Mantiene Corte de EU freno a plan migratorio de Obama

Activistas exigen a EU garantías para los migrantes.
Foto: Octavio Gómez

WASHINGTON (apro).- La Corte Federal de Apelaciones del Quinto Circuito en Nuevo Orleans rechazó por inconstitucional la orden ejecutiva que emitió el presidente Barack Obama para frenar la deportación de unos 5 millones de inmigrantes indocumentados.

El 20 de noviembre pasado, Obama emitió una orden ejecutiva que autorizaba la regularización “temporal” del estatus de residencia y laboral de unos 5 millones de inmigrantes indocumentados.

Sin embargo, en febrero un juez federal de Texas, y a petición del gobierno de ese estado, suspendió la puesta en marcha del mandato de Obama programado para el 18 de ese mismo mes, bajo el argumento de que la medida migratoria era inconstitucional.

A la petición de Texas se sumaron otros 25 estados, por lo que el Departamento de Justicia apeló la medida ante la Corte Federal en Nuevo Orleans, la que dio por bueno el argumento de inconstitucionalidad.

Con dos votos a favor de la petición de los 26 estados y sólo uno apoyando la orden ejecutiva de Obama, el panel de tres jueces de la Corte en Nuevo Orleans asestó un duro golpe a las aspiraciones de unos 5 millones de inmigrantes indocumentados que tienen años viviendo y trabajando en Estados Unidos y quieren regularizar su estatus de residencia y laboral.

El fallo, que abre la posibilidad a que el gobierno de Obama apele al pleno de la Corte en Nuevo Orleans, o que lo litigue ante la Corte Suprema de Justicia, considera que el presidente con su mecanismo de regularización migratoria temporal actuó por encima de lo que marca la Constitución.

El argumento de los 26 estados en contra de la orden ejecutiva de Obama sostiene que con una regularización, aunque sea temporal, del estatus de residencia y laboral de los inmigrantes indocumentados, sus arcas presupuestarias tendrían que destinarse en proporcionar servicios de salud y educación a quienes violaron las leyes migratorias.

Además sostienen que esa inversión provocaría la eliminación de otros programas sociales destinados a mejorar la vida de los ciudadanos estadunidenses.

Los jueces que compartieron el punto de vista de los 26 estados fueron Jerry Smith y Jennifer Walker Elrod, mientras que su colega Stephen Higginson respaldó al presidente Obama.

A dos días de que entrara en vigor la orden ejecutiva de Obama, el juez federal Andrew Hanen, en el distrito de Brownsville, bloqueó la propuesta al sostener que con ella el mandatario abusaba de su poder, acatado en los mandatos constitucionales.

Ante los constantes fracasos en el Congreso federal para aprobar una reforma integral a las leyes de inmigración, Obama decidió emitir la orden en ese sentido.

Aparte de Texas, Alabama, Arizona, Arkansas, Carolina del Sur, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Florida, Georgia, Idaho, Indiana, Kansas, Louisiana, Maine, Michigan, Mississippi, Montana, Nebraska, Nevada, Ohio, Oklahoma, Tennessee, Utah, Virginia del Oeste y Wisconsin, entre otros, apoyan la anulación de la orden ejecutiva de Obama.

Para apelar ante el pleno de la Corte de Nuevo Orleans, el Departamento de Justicia tendría que presentar la petición y los argumentos en julio próximo, proceso legal que tomaría meses.

Frente a las elecciones presidenciales de noviembre del próximo año, se prevé que el pleito entre Obama y los 26 estados se alargaría indefinidamente; inclusive, que el caso lo heredaría el siguiente presidente, quien tendría la prerrogativa de anularlo.

Se espera que mientras el caso se dispute en las cortes, los republicanos y demócratas del Congreso federal presenten iniciativas de ley en materia migratoria, esto por puro interés político-electoral para ganar el voto hispano, que será crucial en los comicios presidenciales de 2016.