Suspende juez trabajos del Centro Cultural de Oaxaca

Toledo protesta contra obra en Oaxaca; dos heridos.
Foto: Jesús Cruz

OAXACA, Oax. (apro).- Por segunda ocasión, el juez de Distrito Miguel Arroyo Herrera ordenó la suspensión provisional de las obras que realiza el gobierno estatal en el Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca, en respuesta a la petición del pintor Francisco Toledo, vecinos de la colonia Guelaguetza y un grupo de ambientalistas que se oponen a la destrucción del área verde del Cerro del Fortín.

Según consta en el expediente 482/ 2015, los inconformes solicitaron una medida cautelar por la destrucción del Parque de la Amistad, donde el gobierno de Gabino Cué pretende construir un estacionamiento de cuatro niveles para 600 vehículos.

En conferencia de prensa, Ricardo Villavicencio, representante de los inconformes, lamentó que a pesar de la primera suspensión dictada por el juez, el gobierno estatal iniciara los trabajos en lo que será el estacionamiento.

Adelantó que por el desacato a la orden judicial federal, promoverán un “juicio político” contra Cué; el secretario de Turismo, José Zorrilla, y el director del Fideicomiso para el Desarrollo Logístico de Oaxaca (Fidelo), Francisco Zorrilla Ruiz.

Vecinos de la colonia Guelaguetza, organizaciones sociales y civiles, así como defensores del Cerro del Fortín, anunciaron que también procederán penalmente contra los funcionarios por los “actos violentos presentes y futuros en su contra”, como los que se cometieron ayer cuando un grupo de porros de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) agredió al pintor Francisco Toledo.

La orden judicial para detener la obra fue entregada esta tarde a las autoridades responsables, y el actuario tomó nota de las obras para dar cuenta al juez y al Ministerio Público federal, confirmó Ricardo Villavicencio.

Además hizo hincapié que no existe un proyecto de la obra, razón por la cual las autoridades no han presentado ningún documento oficial. Únicamente cuentan con un anteproyecto que les costó 36 millones 320 mil pesos, dinero que fue desviado del Fondo Regional para Combatir la Pobreza (Fonregión), abundó.

Los inconformes exigieron detener los trabajos y el ecocidio, atendiendo los principios mínimos aprobados en el Foro Oaxaqueño del Agua con que toda obra pública debe de contar, es decir, que sea un proyecto integral sustentable, que cumpla con la ley y que cuente con el consentimiento de la ciudadanía.

Precisaron que en este caso no se desarrolló un proyecto integral porque no cuenta con los permisos correspondientes para ejecutar la obra, no respeta las disposiciones judiciales y no realizó una consulta ciudadana.

Por su parte, el gobierno del estado señaló que continúan los trabajos del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca. “Hasta el momento se reporta un avance favorable en esta obra de gran impacto para los oaxaqueños, que impulsará el desarrollo económico de Oaxaca gracias a los eventos y congresos de mayor magnitud que albergará este importante espacio”, apuntó en un comunicado.

Destacó, asimismo, que se prevé una mejor derrama económica y actividad productiva al activar el comercio local de restaurantes, mercados y los grandes atractivos que posee la entidad, como sus artesanías, folclore y su Centro Histórico.

“El diseño del proyecto para su edificación es amigable con el medio ambiente, ya que, entre otras acciones, la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico ha entregado al Ayuntamiento 4 mil 500 árboles en distintas etapas, con el objetivo de reforestar tanto la zona aledaña al predio, como el Área Natural Protegida”.

El gobierno de Cué aclaró que las cinco etapas que conforman la construcción del Centro de Convenciones se encuentran totalmente fuera de dicha área natural, por lo que su instalación en el Cerro del Fortín no representa riesgo alguno para la ecología.

En tanto, en el Congreso local la diputada Martha Alicia Escamilla León demandó al gobierno estatal prudencia y sensibilidad respecto de las decisiones que involucran aspectos fundamentales de la integración social de los oaxaqueños.

Manifestó que la construcción del Centro de Convenciones de Oaxaca necesita pasar por un consenso amplio de la sociedad, y también debe ser armónica y respetuosa del marco jurídico, así como de la consideración de la ciudadanía.

La legisladora priista consideró que tomar decisiones en contra de lo dictado por providencias judiciales es propio de gobiernos autoritarios.

“Desde el año pasado he insistido en el tema, propuse una consulta pública, propuse que el proyecto realmente fuera socializado; pedí incluso, amparada en la ley de transparencia del estado, conocer el proyecto a fondo, nunca se me respondió, y la razón es simple, pues hasta ahora no se tiene un proyecto terminado que cuente con todos los requisitos que la normatividad exige”, puntualizó.

Escamilla destacó que a pesar de los graves daños a la ecología, la vialidad y la visión urbana en su conjunto, la construcción de ese Centro puede encerrar un conflicto de intereses al construirse al lado de un hotel en el que el secretario de Turismo y Desarrollo Económico (instancia responsable de ejecutar la obra a través de Fidelo) es, al menos, accionista”.