La historia que “El Bronco” quiere ocultar

Jaime Rodríguez Calderón "El Bronco".
Foto: Emilio Vásquez M.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Un conflicto de tierras ocurrido en 2010 en el municipio de García Nuevo León dejó una secuela de hechos violentos que, con un profesionista acribillado por militares, casi 300 familias despojadas y la implicación de funcionarios municipales bajo la administración de Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, revivió hace un par de semanas, en plena campaña electoral.

Apenas el año pasado, Rodríguez Calderón dejó el PRI y consiguió ser candidato independiente a la gubernatura de Nuevo León. Hoy, varias encuestas lo ubican como puntero, lo que pone en aprietos a sus contrincantes del PRI y del PAN, históricos detentadores del poder en alternancia regional.

La semana pasada algunos medios de la entidad, en particular Reporte Índigo, difundieron la historia de El Palmital, municipio de García, que El Bronco suele evadir con el pretexto de que es parte de la “guerra sucia” contra su candidatura.

Se trata de un caso de injusticia e impunidad que desde 2011 documentó la agencia Apro y se remonta al 28 de octubre de 2010, cuando los habitantes de ese predio, que ocupaban 18 años atrás, veneraban a San Judas Tadeo en una pequeña capilla.

Aquel día, el arquitecto Fernando Osorio Álvarez, de 33 años, empleado de la empresa Construcciones y Servicios del Noreste (Cosene), fue acribillado por militares en la carretera García-Icamole, en las inmediaciones de El Palmital.

Osorio encabezó el desalojo ilegal del predio la mañana de aquel 28 de octubre, acompañado por civiles y policías armados, y apoyado por trascabos que arremetieron contra las viviendas y acabaron con todo, incluidos los animales. Las 280 casas asentadas en el terreno, junto con la capilla, quedaron reducidas a escombros y 17 personas fueron detenidas.

Al día siguiente, en un comunicado, la Procuraduría General de la República (PGR) destacó que Osorio Álvarez murió en un enfrentamiento entre sicarios y militares. Al término de la supuesta refriega, según el documento, fueron detenidos 12 policías municipales que dispararon contra un convoy militar.

A su vez, el entonces alcalde Rodríguez Calderón informó de la muerte de Osorio, la detención de los trabajadores Hilario Carrizales e Isaías Romero, y justificó la presencia de los uniformados que, según el munícipe, custodiaban el predio para evitar una invasión.

Los despojados documentaron a Apro que el desalojo de la constructora se perpetró con el aval del alcalde Rodríguez Calderón. Incluso se programó una diligencia para el 3 de noviembre, cinco días después del desalojo, para que, según el expediente del juicio administrativo civil 710/2008, radicado en el Juzgado Segundo Civil de la entidad, los colonos demostraran que tenían viviendo en El Palmital18 años.

El ayuntamiento de García les había entregado el permiso en 1992. Años después, el 26 de julio de 2004, el gobierno estatal publicó en el Periódico Oficial información sobre la soberanía del terreno, por lo que, si el ayuntamiento deseaba desincorporarlo o enajenarlo, tendría que negociar con los colonos. Pese a ello, El Bronco decidió vender.

Con el desalojo y la muerte de Osorio Vázquez, la diligencia se volvió inservible. El propio Rodríguez Calderón, quien ante la versión difundida por la PGR de que los policías y los civiles tenían un retén de sicarios, confirmó que ellos estaban custodiando el desalojo ordenado por él.

El apoyo al personal de la constructora también fue documentado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en su Recomendación 05/2012, dirigida a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). No obstante, el ómbudsman nacional dio por bueno el desalojo, basado en la declaración del velador de la Cosene, una empresa contratista gubernamental, principalmente de la Comisión Nacional del Agua.

Antecedentes oscuros

Ubicados al norponiente de Monterrey, los municipios de Escobedo y, de manera paulatina, García, El Carmen y Salinas Victoria se asimilan a la zona metropolitana. Sus antaño desolados parajes semidesérticos hoy son  zonas de alto impacto demográfico con cientos de fraccionamientos.

En García, el 4 de noviembre de 2009 fue asesinado el general Juan Arturo Esparza García cuando acudía a un llamado de auxilio a la casa del Bronco, quien era el alcalde. Tenía sólo tres días como secretario de Seguridad Pública en el municipio.

Rodríguez se encontraba enfrascado en un conflicto por tierras, en el que un grupo delictivo tomó partido. Un comando llegó a su domicilio para amenazarlo, por lo que el militar retirado fue en su auxilio, pero antes de llegar un comando lo acribilló.

En el otro extremo del área metropolitana de Monterrey, en Santiago Nuevo León, el alcalde Edelmiro Cavazos Leal fue secuestrado en su domicilio el 16 de agosto de 2010. Su cadáver fue encontrado dos días después con huellas de tortura. Aunque el caso apuntaba a una desavenencia con los grupos delictivos que se disputan la zona, una línea de investigación se enfocó en los conflictos de tierras en las que tenía interés su familia.

En ese contexto se realizó el desalojo del Palmital y la posterior muerte del arquitecto Osorio Álvarez en el municipio de García. De manera oficial, se informó que los militares recibieron el reporte de un retén de Los Zetas, por lo que acudieron al sitio.

Ya en el lugar, según documentó la CNDH en su recomendación 05/2012, los militares observaron varias camionetas de civiles y policías municipales, quienes dispararon contra los soldados, quienes respondieron al ataque.

Otra versión indicó que Osorio Álvarez desatendió la orden de los militares de parar su vehículo, por lo que le dispararon. De acuerdo con la mencionada recomendación, Osorio, quien huía del lugar, llevaba su revolver Colt .38 Súper, aunque no hay pruebas de que hubiera disparado.

Los mandos militares consultados por Apro en esos días explicaron que los soldados se pusieron nerviosos y abrieron fuego a un convoy de camionetas civiles que huían del lugar. Eran los días de mayor violencia en la entidad; la colusión de policías municipales con narcos estaba más que documentada.

El caso de Osorio resurgió en estos días en plena recta final de la campaña del Bronco debido a la irregularidad de la presencia policiaca en el predio el Palmital aquel 28 de octubre de 2010, así como a la indebida enajenación del predio que hizo el entonces alcalde de García.