Votar en la turbulencia

En la antesala de la jornada electoral, el estado no estaba tranquilo. Aparte del temor por la reciente ola de violencia, se percibía el desconcierto del priismo local ante su posible derrota en Guadalajara y por la supuesta presión de su dirigencia nacional y del presidente Peña Nieto contra el gobernador Aristóteles Sandoval. Desde la oposición, Enrique Alfaro se decía preparado para la posible impugnación del proceso electoral.

Más allá del resultado de la elección del domingo 7 de junio, lo que está en juego después de ese día es la permanencia del gobernador Aristóteles Sandoval Díaz, señala el académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) campus Guadalajara, Eduardo González Velázquez.

Añade que el abandono de la dirigencia nacional del PRI a las campañas locales y el desdén que ha mostrado el gobierno federal hacia al mandatario jalisciense. Precisa que al presidente Enrique Peña Nieto y a la dirigencia nacional de su partido no les ha gustado que Sandoval Díaz siempre actúa sin consultar a la cúpula nacional.

Sobre todo molestó la imposición del candidato del PRI a la Presidencia Municipal de Guadalajara, Ricardo Villanueva Lomelí, por lo que probablemente la cúpula priista le apueste a su derrota para intervenir en el estado y preparar la salida del gobernador.

El escenario que plantea el académico concuerda con la versión que se ha difundido en los medios locales: que desde el gobierno federal se le filtraron al Grupo Reforma las grabaciones en las que se escucha al magistrado Leonel Sandoval Figueroa, padre del mandatario estatal, ordenar a militantes del PRI que refuercen a toda costa la campaña de Villanueva Lomelí en Guadalajara.

González Velázquez asegura que un descalabro del candidato priista en la capital jalisciense enviaría a todo el mundo la señal de que México es un país democrático y está listo para la alternancia, aunque sea sólo en el nivel estatal. Así se justificarían los eventuales triunfos del candidato independiente Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, en Nuevo León; de Enrique Alfaro Ramírez (de Movimiento Ciudadano) en Guadalajara, del perredista Silvano Aureoles en Michoacán y del panista Francisco Domínguez en Querétaro.

En su opinión, estas derrotas priistas podrían restarle presión a Peña Nieto, ante el desprestigio internacional que le han provocado las numerosas protestas por la desaparición forzada de los normalistas de Ayotzinapa.

“Pareciera que la apuesta desde México es a que el PRI en Jalisco pierda una buena parte de los espacios que se está jugando (…) si en algunos estados como Jalisco la oposición avanza de manera significativa y se le reconocen los triunfos, entonces este punto a favor de Peña Nieto podría jugar en contra del PRI Jalisco (…) Yo soy de los que piensa que Aristóteles Sandoval estaría habitando sus últimas semanas en Casa Jalisco”, dice el entrevistado.

Resalta que esas diferencias de la cúpula nacional de los priistas con Aristóteles Sandoval se acentuaron con los narcobloqueos que el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) realizó el 1 de mayo en Guadalajara y varias carreteras del estado. Comenta que otro motivo de descontento del PRI nacional y la Presidencia es la forma en que el gobernador maneja la seguridad pública.

Además, González Velázquez observa que en esta campaña los priistas jaliscienses concentraron sus esfuerzos en Guadalajara, quizá pensando en el proyecto del magistrado Leonel Sandoval para llevar a su hijo a la Presidencia de la República a través de la organización MAS por Jalisco. No obstante, las encuestas no los favorecen del todo.

La guerra sucia

En la semana previa al cierre de campañas electorales, el candidato de Movimiento Ciudadano (MC) a la alcaldía de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, seguía a la cabeza en las preferencias. La encuesta publicada por Milenio Jalisco el 29 de mayo le atribuyó 35.3%, contra 32.4% del priista Villanueva Lomelí. Incluso La Gaceta Universitaria de la UdeG y el Canal OchoTV lo situaban con dos puntos de ventaja.

Sin embargo, el sondeo que más caló a los priistas fue el que difundió el diario Mural el martes 2, el cual le da a Alfaro Ramírez 43% de la intención del voto, mientras que Villanueva Lomelí se queda con 28%, es decir, una diferencia de 15 puntos porcentuales.

