Una sanción cuestionable

Aunque el Sistema Jalisciense de Radio y Televisión quedó impune al suspender la cobertura de las campañas electorales, el TEPJF sancionó a una radiodifusora comercial por no invitar a un debate a los nueve candidatos a la alcaldía de Guadalajara. Quien se quejó fue la candidata perredista Celia Fausto, que nunca apareció entre los aspirantes con posibilidades reales de ganar.

Una denuncia ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) promovida por la candidata del PRD a la alcaldía de Guadalajara, Celia Fausto Lizaola, fue suficiente para que ese organismo multara por más de 35 mil pesos a Notisistema (Radio Metrópoli) por falta de equidad en su convocatoria a los debates.

No obstante la empresa más influyente de la radio en el occidente del país ofreció voluntariamente varios espacios para divulgar las plataformas políticas de los partidos, y que a Fausto Lizaola específicamente se le destinaron al menos dos horas en horarios y días diferentes, el tribunal fue implacable.

En el debate del 4 de mayo, Fausto Lizaola fue excluida porque no figuraba en las encuestas sobre la intención del voto. Se trataba de contrastar las ideas de los tres candidatos con mayores posibilidades de ganar: Enrique Alfaro, de MC; Ricardo Villanueva, del PRI, y Alfonso Petersen, del PAN.

Como a Fausto Lizaola, tampoco se invitó al resto de los aspirantes a la alcaldía de Guadalajara. Uno de éstos, el payaso Lagrimita, había sido rechazado por el IEPC por no presentar el número necesario de firmas válidas para respaldarlo. En la semana previa a la elección, el tribunal ordenó al IEPC incluirlo en la lista de candidatos “porque no había sido escuchado”.

Los directivos de Radio Metrópoli aclaran que antes de convocar al encuentro se consultó al presidente del IEPC sobre las implicaciones de no invitar a los nueve contendientes. Roberto Ruvalcaba Barba, uno de los representantes de la estación, explica:

“En el debate en Radio Metrópoli, dentro del programa Forma y Fondo, no todos los aspirantes pudieron estar presentes, porque para tener a nueve candidatos en la estación de radio comercial, la verdad es un tanto ilógico: se pierde mucho tiempo, hay poca intervención de cada uno y no resulta nada claro para que le llegue la información a la gente; sobre todo, considerando que había tres actores que tenían el mayor nivel de preferencias y mayores posibilidades de llegar a la alcaldía.

“Al no invitar al PRD, a su candidata no le pareció correcto y presentó la denuncia. Luego nos llegó la sanción del TEPJF argumentando que no se les invitó a todos. Efectivamente, hay un artículo en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales en el que se establece que, para organizar un debate, cualquier medio de comunicación privada tiene que invitar a todos.

“La verdad es que nosotros ignorábamos esto, aunque previo a ese encuentro lo consultamos tanto con el consejero electoral Mario Ramos, como con el presidente del IEPC, Guillermo Alcaraz Cross. Les preguntamos si no había ningún problema en que organizáramos un debate con tres candidatos y dijeron que no.”

Después se comprobó que los propios integrantes del IEPC desconocían lo que establece el referido artículo: “Los consultamos –reitera Ruvalcaba– y no se nos advirtió eso a nosotros. Y, sinceramente, también hay que reconocerlo, ignorábamos lo que establece el artículo 218 de la Ley Electoral”.

Además de la reducción del tiempo destinado a cada uno, otro factor complicaba la situación para la estación de radio comercial: era “muy difícil tratar de hacer ligero un programa con nueve contendientes; lo hicimos con los tres que habían ganado la mayor representatividad”.

En realidad el artículo 218 de la mencionada ley establece lo obvio: para que haya debate “debe haber al menos dos” aspirantes al mismo puesto. No dice que deben participar todos los candidatos. No obstante, ante una inconformidad anterior el TEPJF interpretó que debía privilegiarse la participación general en los debates.

Ruvalcaba Barba dice: “Nosotros asumimos nuestra responsabilidad. Desde luego, vamos a impugnar. Simplemente se fueron por la máxima sanción económica… (Estamos) dispuestos a solventarla, pero sin dejar de meter una impugnación para que no quede en la sanción y ya; queremos que se vea que se actuó de buena fe en la intención de acercar (con los ciudadanos) a los candidatos más fuertes y con más posibilidades para ganar”.

Además, en la denuncia “se hablaba de que se habría vendido el espacio, pero no hubo ninguna prueba”.

