de las grietas, los médicos aseguran que hay desabasto de medicamentos y falta de instrumental básico como termómetros o baumanómetros, máquina de rayos equis y tomógrafo.

“Las ambulancias tampoco están equipadas y gran parte del personal no está capacitado para atender a pacientes con problemas psiquiátricos, además de que la mayoría de las veces no hay agua en los baños”, cuenta uno de los médicos que labora en el hospital.

Los trabajadores del hospital fueron mudados a un edificio inconcluso donde no hay servicios de agua, luz y teléfono y las condiciones de higiene no inadecuadas para los pacientes.