Esta percepción hizo que el PRI redoblara sus ataques hacia Alfaro y que el Comité Estatal del PRD atenuara la promoción de sus candidatos a gobernar Guadalajara y Zapopan (Celia Fausto y Enrique Velázquez) para lanzarse contra Alfaro Ramírez. El 27 de mayo aparecieron espectaculares y carteles en parabuses que muestran al aspirante de MC estrechando la mano del exmandatario panista Emilio González Márquez, con la frase: “Votar por Alfaro es votar por Emilio”.

“Si hablar con la verdad a alguien le parece guerra sucia, es una opinión que no comparto porque no creo que haya aquí quien me pueda desmentir que buena parte del equipo de González Márquez es parte del equipo de Enrique Alfaro”, justificó el dirigente estatal del sol azteca, Raúl Vargas López.

Y como si hubiera sido parte de la ofensiva propagandística, la noche del 29 de mayo la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) devolvió al payaso Lagrimita (Guillermo Cienfuegos Pérez) su candidatura a la Presidencia Municipal de Guadalajara, luego de que el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de Jalisco cancelara su registro por no cumplir con el porcentaje de firmas válidas requeridas por la ley.

El mismo día aparecieron espectaculares y parabuses de la campaña del personaje. Sin embargo, en días posteriores el payaso, a través de su abogado Víctor Manuel Torres, amenazó con impugnar la elección por falta de equidad.

Anteriormente, el IEPC y la Sala Regional del TEPJF habían rechazado el registro porque el Instituto Nacional Electoral cotejó las firmas presentadas por el payaso y comprobó que se incluyeron credenciales de personas muertas, de ciudadanos de otros estados y otros no aparecían en el listado nominal. El TEPJF argumentó que esto no se le notificó a tiempo al interesado para que subsanara la carencia o aclarara lo correspondiente.

La inclusión del payaso ya costó al erario 2.5 millones de pesos, por la reimpresión de las boletas electorales, donde tendrá que imprimirse su imagen. Ese monto se suma a los 2.5 millones que ya había gastado el IEPC para imprimir las boletas.

El académico del ITESM considera que la inclusión de Lagrimita es el último recurso del PRI para obtener la alcaldía tapatía.

“Sería una carta a jugar por parte del PRI en caso de no obtener la Presidencia Municipal de Guadalajara, es decir, no impugnarla directamente el PRI sino a través de Lagrimita y con ello echar abajo un eventual triunfo de Alfaro Ramírez. Es una lectura que no está muy alejada de lo que el PRI tiene dentro de su ‘cuarto de guerra’ como baraja para jugar después de este domingo”, advierte.

No es la primera vez que otros partidos juegan a favor del PRI, agrega, pues ya en el siglo pasado aparecieron partidos satélite del tricolor, como el Partido Popular Socialista, el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional y el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, que tenían la finalidad de dividir los votos de la oposición.

El investigador añade que en estas campañas ninguno de los candidatos abordó seriamente el tema de la pobreza y todos mostraron escasez de ideas contra la inseguridad y el desempleo. Añade que también algunos medios de comunicación quedaron a deber porque no asumieron su misión de informar objetivamente y en los hechos se convirtieron en voceros de los candidatos.

Enfrentar al PRI

El martes 2, en una de sus últimas entrevistas antes de la elección, Alfaro Ramírez respondió al conductor del noticiero de Zona Tres, Guillermo Velasco Barrera, que está preparado en caso de que Lagrimita impugne la elección.

“Tenemos un equipo de abogados, pero espero sinceramente que la diferencia con la cual vamos a ganar la elección el domingo sea tan contundente que les quite las ganas”, dijo.

Y aludió a la aparente ventaja con la que llega a la jornada electoral:

“No ha salido hasta el día de hoy una encuesta en la que no ganemos, en ningún medio. Como dices, hay diferentes márgenes, pero en todas hemos ganado y te puedo decir que estamos preparados para cualquier escenario; estamos preparados para enfrentar al PRI desde el primer día de la campaña. Enfrentar al PRI significa enfrentar al sistema, enfrentar al árbitro, al poder del dinero, a las instituciones públicas; y significa enfrentar cosas que han sobrepasado los niveles de la política”.

Recordó que en la elección de gobernador en 2012, cuando él también fue postulado por MC, a este partido le faltó estructura territorial para cuidar las casillas. Sin embargo afirmó que eso no sucedería en esta elección, porque más de 7 mil voluntarios vigilarían las casillas.