¿Qué hacer con el IFT?

La sede del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
Foto: Octavio Gómez

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- En un interesante reportaje, como tiene acostumbrados a sus lectores, publicado en la edición 1999 del semanario Proceso, titulado “IFT, de rodillas ante las televisoras“, el reportero Jenaro Villamil refleja un problema endémico: los poderes del Estado y los órganos autónomos constitucionales mexicanos cuestan muy caros y no satisfacen las necesidades de [email protected] [email protected], sino todo lo contrario. Veamos.

Primero. En el reportaje citado, Villamil sintetiza la gravedad del asunto: “En una sesión que se prolongó hasta la madrugada del lunes 9, cuatro de los siete comisionados del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) decidieron, en vez de acotar, beneficiar por vía triple a Televisa y TV Azteca. Las dos empresas concentran 95% de las concesiones de televisión abierta, 99% del mercado publicitario en la pantalla, y la primera 66% de la televisión restringida. Pero gracias al IFT podrán colocar canales adicionales de programación sin pagar contraprestación y “rentar” esos canales sin necesidad de garantizar una cuota de pluralidad ni calidad en los contenidos.” Este hecho pone de relieve que el IFT no cumple la reforma constitucional ni tampoco se ve que vaya a cumplir algo de gran calado. El que no puede lo menos no puede lo más. El IFT, además, le sale muy caro a [email protected] [email protected] sin recibir nada, o muy poco a cambio. En efecto, quien presta sus servicios como presidente del IFT gana al mes “314 mil 354 pesos por concepto de prestaciones en efectivo y en especie” se entiende que son ingresos brutos, según consigna la reconocida consultora mediatelecom (https://mediatelecom.com.mx/index.php/telecomunicaciones/organismos/item/54157-salta-173-salario-para-comisionados-del-ift) y tiene un presupuesto anual de 2 mil millones de pesos (https://www.altonivel.com.mx/45155-abc-del-presupuesto-de-egresos-de-la-federacion-2015.html) En otras palabras, el presidente del IFT gana 149 salarios mínimos mensuales. Esto es una barbaridad. ¿Alguien cree que el presidente del IFT hace 149 veces más que un trabajador mexicano de sueldo mínimo? ¿O tiene 149 veces más talento y capacidad que el 90 por ciento de [email protected] [email protected]? No faltará quien diga que la Constitución así lo establece y el IFT muy comedido en cumplir lo que le conviene se ajusta feliz, pero ¿La Constitución no debe existir para satisfacer las expectativas y necesidades del pueblo mexicano, según su artículo 39?

Segundo. Lo que sucede en México, por fortuna, no pasa en todo el mundo. Para no ir muy lejos si se compara el sueldo de un comisionado de la Federal Communications Commission (FCC) de Estados Unidos, el órgano regulador en materia de telecomunicaciones se puede observar una diferencia abismal. De acuerdo a lo que prescribe el artículo 5 U.S.C. § 5314, el presidente de la FCC tiene un sueldo equivalente al nivel III del salario de altos funcionarios de Estados Unidos. Esto significa que tiene un ingreso bruto de 165 300 dólares al año. Si se divide en 12 corresponde un sueldo de 13,775 dólares americanos. En pesos mexicanos a una tasa de cambio de 14.90 significa 205 mil pesos menos impuestos. El presidente del IFT gana 50% más que su colega americano para abrir boca. Pero si se ve cuántos salarios mínimos corresponde el sueldo del presidente del IFT según la zona A que es de 2 mil 180 pesos. Resulta que el presidente del IFT gana 149 salarios mínimos mensuales. Por el contrario, conforme lo dispone la ley local del Distrito de Columbia donde se asienta la FCC, la sorpresa sigue en aumento porque en Washington D.C. el sueldo mínimo es de 2,280 dólares americanos mensual. (https://www.ncsl.org/research/labor-and-employment/state-minimum-wage-chart.aspx). El presidente del FCC tiene un ingreso que equivale a 6.041 salarios mínimos. Nada tiene que ver el modesto pago de 6 salarios mínimos del titular del órgano regulador de EU contra los 149 de su homólogo azteca. Todavía más. Si se revisa el costo de la vida donde Nueva York equivale al 100 por ciento, resulta que México se ubica en 59.51; es decir es 40.49 por ciento más barato que Nueva York, casi la mitad, pero el presidente del IFT gana 50 por ciento más que su contraparte de Estados Unidos, quien debe vivir pagando su costo de vida 50 por ciento más caro. (https://www.numbeo.com/cost-of-living/rankings_by_country.jsp). A diferencia del IFT que le cuesta a México 2 mil millones de pesos, la FCC, sólo le cuesta al erario el 10 por ciento aproximadamente de su presupuesto (5 mil millones 365 mil pesos) por sus ingresos propios y las donaciones que recibe; es decir, 500 millones, una cuarta parte del costo del IFT, sí lo leyó bien, donaciones de empresas ajenas al sector de Telecom interesadas en la pluralidad. ¿Cree que alguna alma caritativa le daría al IFT un donativo sin recibir nada a cambio? Por supuesto que no. Sería tirar dinero bueno al malo.

Tercero. En este mundo del absurdo, el presidente del IFT gana una fortuna comparado con su homólogo estadunidense. Vamos a las preguntas clave: ¿Quién cree usted que tendría mayor fortaleza institucional frente a los “poderes fácticos” de Televisa y TV Azteca, la FCC o el IFT? ¿Cree que el barón de la televisión Don Javier Tejado Dondé, cuyo talento es innegable porque cumple muy bien su trabajo empresarial, tendría la misma capacidad de gestión o maniobra en el doméstico IFT o en la FCC? ¿Cree que sea justificable por cualquier razón la enorme disparidad entre sueldos y resultados del IFT mexicano y la FCC estadunidense? ¿Ha oído usted que el equivalente al talentoso y capaz Javier Tejado Dondé en EU, si existe, le hable a Barack Obama, a CNN, o a Univisión para decirle qué puede hacer y qué no? La solución no hay que buscarla muy lejos. Hay que desaparecer el IFT y lograr un convenio binacional para que la FCC de Estados Unidos haga lo que está impedido en los hechos de hacer el IFT, si se quiere con la intervención adicional de un organismo internacional para que los puristas tengan cierta seguridad psicológica. Los actuales comisionados del IFT bien podrían servir como asistentes de la oficina de México de la FCC. Mejor todavía, las ayudas de EU se podrían canalizar a ese efecto, de suerte que se vigila que el dinero del contribuyente de EU sí se utiliza adecuadamente. Y México se ahorraría una fortuna donde hay muchísimos rubros que, téngalo por seguro, se podrían destinar 2 mil millones de pesos. Y que no me salgan por favor con el cuento del nacionalismo que sólo ha servido para que la corrupción, la impunidad, la mediocridad, la pobreza y el subdesarrollo sean moneda corriente en México. Como bien dijo Albert Einstein: “El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad”.

@evillanuevamx

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