El Papa condena masacre de estudiantes en Kenia

El Papa Francisco en el Vaticano.
Foto: AP

MÉXICO, D.F., (apro).- El Papa Francisco condenó la masacre de 147 estudiantes cristianos de la Universidad de Garissa, en Kenia, perpetrada la madrugada de ayer por un grupo de encapuchados que iban fuertemente armado.

“Profundamente triste por la inmensa y trágica pérdida de vidas causadas por el reciente ataque en la Garissa University Collage, el santo padre envía la seguridad de sus oraciones y la cercanía espiritual con las familias de las víctimas y a todos los kenianos en este doloroso momento”, indicó el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, en un telegrama firmado a nombre del pontífice.

El texto, redactado en inglés, destaca que el máximo jerarca de la Iglesia católica encomienda las almas de los fallecidos a la “infinita misericordia de Dios todopoderoso”, y asegura que reza por todos los que necesitan ser confortados en sus pérdidas.

En unión con todas las personas de buena voluntad alrededor del mundo, condena esos actos de “insensata brutalidad” y eleva oraciones por el cambio del corazón de todos los violentos.

“Él llama a todas las autoridades a redoblar sus esfuerzos por trabajar con los hombres y mujeres de Kenia para llevar al fin de toda violencia y propiciar una nueva era de fraternidad, justicia y paz”, escribió el número dos del Vaticano.

A las 5:30 de la madrugada de ayer, alumnos cristianos y musulmanes de la Universidad de Garissa –ciudad ubicada al este de Kenia y a menos de 200 kilómetros de la frontera con Somalia– iniciaban sus oraciones cuando un grupo fuertemente armado y encapuchado ingresó a las instalaciones académicas y empezó a disparar.

La balacera, que duró aproximadamente 16 horas, dejó al menos 147 muertos, la mayoría cristianos.

Los integrantes del comando reivindicaron su pertenencia a la milicia somalí de al-Shabbaab (Los Jóvenes, en español), que se sometió a Al-Qaeda en 2012.

De acuerdo con la página de internet del diario keniano Standard, ayer se cumplió un año del asesinato de Sheik Abubakar Sharif, el supuesto cerebro del grupo armado somalí, por lo que agentes de inteligencia de Kenia sospechan que la agresión fue un acto de venganza.

Además de las víctimas mortales, autoridades del gobierno keniano reportaron más de 79 heridos en lo que a la fecha se convirtió en el ataque más mortífero de la milicia de ese país.

El atentado ocurrió más de un año después del asalto al centro comercial de Westgate en la capital, Nairobi, que terminó con un saldo de 67 muertos.

Según el mismo rotativo, las autoridades de Kenia sospechan que el predicador radical musulmán Mohamed Kuno Dulyadeen está detrás de la masacre. Originario de Kenia, se trasladó de Garissa hacia Somalia hace 10 años con el fin de integrarse a la Unión de Cortes Islámicas.