Actualidades musicales: “Cosi fan tutte” inició el Festival Esto es Mozart

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Organizativamente muy mal, artísticamente muy bien, arrancó la primera edición del Festival Esto Es Mozart (digo primera porque es de suponer que se reeditará en los años venideros) en el Teatro de las Artes del Centro Nacional de las Artes.

Explico: La conocida y gustada ópera Cosí fan tutte, obviamente de Mozart, fue la escogida para inaugurar el festival con dos funciones. Así se publicitó abiertamente e incluso las “sábanas” con la programación completa, repartidas en la sesión de prensa efectuada unas semanas antes, dicen claramente 20:00 horas para el viernes. Sin embargo, con menos de 48 horas de antelación a esa presentación, la formación cambió y se mal anunció que la función del viernes también empezaría a las 6 de la tarde. Digo mal anunció porque nunca se dijo claramente que había un cambio de horario sino simplemente se emitieron boletines diciendo que sería a las 6 de la tarde, con lo que se creó una buena confusión haciendo, entre otras cosas, que mucha gente llegara a destiempo y otras tantas que simplemente se abstuvieran de asistir.

Aunado a esto ocurrió que por falta de coordinación entre los organizadores y Ticket Master, esta empresa puso a la venta todos los boletos, incluso aquellos que originalmente estaban destinados a invitados y prensa, lo que metió en un lío a las gente del teatro que, para solucionarlo, implementó, el propio viernes y sin mayor promoción, una función para el sábado. Cómo estaría de público esa función, lo ignoro. Preguntando el porqué de esos cambios, se me dijo que porque se habían dado cuenta de que la función duraba cuatro horas y que, si se empezaba a las 8, se iba a terminar muy tarde. La razón puede ser válida pero, ¿se enteraron apenas con 48 horas de antelación de la duración de la función? ¿Nadie asistió nunca a ningún ensayo o pudo preguntarle a alguno de los directores, musical y de escena, cuánto duraba la representación? ¿A nadie se le ocurrió, nadie tuvo la idea de saber la duración del montaje? Qué mal parados dejan a los responsables este tipo de “explicaciones”.

Pero, hay algo más y más grave todavía, si no estoy mal informado, y es que esta ópera ya se había presentado, con el mismo montaje, en Puebla, y por lo tanto se sabía (o debería de saber) plenamente cuál era el tiempo de su escenificación. En fin, cosas veredes Sancho amigo.

Todo lo contrario sucedió con la mayor parte de lo artístico ya que, encargado el montaje a Luis de Tavira, el director hizo una delicia de aquello con una puesta en escena ágil, amena (los protagonistas seguramente se divirtieron aún más), colorida, de enorme fluidez y enorme ritmo que no permitió nunca el cansancio del público -pese al tiempo de duración y a que se dio únicamente un corto intermedio-. Auténtico hombre de teatro, De Tavira mostró lo que la ópera es, teatro. Musical, desde luego, lo que le otorga su grandeza incomparable, pero, intrínsecamente, teatro.

Los cantantes (Carla Madrid, soprano; Zayra Ruiz, mezzo; Cynthia Sánchez, soprano; Alberto Albarrán, barítono y Edgar Villalba, tenor) jóvenes todos con excepción del experimentado barítono Jesús Suaste, supieron que no sólo tenían que cantar sino -sobre todo porque no se trataba de un concierto- que actuar y… ¡lo hicieron! Bien por ellos y su director.

Apoyándose en la dirección con Antonio Salinas, en la escenografía y luces por demás adecuadas de Philippe Amand y un vestuario precioso de Estela Sagoaga, Luis de Tavira hizo de “Así hacen todas” (Cosí fan tutte), vale la pena repetirlo, una delicia de divertimento que nos permite añorar el porqué no todas las óperas se representan así de gratas con ese grado de maestría.

Proveniente de Puebla, la orquesta fue la Filarmónica 5 de Mayo que, junto con el coro también poblano, actuaron bajo la dirección de Fernando Lozano.