Sonora, elección de Estado

El gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías.
Foto: Octavio Gómez

MÉXICO, D.F.  (apro).- Sonora es uno de los estados donde más se vive el bipartidismo PRI-PAN, pero también donde más se sufre la oligarquía política y la corrupción. Elías, Gándara, Padrés, Beltrones y Bours, son algunos de los apellidos que detentan el poder y se lo van rotando como si fuera su propiedad.

Sin embargo, en ese camino van dejando huellas indelebles de la descomposición política que sale a flote cada vez que hay una elección, como ahora.

En Sonora la guerra entre los candidatos del PAN, Javier Gándara, y del PRI, Claudia Pavlovich, es la más ruda y sucia. Desde principios de mes, no han parado de filtrar expedientes y conversaciones telefónicas, actos de corrupción, casos de tráfico de influencia y hasta temas personales para denostarse.

Los sonorenses viven o sufren una de las campañas de contraste o guerra de lodo más sucias de su historia, en la que todo se vale. Aunque hasta el momento no ha habido violencia, los ánimos se enconan y el día de las votaciones podría desbordarse hasta los linderos del enfrentamiento.

Es claro que detrás de los candidatos están otros personajes más poderosos que buscan posicionarse desde ahora con miras a la elección presidencial de 2018.

Desde las oficinas del gobernador Guillermo Padrés, que está detrás del candidato del PAN, iniciaron los disparos políticos con la filtración de conversaciones telefónicas de la priista Claudia Pavlovich, cometiendo tráfico de influencias. Y a pesar de que han sido severos los golpes, no han minado del todo la fuerza de la aspirante del PRI, que según sus propias encuestas va tres puntos arriba de Javier Gándara.

El diputado Manlio Fabio Beltrones es el pilar de la campaña de Claudia Pavlovich. Experto en la lid política, para el exgobernador sonorense es vital que gane su candidata, pues con ello mostraría dentro del PRI que tiene la fuerza suficiente para conseguir  lo que quiere, incluso llegar con ímpetu a la contienda por la candidatura presidencial.

Tanto Padrés como Beltrones tienen una historia manchada por la corrupción y nepotismo, que no les ayuda. Los dos se han trabado en una lucha cuerpo a cuerpo, sin la ayuda de nadie más.

Desde antes del inicio de la campaña, el gobernador usó el equipo policiaco del C4 para espiar a Pavlovich y filtrar sus conversaciones telefónicas. Beltrones, a su vez, cuenta con un equipo eficaz que ha contrarrestado los golpes de los panistas de la misma manera.

Hasta ahora van parejos en golpes y en las encuestas. La distancia entre Gándara y Pavlovich es de apenas tres o cuatro puntos. La diferencia y la victoria será de quien mueva más la estructura el día de la elección.

Padrés tiene la intención de continuar su carrera política dirigiendo a su partido, el PAN, y luego buscar la candidatura presidencial. Lo mismo quiere hacer Beltrones con el PRI. Los dos sonorenses parecen revivir los tiempos revolucionarios en los cuales los generales Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón luchaban con las armas para sentarse en la silla presidencial.

Sólo que hoy en lugar de balas son acusaciones y ataques políticos en una arena anegada por el lodo de la corrupción.