En cuanto al monto de la multa, señala, “para un partido político la sanción es una baba de perico, pero para una empresa, si tú quieres no es muy oneroso, pero no deja de ser una salida de dinero de algo por lo que no se ha recibido nada a partir de los cambios en el Poder Legislativo”.

Asegura que varios periódicos hicieron un ejercicio similar sin convocar a todos los interesados y no fueron sancionados. “A través de la cámara (de Radio y Televisión) posiblemente se impugne eso. Por lo pronto pagaremos la sanción, pero es factible que se impugne”.

De todas formas, admite que “si los consejeros del IEPC nos hubieran advertido que debíamos invitarlos a todos, ese debate no se hace, porque resulta absurdo que puedas tener a tantos candidatos a la vez. Pasaría igual que en televisión, que de repente le toca el turno de exponer sus ideas a un candidato y la siguiente intervención la tiene que hacer media hora después; eso no es radiofónico”.

A partir de la información disponible en la página de Transparencia del gobierno de Jalisco se puede comprobar que Notisistema es una de las empresas menos beneficiadas con la contratación de pauta publicitaria oficial.

Cobertura desigual

El investigador de la Universidad de Guadalajara y analista de medios de comunicación Francisco Aceves González sostiene a título personal que la sanción contra Radio Metrópoli es un exceso de las autoridades electorales, pues la empresa cumplía su función de orientar e informar sobre las plataformas políticas de los principales partidos.

“Me parece que esa sanción es un mensaje negativo del TEPJF y más lamentable es ver ese tipo de hechos ante una realidad en la que no se castiga a un canal que saca del aire toda la cobertura de la campaña electoral, como el Sistema Jalisciense de Radio y Televisión (SJRT).”

Para el especialista, que la autoridad “castigue y sancione a quien sí hace su trabajo es un pésimo mensaje contra los concesionarios de los medios de comunicación, es un atentado a la libertad del medio”.

Aceves González afirma que los medios de comunicación cubrieron en forma desigual el proceso que concluyó el domingo 7:

“La televisión abierta, cero campañas; casi no aparecieron. Televisa estuvo ausente durante casi todo el periodo y al final sólo transmitió unas notas para golpear a uno de los contendientes; TV Azteca al principio no ofreció nada y al final sólo algo de cobertura sobre algunos partidos.”

C7, el canal del SJRT, “se mostró ausente toda la campaña a pesar de que se trata de una televisora estatal; debe responder a los intereses de sus audiencias, pero no tuvo ninguna atención a los derechos de su público en materia de consumo de información”.

En cambio, informa que el Canal 44 del Sistema Universitario de Radio y Televisión realizó una cobertura equilibrada y amplia, con un desempeño profesional.

Destaca la conducta de Meganoticias y Central Noticias del Canal 8: “La televisión de cable, la televisión digital, hizo un buen trabajo y un desarrollo profesional”.

Sobre la radio, también señala la falta de cobertura en los noticieros del SJRT y explica que la situación fue distinta, ya que, salvo excepciones, las empresas hicieron buena labor. Por eso, dice, destaca la forma en que las autoridades electorales trataron a una de las estaciones.

Indica que la prensa escrita se dividió en tendencias:

“Se observaron medios que se mantuvieron atentos a los criterios periodísticos, pero también los que demostraban su proclividad y su alineamiento con un candidato, específicamente con Ricardo Villanueva (del PRI); son los casos de La Jornada Jalisco, Milenio, La Crónica de Jalisco y El Occidental.”

La contraparte, dice, fueron Mural, Diario NTR y El Informador.

Por otra parte, opina que entre las grandes fallas en el proceso electoral debe señalarse la mala actuación de las autoridades electorales y el fracaso de casi todas las casas encuestadoras respecto de los resutlados de la votación. Y aunque admite que Mural se mantuvo con una visión objetiva, “las encuestadoras fallaron, en general”.

Por ese motivo piensa que dichas empresas tendrán que revisar estrictamente sus esquemas y protocolos de trabajo, pues demostraron que en su mayoría son obsoletas o algunas se prestaron para difundir números tendenciosos por interés político y comercial.

Para el investigador, en esta elección la guerra sucia no ganó. “La gente está harta de ese tipo de espectáculos denigrantes y la población espera campañas de propuestas; en Jalisco se demostró que los ciudadanos derrotaron a los cuartos de guerra.”