México-Vaticano: Desencuentros y desmentidos

El Papa Francisco en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.
Foto: AP

El sometimiento de la administración de Enrique Peña Nieto a los dictados migratorios de Estados Unidos indignó al Papa Francisco: el presidente de México le había prometido una política humanista hacia los centroamericanos y en cambio fortaleció la represión. No es la única desavenencia entre el actual gobierno y la alta jerarquía católica: Bergoglio repudia las recientes reformas neoliberales, así como los crecientes asesinatos y agresiones contra sacerdotes. Así, no sorprende que el Vaticano haya desmentido que esté pactada una visita del pontífice a México para 2015, lo que contradice el anuncio presidencial.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El pasado 25 de agosto, el obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López, en el paraje fronterizo con Guatemala conocido como El Ceibo, empezaba a oficiar una misa para recordar a los migrantes muertos en San Fernando, Tamaulipas, cuando el agente de Aduanas Óscar Ramírez se paró frente a él y gritó encolerizado:

–¡Oiga! ¡Antes de que siga, les quiero decir a todos que tienen cinco minutos para quitarse!

El obispo y los alrededor de 150 feligreses y sacerdotes interrumpieron la celebración. Se vieron cercados por un grupo de agentes de Aduanas y del Instituto Nacional de Migración que les exigía suspender la misa.

El obispo se dirigió a la concurrencia: “Mantengan la calma. Pediremos permiso a las autoridades guatemaltecas para continuar la misa en su territorio”.

Hablaron con los agentes migratorios guatemaltecos y éstos accedieron a darles paso. El obispo y los asistentes sólo recorrieron una corta distancia para pasar de El Ceibo –municipio de Tenosique, Tabasco– al territorio guatemalteco. Ahí pudieron continuar.

Tres días después, el 28 de agosto, el Vaticano le envió una sorpresiva carta al obispo diciéndole que estaba al tanto de ese atropello cometido por las autoridades mexicanas contra la Iglesia. Le dio su apoyo y lo exhortó a continuar defendiendo a los migrantes…

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1981 de la revista Proceso, actualmente en circulación.