Rico y participativo, el Coloquio Encrucijadas Políticas en el Teatro

Cartel del Coloquio Encrucijadas Políticas en el Teatro.

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- El Coloquio Encrucijadas Políticas en el Teatro, Filosofía y Letras tuvo ayer por la tarde su mesa de conclusiones con la participación de profesores y maestros del colegio de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM.

El encuentro, que se efectuó a lo largo de tres días, si bien fue interrumpido por un paro en la Facultad de Filosofía y Letras, no afectó la dinámica de su desarrollo, fructífero en cuanto a abrir un espacio para la discusión de nuevas formas y formatos para la comunicación teatral.

Los profesores presentes en el acto, efectuado en el foro del Auditorio Justo Sierra -separado del conjunto total que se halla tomado por un grupo estudiantil desde hace varios años-, coincidieron con los alumnos ponentes y los que activamente tomaron la palabra espontáneamente, para concluir que la experiencia había sido original, necesaria y muy rica, establecida al margen del programa de clases.

Esta es la segunda ocasión en que el Coloquio se efectúa. Y se debió básicamente al esfuerzo de maestros de la escuela como los doctores Patricia Argomedo y Gabriel Weisz, quienes alternaron en mesas redondas con otros profesores como la doctora Norma Lojero, catedrática de crítica teatral, quien en mesa redonda anterior desplegó en su ponencia el tema “El Estado y las artes. Ficción y realidad”; el doctor Carlos Díaz, y Ángel Patricio Rubio, y las ponentes estudiantiles invitadas Hebzoáriba Hernández (pasante de Literatura Dramática y Teatro), quien habló de “La autonomía comienza en el aula” y Amalia Rivera, quien expuso atractivamente con recursos escénicos la relación de la literatura producida por médicos en cuanto al cuestionamiento del sistema de salud imperante en México.

Un tema de enorme actualidad hoy que se levantan protestas por la posible desaparición del Teatro Jiménez Rueda del ISSSTE y el estancamiento programático del Teatro Casa de la Paz de la UAM. Ello, justo cuando se recuerda que el IMSS, al nacer, incorporó la atención médica social el beneficio recreativo escénico con la creación en cada hospital de zona de un recinto teatral de primer nivel, como lo escribió la crítica Luz Emilia Aguilar Zinser en su artículo más reciente (Excélsior).

Díaz, por ejemplo, habló en la mesa moderada por Argomedo de las premisas “En un mundo al revés hay que actuar al revés” y “Otro mundo es posible”, que llevaron a concluir sobre lo imperante de encontrar nuevas formas de comunicación, de hacer comunidad y, en palabras de Weisz, de actuar siempre bajo la premisa de la reflexión, esencia misma de la universidad, para enfrentar un sistema cerrado que, a decir de la maestra Lojero, impida que la represión se abata sobre las ideas de los estudiantes en la acción transformadora.

La sesión de conclusiones resultó muy animada y de incesante intercambio de puntos de vista, en los que se manifestó el respeto a cualquier diferencia pero también la necesidad de combatir las inercias, y centró el encuentro en torno a la creación de nuevos espacios de creación e intercambio de experiencias.

Así se había subrayado en la conferencia magistral que a las 10 de la mañana ofreció el doctor Daniel Meyrán, exdirector del Centro de Investigaciones Ibéricas y Latinoamericanas de la Universidad de Perpignan, Francia, y especialista en teatro hispanoamericano contemporáneo.

“Se trata de abrir alternativas a los jóvenes -expresó Weisz a este medio-, de que el estudiante busque nuevos caminos para que decida bien qué hacer, lo que él quiera, pero luego de una profunda reflexión. Lo que quiere el Coloquio es el acercamiento para encontrar nuevos caminos.”

Se anunció que el próximo viernes, a las 19 horas, en el mismo espacio, Ángel Patricio Rubio dirigirá la obra Juan Carlos Mateo Raviela, de Stanislaw Ignazy Widdewicks (Witkacy), con el grupo Sin Frontera.