Conagua se ‘lava las manos’ en caso de la presa ‘El Molinito’

El desfogue de la presa “El Molinito”.
Foto: Milton Martínez

HERMOSILLO, Son. (apro).- El delegado estatal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), César Alfonso Lagarda Lagarda, aseguró que los contaminantes contenidos en la presa “El Molinito” –en desfogue hacia Hermosillo– no son “asunto” de la dependencia a su cargo.

El funcionario federal asumió únicamente la responsabilidad de trasvasar “El Molinito” hacia la presa Abelardo Rodríguez L. y responsabilizó a la Comisión Federal para la prevención contra riesgos sanitarios (Cofepris) sobre la calidad del agua para consumo humano destinada a la capital sonorense.

“Le hemos orientado a Agua de Hermosillo que consulte con Cofepris para definir si el agua (en ‘El Molinito’) está contaminada, pero ese no es asunto de Conagua sino de Agua de Hermosillo y Cofepris”, señaló.

Desde las seis de la mañana de este miércoles, la Conagua inició el desfogue de 42.2 millones de metros cúbicos (Mm3) de agua de la presa “El Molinito” a la “Abelardo Rodríguez L”, pese a que ésta primera fue la receptora de los 40 millones de litros de metales pesados derramados el pasado 6 de agosto anterior por la mina Buena Vista del Cobre, filial de Grupo México, sobre los ríos Sonora y Bacanuchi.

En los informes del Fideicomiso para atención a los afectados del Río Sonora, alojados en el portal oficial de la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat), con fecha de 17 de septiembre -los más recientes-  se documenta que en El Molinito existen “picos” de arsénico, 0.2771 de miligramos por litro (mg/L), cuando la NOM-127-SSA1-1994, observa como límite 0.025 mg/L, por lo que se excede en más de diez veces lo permitido.

No obstante,  Lagarda Lagarda resaltó que esta medida se tomó –desde hace un mes y hoy se ejecutó- con la finalidad de garantizar la seguridad de la ciudad de Hermosillo y de sus habitantes, por instrucción del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas (CTOOH) ante el posible arribo a la entidad de cuatro huracanes durante la presente temporada de ciclones que concluye en noviembre.

“Si un funcionario no acata esta disposición en menos de 24 horas estamos sujetos a la Ley de Servidores Públicos por no atender la orden del Comité Nacional de Presas”, putualizó.

Por separado, el director de Agua de Hermosillo, David Ernesto Contreras Camou, reconoció que este organismo paramunicipal no cuenta con una planta potabilizadora con capacidad de separar metales pesados, como se requiere en este caso.

Además admitió que el agua contaminada de la presa en trayecto del “El Molinito” a la “Abelardo Rodríguez L.” pasará por una batería de 70 pozos que abastece del vital líquido a unos 392 mil hermosillenses, asentados al norte, centro y poniente de la ciudad.

Al término de la entrevista, Contreras Camou, recordó a la población en alerta por este desfogue, que clorar el agua no la libera de los tóxicos mineros.

Finalmente, un grupo de activistas ambientales se presentaron en la delegación de la Conagua en Sonora para solicitar los estudios practicados al agua almacenada en “El Molinito”.

Los funcionarios de esta dependencia dijeron tener los reportes de los laboratorios ABC, de la Ciudad de México y Analítica del Noroeste, de Hermosillo, que apuntan a condiciones favorables en la calidad del agua, pero nunca los entregaron a los solicitantes.

Ante esto, Rosa María O’ Leary, de las Oenegés No Alineadas, acusó que el desfogue de la presa es una irresponsabilidad de Conagua porque hasta este miércoles no se tiene un reporte íntegro y preciso de los metales pesados almacenados en “El Molinito”.

“No tienen respeto de los ciudadanos porque creen que estamos entretenidos con las elecciones, como lo han hecho desde siempre; pero ya estamos hartos y llenos de enfermedades porque nos están envenenando impunemente”, expuso.

En tanto, la investigadora de la Universidad de Sonora, Reina Castro, argumentó que con esta disposición oficial se violenta el derecho ambiental de los ciudadanos a vivir en un entorno saludable, además que las normas ecologistas mexicanas son más laxas que las internacionales.

“En El Molinito hay arsénico, aluminio y fierro que no sólo afecta a humanos, sino también a la biodiversidad… Este desfogue es terrorismo ambiental por causa de la ignorancia”, subrayó.

Y la doctora Elda Corral puntualizó que desfogar el agua contaminada a Hermosillo acarrearía a la población enfermedades tales como: leucemia, linfomas, alzhéimer, neuritis, insuficiencia renal, dermatitis, diabetes, diarrea, vómito, dolor de cabeza y pérdida de la memoria.