Los disidentes panistas

Los diputados panistas Guillermo Martínez Mora y Víctor Manuel Sánchez Orozco no quedaron conformes con el paquete de reformas electorales y votaron en contra.

Para Sánchez Orozco, el tema de la reelección conlleva el riesgo de que los líderes de los partidos políticos impongan una y otra vez a los mismos candidatos, lo que fomentaría el caciquismo. Además, dice, en la discusión quedaron pendientes la reducción del número de diputados, la eliminación de los plurinominales y los topes de campaña.
“Las campañas son carísimas y, por poner un ejemplo, en la presidencial (de 2012) Enrique Peña Nieto y su partido, el PRI, gastaron 15 mil millones de pesos, mientras que la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, invirtió entre 3 mil y 4 mil millones de pesos, aunque supuestamente el tope es de 200 millones de pesos. Es una incongruencia total”, comenta Sánchez Orozco.
El financiamiento de campañas es una simulación, sostiene. Lo mejor sería abrir el camino a recursos provenientes de la iniciativa privada para saber de dónde obtienen sus fondos los candidatos.
Con respecto a las candidaturas independientes, pueden verse como un avance, aunque no será fácil que un aspirante logre el registro, pues debe obtener 2% del padrón electoral, cuando en algunos países de Europa basta con que tenga el apoyo de 30 personas, expone.
Y después de que consiga el apoyo, “tendrá que ir a una elección donde también va a necesitar conseguir los representantes de casilla, los representantes generales. Estamos hablando de cientos de personas y de una estructura de campaña”.
–¿Esto va a desalentar las candidaturas o solamente el que tenga dinero podrá registrarse? –pregunta el reportero.
–Efectivamente, se vuelve a convertir en un problema de participación y un problema de dinero, con riesgos de que el narcotráfico pueda infiltrarse en las campañas. Eso lo vemos en otros municipios, en otros estados.
En los comicios pasados a lo sumo hubo 10 personas que quisieron contender como independientes. Eso nos da una idea de que la reforma electoral está pensada para los partidos políticos, no para los ciudadanos; tampoco busca una equidad ni perfeccionar la democracia.
“Lo que estamos viendo es una serie de candados entre los partidos políticos para seguirse sosteniendo en el poder y sostener sus canonjías y privilegios.”
El panista resalta que la reforma electoral favorece también la supervivencia de los partidos chicos en Jalisco, como el Verde Ecologista y el PRD, ya que no se eleva el umbral de votos para que puedan mantener su registro.
“No se ve la diferencia entre PRI y ellos. Yo no veo que el PRD y el Verde sean realmente de oposición. Los temas en que han chocado con el PRI no son más de cinco en toda la legislatura. Ellos están simulando”, comenta Sánchez Orozco.
Su colega Martínez Mora considera también que la reforma favorece únicamente a los partidos. El gran fracaso de ésta, dice, es el financiamiento a partidos que no se reduce ni un centavo.
Luego de la aprobación de la reforma electoral y de los posicionamientos en contra de su propia dirigencia, los dos diputados panistas ofrecieron una rueda de prensa el viernes 11 para reiterar que las amenazas de expulsión por parte de su líder Miguel Ángel Monraz Ibarra no les intimidan.
Sánchez Orozco y Martínez Mora tendrán que comparecer ante la dirigencia estatal el jueves 24, pero no se arredran. “No nos van a amordazar”, dijeron en su conferencia. Incluso se lanzaron contra Monraz y algunos de los legisladores de su partido, a quienes acusaron de tener los bolsillos “llenos de dinero ilícito”.
Otro legislador panista, Alberto Esquer, quien tiene un proceso de expulsión en la Comisión de Orden y Justicia del partido, es acusado por Monraz de formar un bloque opositor con diputados del partido Movimiento Ciudadano sin el consentimiento del Comité Estatal del PAN.