Un funcionario consentidor

A pesar de conocer la existencia de aviadores y de que algunos de sus subordinados, como Ernesto Javier Andalón García, hacen negocio con los recursos de la dependencia, el director de Parques y Jardines de Guadalajara, José de Jesús Ruiz Pacheco, no hace nada para evitar esas prácticas ilícitas pese a las denuncias presentadas por un grupo de empleados inconformes.

En una de ellas, enviada el 28 de octubre de 2014 al contralor del municipio de Guadalajara, Gustavo César Galindo, un grupo de empleados del turno vespertino adscritos a esa dirección, dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Ecología, expuso en un oficio las irregularidades en el área que comprende la avenida Circunvalación, hacia el norte; Federalismo, al oriente; López Mateos, al poniente, y Mariano Otero, en la parte sur.
“Nos hemos encontrado con una cantidad de irregularidades en el área en la cual laboramos –en el parque Rubén Darío, Zona 2– que nos afectan de manera personal. Nosotros estamos al mando de Ernesto Javier Andalón García, el coordinador de esa zona, quien atropella nuestros derechos cada vez que se le ocurre”, según el oficio SNJ/RGL/182/2014, cuya copia consultó este semanario.
Los inconformes, algunos de los cuales laboran en la dirección desde hace más de una década, sostienen que cuando alguno de ellos no acude a trabajar, Andalón García no reporta las incidencias, pero le cobra 150 pesos por justificarle la falta.
Según el documento, el funcionario tiene una cuadrilla que se encarga de dar mantenimiento a los árboles los fines de semana y suele cobrar a los vecinos por ese trabajo, aun cuando es parte de las labores asignadas a los empleados de Parques y Jardines.
Además, tiene sus negocios en algunas áreas. El encargado de dar mantenimiento a los camellones de las calles de Tepic, Morelos, Justo Sierra, Américas e Hidalgo, por ejemplo, tiene que pagar las pipas de agua que le envían para el riego de los árboles, dicen los firmantes del documento.
Andalón García también recibe una gratificación de los colonos de Rinconada de Santa Rita cada que envía a sus cuadrillas a limpiar el jardín aledaño: “Siempre va atrás de nosotros y de repente se va a la oficina de los colonos a cobrar”, exponen.
Respecto de los aviadores, los inconformes mencionan a Toribio Lucero García y a José Saúl Padilla López.
El primero, dicen, es el actual secretario general del Sindicato del Sistema de Transporte de la Zona Metropolitana (Sistecozome), quien ingresó a la nómina de la Dirección de Parques y Jardines el 15 de enero de 2006 como auxiliar operativo B, con un sueldo bruto de 4 mil 882 pesos al mes, de acuerdo a la página de Transparencia del ayuntamiento tapatío.
El 15 de septiembre de ese mismo año, Lucero García fue nombrado chofer A y sus ingresos aumentaron de manera sustantiva; hoy cobra 11 mil 31 pesos. Según los denunciantes, él está asignado al turno nocturno, aunque nunca se ha presentado a laborar. “Nada más viene y cobra”, apuntan.
Respecto de Padilla López, es un taxista que labora desde el 15 de enero de 2006 como auxiliar técnico A en la Dirección de Parques y Jardines, de acuerdo con la nómina del municipio de Guadalajara. Comenzó con un sueldo de 4 mil 836 pesos mensuales y ahora percibe 11 mil 250 .
En el documento entregado a la Contraloría los inconformes sostienen que los dos aviadores pagan a Andalón García para que se haga de la vista gorda y justifique sus ausencias, por lo que le piden a Galindo realizar una auditoría a la Dirección de Parques y Jardines ante la presunción de que “mucha herramienta y papelería de oficina se las lleva Andalón García”.
Les molesta que se mofe de ellos y les presuma que es protegido del ingeniero Ruiz Pacheco y les diga que nunca le van a hacer nada, pese a las denuncias.

En espera de respuesta

Ya transcurrieron dos meses y medio de que los inconformes enviaron su escrito a la Contraloría municipal y aun no reciben respuesta de Gustavo César Galindo, aun cuando se comprometió a atender su queja en seis días; tampoco guardó discreción, pues Andalón García comenzó el hostigamiento laboral contra los denunciantes.
En el documento también acusan a Andalón de no respetarles “el derecho al tiempo para comida”, pues “nos hace checar un reloj que ni siquiera se encuentra conectado a la red del ayuntamiento; solamente a nosotros nos hace checar; los demás sólo firman una lista”.
Y agregan: “Si acudimos al Instituto Mexicano del Seguro Social y le presentamos incapacidad, nos dice que no es válida y nos hace pagar las horas tiempo por tiempo”.
Por su parte, Ruiz Pacheco asegura que la Contraloría le envió un oficio en el que le solicita tomar acciones pertinentes. Incluso, asegura, ya habló directamente con Andalón y le expuso: “Pon las cartas sobre la mesa compadre; todos coludos o todos rabones. Te lo digo, Javier, porque antes que tu protector, como dicen dos o tres personas, somos amigos, pero en el trabajo soy institucional”.
Ruiz Pacheco también confiesa que cuando alguno de sus subordinados le pide uno de los vehículos de Parques y Jardines, él le responde que mientras cumpla con su trabajo y sea responsable se lo proporciona limpio y en buen estado.
Les dice: “Por mí, hazte rico, compadre. Pero el trabajo y la imagen son primero. Lo demás sale sobrando”, según una grabación que los trabajadores inconformes entregaron a la reportera.
En el audio también se escucha al coordinador administrativo de Parques y Jardines, Aldo Jorge Nicolás García Lomelí, quien se lanza contra los denunciantes porque, según él, no plantearon su problema a Ruiz Pacheco y ahora la Secretaría de Ecología ya se enteró, incluso la Contraloría les envió un oficio.
Desde que nos llegó, agrega, “tomamos las acciones pertinentes. Y, como dice el director, se habló con Andalón García. Hoy, todo mundo en la Zona 2 va a checar en reloj digital. Eso es prioridad para saber dónde está la gente”.
García Lomelí también reprochó a los inconformes por quejarse ante el director de Recursos Humanos, Felipe de Jesús López García, porque no se les respeta su horario de comida. “Como administrador, voy a estar pendiente de esa zona; ver todos los materiales que vayan y vengan, que el personal esté a gusto, y estoy verificando que les den el tiempo necesario para sus comidas”, expuso el funcionario.
Los demandantes se quejan porque, dice, Ruiz Pacheco se comprometió a solucionar el asunto en diciembre, pero no fue así, de ahí las represalias de Andalón.
A los que denunciamos nos discriminaron –cuenta uno de los agraviados–. Nada más porque nos cambiamos de sindicato (al Nuevo Jalisco) que no es el oficial, ahora nos hacen trabajar seis horas; incluso perdimos los destajos.
“Los del turno de la noche –que empieza a las 20:00 horas– deben realizar ocho viajes; los hacen y se van. Sin embargo, andan dos compañeros que, echen sus ocho viajes o no, se les salen hasta las cuatro de la madrugada, mientras que los otros lo hacen a las 12 de la noche a más tardar”, dicen los autores del documento.
Por eso reiteran que Ruiz Pacheco debe dejar de solapar a Andalón García, quien evidentemente roba a la dependencia. “A una persona así –dicen– para qué la queremos”.